Crisis por lluvias extremas evidencia fallas en drenaje urbano
Santo Domingo, 9 abril. – Las intensas lluvias registradas desde la madrugada del miércoles provocaron severos estragos en el Gran Santo Domingo y diversas provincias del país, dejando a su paso viviendas y vehículos anegados, así como numerosas vías completamente intransitables.
En menos de 24 horas, los aguaceros continuos generaron inundaciones urbanas, pérdidas materiales significativas y el colapso de infraestructuras clave, poniendo en evidencia la urgente necesidad de intervenir y modernizar los sistemas de drenaje municipal a nivel nacional.
Reportes provenientes de distintas comunidades documentaron el impacto de las precipitaciones, incluyendo desbordamientos de ríos y cañadas en zonas como San Cristóbal, San José de Ocoa, Los Alcarrizos, Manoguayabo, Guajimía, Villa Mella, Las 800, Los Ríos, Arroyo Hondo, el kilómetro 12 de la carretera Sánchez en Haina, así como en provincias como Monseñor Nouel y Peravia.
También se reportaron graves inundaciones en importantes arterias del Distrito Nacional, entre ellas las avenidas Luperón, John F. Kennedy y el malecón.
De acuerdo con el Instituto Dominicano de Meteorología, los acumulados de lluvia superaron los 300 milímetros en gran parte del territorio, siendo el Distrito Nacional una de las zonas más afectadas.
Especialistas en meteorología y cambio climático han advertido que estos eventos extremos reflejan una nueva realidad climática que el país aún no está preparado para enfrentar.
El geólogo Osiris de León sostuvo que los sistemas de drenaje actuales fueron diseñados en una época en la que no se contemplaban los efectos del cambio climático, por lo que resultan insuficientes ante precipitaciones intensas y concentradas en pocas horas.
De León enfatizó la necesidad de aumentar la capacidad de drenaje para manejar volúmenes de entre 100 y 150 milímetros por metro cuadrado por hora, además de mantener operativos preventivos permanentes y equipos de respuesta en turnos continuos para actuar con rapidez ante emergencias.
En la misma línea, el consultor meteorológico Jean Suriel afirmó que ninguna ciudad del mundo está completamente preparada para drenar grandes volúmenes de agua en periodos tan cortos, aunque subrayó que el sistema pluvial dominicano se encuentra particularmente desactualizado, al haber sido diseñado bajo patrones climáticos de hace más de cinco décadas.
Por su parte, el meteorólogo Francisco Holguín explicó que las lluvias recientes han dejado al descubierto problemas estructurales en zonas como Santo Domingo Oeste, donde el crecimiento urbano ha ocupado antiguas cañadas y terrenos agrícolas, alterando el curso natural del agua.
Las autoridades mantuvieron niveles de alerta amarilla para el Distrito Nacional y varias provincias, mientras que otras permanecieron en alerta verde debido a la incidencia de una vaguada que continúa generando condiciones favorables para aguaceros moderados a fuertes, acompañados de tormentas eléctricas, ráfagas de viento, posibles granizadas y deslizamientos de tierra.
El municipio de Santo Domingo Oeste fue identificado como el más afectado, con acumulados de hasta 400 milímetros de lluvia. El presidente Luis Abinader informó, durante una rueda de prensa en el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), que el fenómeno se mantuvo prácticamente estacionario en esa zona durante varias horas, superando la capacidad del sistema de drenaje.
El mandatario destacó que estas precipitaciones excedieron eventos anteriores como los registrados en noviembre de 2022 y 2023, calificando como “sorprendente” la intensidad de las lluvias concentradas en aproximadamente cuatro horas.
Asimismo, explicó que el fenómeno fue altamente localizado, señalando que mientras en Santo Domingo Oeste se registraron niveles extremos, en Santo Domingo Este apenas se reportaron entre 30 y 40 milímetros.
Ante la magnitud del evento, el Gobierno activó un amplio operativo de emergencia liderado por el COE, con la participación de organismos de socorro, seguridad y asistencia social. Se han distribuido ayudas humanitarias, incluyendo alimentos cocidos y crudos, especialmente en sectores vulnerables del Gran Santo Domingo.
El director del COE, Juan Manuel Méndez, indicó que las precipitaciones superaron ampliamente los pronósticos iniciales, que estimaban entre 25 y 40 milímetros. Explicó que estos eventos extremos están asociados a nubes de desarrollo vertical o ecos precipitables, cuya intensidad resulta difícil de anticipar con las herramientas meteorológicas actuales.
La situación ha reabierto el debate sobre la planificación urbana, el cambio climático y la resiliencia de las ciudades dominicanas ante fenómenos atmosféricos cada vez más intensos y frecuentes.

