Debate sobre mujeres de 60 años revela el poder viral de las redes en la agenda pública
Por Manuel Jiménez
Santo Domingo. – 15 de febrero de 2026. – Lo que comenzó como un comentario en un espacio de comunicación terminó convirtiéndose en uno de los debates más comentados de la semana en la República Dominicana.
El intercambio entre el comunicador Luisin Jiménez y las reconocidas presentadoras Zoila Luna, Mariasela Álvarez y Tania Báez en torno a las mujeres de 60 años no solo encendió las redes sociales, sino que desplazó temporalmente de la conversación digital temas de mayor trascendencia nacional.
El punto de partida fueron declaraciones de Luisin Jiménez que, para algunos, tuvieron un tono coloquial y reflexivo, y para otros resultaron desacertadas o reduccionistas respecto al rol, la imagen o la percepción social de las mujeres al alcanzar los 60 años.
Más allá de la intención original, sus palabras activaron una discusión amplia sobre edad, género y estereotipos en la sociedad dominicana.
Las respuestas de Zoila Luna, Mariasela Álvarez y Tania Báez se produjeron desde sus respectivas plataformas mediáticas y redes sociales, con un tono firme y reivindicativo. Las tres coincidieron en defender la dignidad, la experiencia y la vigencia plena de las mujeres en esa etapa de la vida.

Zoila Luna apeló al respeto y a la evolución cultural, señalando que la edad no debe convertirse en etiqueta limitante ni en argumento para invisibilizar a la mujer. Mariasela Álvarez subrayó que las mujeres de 60 años hoy son activas, productivas y líderes en múltiples ámbitos, desmontando la narrativa tradicional que asocia el envejecimiento femenino con retiro o pérdida de relevancia.
Por su parte, Tania Báez enfatizó la importancia de reconocer la trayectoria y la autonomía de las mujeres maduras, resaltando que los 60 pueden representar una etapa de plenitud personal y profesional.
El debate rápidamente trascendió los estudios de televisión y se trasladó con fuerza a las plataformas digitales. En cuestión de horas, fragmentos de video, citas textuales y opiniones cruzadas dominaron la conversación en X, Instagram y grupos de mensajería. El tema se convirtió en tendencia, generando miles de comentarios, reacciones y análisis desde distintas perspectivas.
Lo significativo no fue solo la intensidad del intercambio, sino el espacio que ocupó en la agenda pública. Durante varios días, la discusión sobre las mujeres de 60 años relegó en redes sociales temas considerados vitales para el país, como asuntos económicos, debates legislativos o decisiones de política pública.
Este fenómeno evidencia la creciente preeminencia de la comunicación digital en la construcción de la agenda nacional. En un entorno donde los contenidos emocionales, identitarios o polémicos tienden a viralizarse con mayor rapidez, las discusiones culturales pueden alcanzar más visibilidad que los temas estructurales.
El caso también expone tensiones sociales más profundas. Por un lado, sectores que interpretaron las palabras de Luisin Jiménez como una opinión válida dentro del debate público; por otro, quienes las vieron como expresión de prejuicios persistentes sobre la edad femenina.
La confrontación de ideas reflejó una sociedad en transición, donde los conceptos tradicionales sobre género y envejecimiento están siendo cuestionados.
Más allá de las posiciones particulares, el episodio confirma que las figuras públicas —comunicadores, presentadores y líderes de opinión— operan en un ecosistema donde cada declaración puede amplificarse de forma inmediata y masiva. Las redes sociales no solo reproducen el mensaje original, sino que lo reinterpretan, lo fragmentan y lo cargan de nuevos significados.
En definitiva, el debate sobre las mujeres de 60 años funcionó como un espejo de la dinámica comunicacional contemporánea en la República Dominicana: rápida, polarizada y altamente participativa.
Mientras tanto, asuntos de fondo quedaron momentáneamente desplazados, recordando que, en la era digital, la atención colectiva se mueve con la velocidad de un clic y responde tanto a emociones como a argumentos.

