El nuncio Jude Thaddeus Okolo regresa a Haití en una nueva etapa para el diálogo eclesial en la isla
Puerto Príncipe, 12 de febrero de 2026. – La Santa Sede anunció el nombramiento del arzobispo Jude Thaddeus Okolo como nuevo Nuncio Apostólico en Haití, decisión adoptada por el Papa León XIV tras casi dos años de vacante en la representación diplomática vaticana en el país.
La designación fue comunicada oficialmente el 4 de febrero de 2026 y confirmada el 11 de febrero, marcando el regreso del diplomático a un territorio que conoce de primera mano y donde inició parte de su carrera en el servicio exterior de la Iglesia.
Experiencia previa en Haití
Entre 1992 y 1996, monseñor Okolo integró la Nunciatura Apostólica en Haití en un periodo especialmente complejo para la nación caribeña. Su misión coincidió con el proceso de restablecimiento del orden constitucional, tras el retorno del entonces presidente Jean-Bertrand Aristide en 1994, y la transición democrática que culminó con la elección de René Préval en 1996.
Ese contexto le permitió adquirir un conocimiento directo de la realidad política, social y eclesial haitiana, experiencia que hoy cobra especial relevancia ante los desafíos estructurales que enfrenta el país.
Trayectoria en la República Dominicana
Años más tarde, el 7 de octubre de 2013, fue designado Nuncio Apostólico en la República Dominicana por el Papa Francisco. Presentó cartas credenciales ante el entonces presidente Danilo Medina el 18 de noviembre de ese mismo año.
Su misión en territorio dominicano se extendió hasta 2017, periodo en el que también ejerció como delegado apostólico en Puerto Rico. Durante esos años, su gestión se caracterizó por el impulso al diálogo institucional, la cercanía con comunidades vulnerables y la atención a temas sociales sensibles, entre ellos la situación de los migrantes haitianos.
Un perfil singular para la isla
El hecho de que monseñor Okolo haya servido diplomáticamente tanto en Haití como en la República Dominicana constituye un caso poco común dentro del cuerpo diplomático vaticano. Aunque no existe confirmación oficial de que sea el primero con esta doble experiencia en la isla, su trayectoria —que incluye además destinos en Irlanda, la República Checa y otros países— le otorga una perspectiva privilegiada sobre las dinámicas históricas, culturales y pastorales que comparten ambas naciones.
Esa experiencia acumulada lo posiciona como una figura con potencial para facilitar entendimientos y promover iniciativas de cooperación eclesial, en una región donde los desafíos sociales exigen puentes de comunicación y esfuerzos conjuntos.
Un mensaje en tiempos complejos
El retorno del nuevo nuncio se produce en un momento particularmente delicado para Haití. La presencia de un diplomático con memoria institucional del país, dominio del francés y conocimiento del entorno regional representa una oportunidad para fortalecer el acompañamiento de la Iglesia católica y su papel histórico como promotora del diálogo, la mediación y la paz.
En ese sentido, su nombramiento puede interpretarse como una señal del interés de la Santa Sede en consolidar los lazos entre las Iglesias de Haití y la República Dominicana, reafirmando la vocación de la Iglesia como puente en contextos de alta sensibilidad social y humana.
Más allá de un movimiento diplomático, el regreso de monseñor Jude Thaddeus Okolo a Puerto Príncipe abre una nueva etapa para el diálogo eclesial en la isla y para la cooperación pastoral en tiempos que reclaman entendimiento y solidaridad.

