El hijo de Maduro denuncia que su padre fue “secuestrado” y ofrece su «apoyo incondicional» a Delcy Rodríguez
Caracas, 5 enero.- El diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, denunció al inicio de la nueva legislatura del Parlamento de Venezuela que su papá y la primera dama, Cilia Flores, han «sido secuestrados» y anunció su «apoyo incondicional» a la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, designada por el Supremo como presidenta encargada del país.
«Hoy estamos con un ausente y con una ausente», dijo el diputado en el comienzo de su discurso en nombre del chavismo durante la instalación del nuevo quinquenio de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), dominada por el oficialismo, transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Maduro Guerra aseguró que su padre y Flores, a quien llamó su «segunda madre», fueron «secuestrados» por «ser revolucionarios» y porque «no se vendieron ni se venderán».
«Aprovecho esta tribuna para denunciar que mi nombre ha sido puesto, al igual que el de mi padre y la primera combatiente, en la misma acusación en la que fueron secuestrados ellos, mi persona y mi familia esta siendo perseguida porque no somos comprables», dijo.
El diputado añadió que «tal vez secuestraron a Nicolás y a Cilia, pero no secuestraron la conciencia de un pueblo que ha decidido ser libre. A ti, Delcy Eloína, mi apoyo incondicional a la tarea tan dura que te toca. Cuenta conmigo, cuenta con mi familia, cuenta con nuestra firmeza para tomar los pasos correctos al frente de esta responsabilidad que hoy te toca».
Maduro y Flores, capturados por fuerzas estadounidenses durante los ataques ejecutados en Caracas y tres estados aledaños, comparecieron este lunes ante un tribunal federal de Nueva York en su primera audiencia tras su traslado al país norteamericano.
El hijo de Maduro confía en el regreso de su padre
Maduro Guerra dijo que tiene fe en que «más temprano que tarde», y «gracias a toda la lucha del pueblo movilizado dentro y fuera del país», ambos estarán libres y en Venezuela, lo que será -previó- un «momento histórico».

«Aquí estamos cumpliendo hasta que regreses, la patria está en buenas manos, papá, y pronto nos vamos a abrazar aquí en Venezuela», expresó.
El gobernante estaba imputado en Manhattan desde marzo de 2020, en una causa basada en una investigación de la agencia antidrogas DEA en las que ya figuraban cargos relacionados con narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos con armas y artefactos destructivos.
El mismo sábado, tras la detención de Maduro y su mujer, el tribunal hizo pública una acusación presentada por la Fiscalía que amplía la de 2020 y lo señala de nuevo como líder de una red de narcotráfico y narcoterrorismo que durante más de dos décadas habría utilizado al Estado venezolano para introducir grandes cantidades de cocaína en Estados Unidos.
La acusación, conocida como «imputación sustitutiva», procesa por primera vez a Cilia Flores y al hijo del jefe de Estado.
En total, hay seis personas imputadas: además de Maduro y Flores, incluye a Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del presidente y recién posesionado como diputado. EFE

