EEUU, Israel e Irán acuerdan un alto el fuego de dos semanas mientras Trump modera sus amenazas
TEHERÁN, Irán, 8 abril. — Irán, Estados Unidos e Israel alcanzaron el miércoles un alto el fuego de dos semanas mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se retractaba de sus amenazas de destruir la “civilización” iraní.
Pero surgieron dudas por lo que parecían propuestas enfrentadas para detener los combates y reabrir el crucial estrecho de Ormuz, ya que Teherán insistió en que controlará y cobrará a los barcos que pasen por él y continuará enriqueciendo uranio.
Trump sugirió entonces que buques de guerra estadounidenses estarían “por ahí” en la estrecha vía marítima por la que, en tiempos de paz, pasa el 20% de todo el petróleo y el gas natural que se comercializa en el mundo. Eso podría ser un posible punto de fricción a medida que pasen los días.
Reportes dispares sobre los términos del alto el fuego
En un primer momento, Trump dijo que Irán había propuesto un plan de 10 puntos “viable” que podría ayudar a poner fin a la guerra que Washington inició con Israel el 28 de febrero. Pero más tarde calificó la iniciativa de fraudulenta sin dar explicaciones. Trump ha señalado que acabar con el programa nuclear iraní era un punto clave de la guerra.
Israel respaldó el alto el fuego de Estados Unidos con Irán, pero su primer ministro, Benjamin Netanyahu, manifestó el miércoles que no frenará su campaña contra Hezbollah, que continuó durante la mañana. Esto contradijo las declaraciones de Pakistán, un mediador clave, que indicó que el alto el fuego incluía los combates en Líbano.
Irán mantiene control sobre el tráfico marítimo, mientras Israel recrudece ataques contra Líbano
El ejército israelí dijo más tarde el miércoles que “continúa combatiendo y las operaciones terrestres” contra el grupo político-paramilitar libanés, que cuenta con el respaldo de Teherán.
Pakistán indicó que las conversaciones para consolidar un plan de paz podrían comenzar ya el viernes en Islamabad. Además, sostuvo que el alto el fuego entraba en vigor de forma inmediata, pero Irán lanzó ataques contra estados árabes del golfo Pérsico e Israel poco después.
El precio del petróleo cayó y las acciones subieron en la apertura de los mercados asiáticos el miércoles, tras el acuerdo de última hora para reabrir el estrecho.
En las calles de Teherán, manifestantes progubernamentales gritaron: “¡Muerte a Estados Unidos, muerte a Israel, muerte a los que transigen!” tras el anuncio del alto el fuego y quemaron banderas estadounidenses e israelíes. Es un ejemplo de la ira persistente de los sectores conservadores, que se habían estado preparando para lo que muchos suponían que sería una batalla apocalíptica con Washington.
Irán y Omán cobrarán tasas de navegación en el estrecho de Ormuz
El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, señaló que se permitirá el paso por el estrecho bajo la gestión militar iraní. No estaba claro si eso significaba que Teherán aflojaría por completo su asfixiante control sobre la vía marítima.
El plan permite que tanto Irán como Omán cobren tarifas a los barcos que transiten por el estrecho, según un funcionario regional que habló bajo condición de anonimato para tratar negociaciones en las que participaba directamente. El funcionario indicó que Teherán usaría el dinero recaudado para la reconstrucción.
Pero eso trastocaría décadas de dependencia del estrecho como una vía navegable internacional de libre tránsito y probablemente no sea aceptable para los estados árabes del golfo, que también necesitan reconstruirse tras repetidos ataques iraníes contra sus yacimientos petrolíferos.
“Se ganará mucho dinero. Irán puede iniciar el proceso de reconstrucción”, afirmó Trump en redes sociales.
El alto el fuego deja cuestiones sin resolver
No está claro qué ocurrirá cuando pasen las dos semanas del alto el fuego.
Hubo pocos indicios públicos de que Irán y Estados Unidos hayan resuelto sus desacuerdos sobre el futuro del programa nuclear iraní, sus misiles balísticos o sus aliados regionales —asuntos que Washington e Israel citaron como justificaciones para iniciar la guerra.
Además del control de Ormuz, las exigencias de Teherán para poner fin a la guerra incluyen la retirada de las fuerzas estadounidenses de combate de la región, el levantamiento de sanciones y la liberación de sus activos congelados.
Todo eso probablemente sea inaceptable para Trump y, posiblemente, para otras naciones occidentales. El control asfixiante que ejerce Irán sobre el estrecho ha sacudido la economía mundial y ha aumentado la presión sobre el presidente estadounidense para alcanzar un acuerdo.
Desde que comenzó la guerra, Trump se ha retractado repetidamente de plazos justo antes de que vencieran. Al hacerlo de nuevo el martes, señaló en una publicación en redes sociales que había tomado la decisión “basándose en conversaciones” con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el general Asim Munir, el poderoso jefe del ejército paquistaní.
Un alto funcionario israelí dijo que Estados Unidos había coordinado el alto el fuego con Israel con antelación y señaló que el gobierno israelí atribuyó a “la destrucción masiva de la infraestructura del régimen” la consecución del acuerdo.
Hablando bajo condición de anonimato para abordar conversaciones diplomáticas privadas, el funcionario indicó que Washington se había comprometido a presionar para la retirada de material nuclear y el desmantelamiento del programa de misiles balísticos iraní.
Ataques aéreos golpean Irán, que dispara contra Arabia Saudí e Israel
Se emitieron alertas por misiles en Emiratos Árabes Unidos, Israel, Arabia Saudí, Baréin y Kuwait tras el anuncio del alto el fuego. Una planta de procesamiento de gas en Abu Dabi estaba en llamas después de la llegada de fuego iraní, de acuerdo con las autoridades.
Más de 1.900 personas murieron en Irán hasta finales de marzo. El gobierno no actualiza la cifra de víctimas desde hace días.
En Líbano, donde Israel combate a Hezbollah, más de 1.500 personas han muerto y un millón han sido desplazadas de sus hogares. Once soldados iraníes fallecieron en suelo libanés.
En los estados árabes del golfo y la Cisjordania ocupada, más de dos docenas de personas han perdido la vida, mientras que Israel reportó 23 fallecidos y 13 soldados estadounidenses murieron. (AP)

