EE.UU. intercepta dos petroleros vinculados a Venezuela: uno de matrícula rusa transportaba dos millones de barriles de crudo
Washington, 7 enero. – Estados Unidos incautó este miércoles dos buques petroleros vinculados a Venezuela en operaciones coordinadas en el Atlántico Norte y en aguas internacionales cercanas al Caribe, en lo que autoridades estadounidenses describieron como un golpe directo contra la denominada “flota fantasma” utilizada para evadir sanciones internacionales.
Uno de los buques, el Motor Tanker Sophia, transportaba aproximadamente dos millones de barriles de crudo venezolano, según confirmó un experto del sector energético.
De acuerdo con Emmanuel Belostrino, director sénior de datos del mercado petrolero de la firma de análisis Kpler, el Sophia había cargado el crudo en un puerto de Venezuela antes de ser interceptado.
El especialista explicó que el buque ya había realizado un viaje similar a principios de agosto de 2025, cuando transportó alrededor de dos millones de barriles de crudo Merey desde Venezuela con destino a la costa de Malasia.
Belostrino añadió que es probable que parte de la carga sancionada haya sido transferida previamente a otro buque mediante operaciones encubiertas de transferencia de barco a barco, una práctica habitual para evadir controles, aunque Kpler no ha podido identificar la nave involucrada en esa operación.
La incautación recibió respaldo político en Washington. La senadora Jeanne Shaheen, principal demócrata del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, expresó su apoyo a la acción estadounidense contra un petrolero de bandera rusa en el Atlántico.
“Creo que Rusia está jugando con la llamada flota fantasma. No me opongo a la incautación de este buque ni a las medidas para dificultar que Rusia obtenga petróleo adquirido por debajo del precio de mercado”, afirmó Shaheen en declaraciones a CNN. La legisladora indicó que solicitará más detalles al Gobierno del presidente Donald Trump durante una sesión informativa clasificada.
Apoyo británico y mensaje geopolítico
El Ministerio de Defensa del Reino Unido confirmó que brindó apoyo operativo a Estados Unidos en la incautación del Motor Tanker Bella I, un petrolero de bandera rusa interceptado en el estrecho entre el Reino Unido, Islandia y Groenlandia. Según el comunicado oficial, el petrolero británico RFA Tideforce colaboró en la persecución e interceptación, mientras que la fuerza aérea del Reino Unido proporcionó vigilancia aérea.
El ministro de Defensa británico, John Healey, calificó la operación como “un mensaje fuerte” y acusó al buque de formar parte de un eje ruso-iraní dedicado a la evasión de sanciones, el cual —según dijo— alimenta conflictos y sufrimiento desde Medio Oriente hasta Ucrania. Healey subrayó que la operación demuestra el alto nivel de coordinación entre Londres y Washington en materia de defensa y seguridad.
Reacción de Rusia y confirmación de EE.UU.
Por su parte, el Ministerio de Transporte de Rusia confirmó que perdió contacto con el petrolero Marinera, también de bandera rusa y vinculado a Venezuela, tras ser abordado por fuerzas estadounidenses alrededor de las 7:00 de la mañana (hora del Este).
Moscú condenó la operación y alegó que ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra buques registrados bajo otras jurisdicciones, citando la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, tratado que Estados Unidos no ha firmado.
La secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, confirmó que ambas embarcaciones —el Bella I y el Sophia— fueron interceptadas en operaciones consecutivas antes del amanecer y que las dos habían atracado recientemente en Venezuela o se dirigían hacia ese país.
Noem explicó que los abordajes fueron realizados por la Guardia Costera de Estados Unidos, en coordinación con los Departamentos de Defensa, Justicia y Estado, y advirtió que estas acciones buscan desarticular redes de financiamiento ilícito asociadas al narcotráfico y a la evasión de sanciones internacionales.
“Los delincuentes del mundo están advertidos: pueden huir, pero no pueden esconderse”, afirmó la funcionaria, subrayando que Washington mantendrá la presión sobre las rutas energéticas y financieras vinculadas a Venezuela y a sus aliados estratégicos.

