El primer ministro británico afirma haber avanzado con China en comercio, viajes y migración irregular
Pekín, 29 enero.- El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó este jueves haber logrado avances con China en comercio, viajes y migración irregular tras su reunión con el presidente chino, Xi Jinping, según los medios oficiales que acompañan en la visita al mandatario.
En declaraciones desde la Ciudad Prohibida, en Pekín, Starmer describió el encuentro con Xi como «productivo» y aseguró que dejó «resultados concretos», al tiempo que sostuvo que la relación bilateral se encuentra en un «buen momento».
Según su relato, las delegaciones avanzaron en aranceles al whisky, en la posibilidad de viajes sin visado a China y en el intercambio de información sobre migración irregular y pequeñas embarcaciones utilizadas por redes de tráfico.

Derechos humanos
El jefe del Gobierno británico defendió su visita a Pekín y afirmó que actúa «siempre en el interés nacional», al considerar que aprovechar las oportunidades derivadas de un mayor acercamiento con China puede contribuir a aliviar el coste de la vida en el Reino Unido.
Starmer añadió que durante las conversaciones se registró «progreso real».
También señaló que planteó cuestiones de derechos humanos. «Abordamos esos asuntos como cabría esperar», dijo, y defendió el diálogo como vía para «aprovechar las oportunidades disponibles» y, a la vez, mantener «una discusión madura» sobre los desacuerdos, que calificó de «respetuosa».
Xi reconoce «altibajos» en las relaciones entre ambos países
Las declaraciones se produjeron tras el encuentro con Xi, principal componente político de una visita centrada en reencauzar las relaciones bilaterales y estrechar los lazos comerciales.
Según ha recordado el presidente chino, en los últimos años las relaciones entre su país y el Reino Unido «han pasado por altibajos que no han servido al interés» de ambas naciones.

Antes del encuentro con Xi, Starmer fue recibido en el Gran Palacio del Pueblo por el presidente de la Asamblea Nacional Popular, Zhao Leji, ante quien afirmó que esta «es una visita histórica, la primera de un primer ministro británico en ocho años».
«Hemos hecho este viaje porque creo que es de un fuerte interés común el encontrar formas positivas de trabajar juntos», dijo Starmer, quien agregó que espera pasar en China «unos días muy productivos abordando cuestiones sobre la estabilidad y la seguridad globales, el crecimiento y los retos compartidos como el cambio climático».
La recepción protocolaria al líder británico tendrá lugar esta tarde antes de las conversaciones oficiales con su homólogo Li Quiang, el primer ministro chino, con quien presidirá posteriormente la firma de varios acuerdos bilaterales.
Se espera que la reunión con Li tenga un fuerte componente económico, en un momento en que China, tercer socio comercial del Reino Unido, domina la balanza comercial entre ambos países con un superávit de 42.000 millones de libras (58.036 millones de dólares y 48.463 millones de euros), según datos del Departamento de Comercio británico.
Los acuerdos entre Reino Unido y China
Los acuerdos de comercio e inversiones previstos se centran en incrementar la cooperación en áreas como energías limpias, salud, industrias creativas y manufactura inteligente, de acuerdo al Ministerio chino de Comercio.
El mandatario, primer líder británico que visita China desde 2018, llega acompañado de miembros de su gabinete y de una delegación compuesta por unos 60 empresarios y representantes de instituciones culturales como HSBC -el mayor banco del mundo-, la farmacéutica GSK o las automotrices Jaguar y Land Rover.
El objetivo principal, según un portavoz de Downing Street, es captar inversión y estrechar los lazos comerciales, aunque medios británicos han adelantado que Starmer también espera conseguir el visto bueno de Pekín para reformar la deteriorada embajada británica en China y negociar la cooperación en materias como la inmigración ilegal.
En los últimos meses, el líder laborista ha expresado su intención de mejorar la relación con China, que vivió una «época dorada» bajo el Gobierno conservador de David Cameron desde 2010 hasta su marcha tras el referéndum del Brexit en 2016, cuando el Partido Conservador endureció su línea con la potencia asiática.
El paso de Starmer por Pekín sigue a las visitas realizadas en los últimos meses por los mandatarios de Francia, Canadá, Irlanda o España, a los que también se sumará el canciller alemán, Friedrich Merz, a finales de febrero. EFE

