Don Lemon dice que su arresto fue «innecesario» y buscaba «intimidar» por hacer periodismo
Nueva York, 3 Feb.- El periodista Don Lemon, expresentador estrella de la cadena CNN, relató que una docena de agentes federales acudieron la semana pasada a su hotel en Los Ángeles para arrestarlo pese a que su abogado había informado previamente a las autoridades de que estaba dispuesto a entregarse voluntariamente para afrontar cargos por presuntas violaciones de derechos civiles.
En una entrevista en el programa nocturno ‘Jimmy Kimmel Live!’, calificó el operativo como «un desperdicio de recursos» y aseguró que «no había necesidad de enviar agentes», dado que ya había comunicado su intención de presentarse por su cuenta.
Lemon fue detenido el jueves por la noche mientras cubría los preparativos de la gala de los premios Grammy, y quedó en libertad al día siguiente por orden judicial, sin necesidad de pagar fianza en efectivo y con permiso para viajar dentro y fuera del país.
«No era una situación en la que yo estuviera huyendo ni escondiéndome», dijo, y agregó que la forma del arresto buscó avergonzarlo e intimidarlo.
Según su relato, se encontraba caminando hacia el ascensor de su hotel cuando varias personas lo sujetaron «de forma repentina» para esposarlo.
Lemon explicó que pidió a los agentes que se identificaran y que le mostraran la orden de arresto, pero inicialmente le respondieron que no la tenían. Luego llamaron a un agente del FBI, que acudió al lugar para mostrarle la orden en la pantalla de un teléfono móvil.
¿Por qué arrestaron a Don Lemon?
Los hechos se remontan al pasado 19 de enero, cuando Lemon cubrió una protesta en la que un grupo de manifestantes interrumpió un servicio religioso en una iglesia de Saint Paul (Minesota) para protestar contra su pastor, que también trabaja para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y corearon consignas como ‘¡Fuera ICE!’.

El Departamento de Justicia del Gobierno de Donald Trump intentó presentar cargos contra ocho personas, incluido Lemon, invocando una ley federal que protege a quienes participan en servicios religiosos en lugares de culto.
El periodista fue acusado de conspiración para violar derechos constitucionales y de violar la Ley FACE, que prohíbe interferir, mediante el uso de la fuerza o amenazas, en el derecho de una persona a practicar su religión.
Sin embargo, un juez que revisó las pruebas solo autorizó los cargos contra tres personas y rechazó los presentados contra Lemon y otros acusados por considerarlos insuficientes.
Continuará la labor informativa
En la entrevista, Lemon insistió en que no tenía afiliación con el grupo que irrumpió en el servicio religioso y que acudió únicamente «como periodista, para documentar lo que estaba ocurriendo».
También afirmó que se le negó la posibilidad de hacer una llamada telefónica durante su arresto y que permaneció retenido en una sala del tribunal federal desde la medianoche hasta la una de la tarde del día siguiente.
Kimmel se refirió a Lemon como alguien «arrestado por ejercer el periodismo», en un contexto marcado por el debate sobre la libertad de expresión en Estados Unidos.
Tras quedar en libertad, el periodista declaró que «no lo silenciarán» y subrayó que no renunciará a su labor informativa pese a los cargos. EFE

