El Sol, mordido por la Luna, acapara la atención en el eclipse parcial
Madrid, 29 marzo.- El eclipse parcial de Sol, que ha dejado ese sábado innumerables imágenes de nuestra estrella mordida por la Luna, ha acaparado la atención de grandes grupos de aficionados y curiosos a su paso por España.
Un tiempo prácticamente despejado en gran parte del país y que se haya producido por la mañana ha facilitado la observación de este fenómeno, en el que la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol, aunque en esta ocasión solo ha tapado una parte.

Telescopios en los parques y jardines, gafas especializadas para mirar al Sol sin dañar los ojos, planetarios y centros de astrofísica volcados en actividades para que los ciudadanos entiendan este fenómeno y aprendan más sobre nuestra estrella, y todo el mundo mirando hacia arriba.
213 minutos, es decir, casi cuatro horas es el tiempo en que este fenómeno podrá ser observado, desde su inicio en el océano Atlántico y podrá verse en Estados Unidos, Canadá, parte del Ártico, Groenlandia, norte de Rusia, gran parte de Europa y noroeste de África.
Primero en Canarias
El eclipse entró a España por Canarias, donde comenzó a las 09:15 hora local y un lugar privilegiado para verlo, bajo un cielo azul y despejado, fue el Observatorio del Teide (Tenerife), desde donde se ha visto hasta las 10:56 horas y en su momento máximo la Luna cubría un 22 % del disco solar.
A la Península, llegó por Huelva y Cádiz, donde el Sol empezó a mostrar el pequeño mordisco lunar a las 10:39 horas y desde allí fue recorriendo todo el territorio con diferentes grados de intensidad.

La magnitud máxima fue superior al 0,4 % en Galicia (el 40 % del diámetro solar oculto), y aunque algunas nubes hicieron acto de presencia, por ejemplo en Ferrol (A Coruña), no taparon del todo el eclipse.
Entre las muchas actividades en esa comunidad autónoma, el Observatorio Ramón María Aller de Santiago de Compostela, contó con su director para explicar a los allí reunidos las diferentes fases del eclipse.
En la islas Canarias la magnitud fue superior a 0,3 y el oeste peninsular (más del 30% del diámetro solar) y superior a 0,2 en el este de la península y Baleares (más del 20%).
En todo caso muy lejos del máximo absoluto del eclipse, que de produjo a las 10:47 GMT (11:47 horas) cerca de Canadá, con una magnitud de 0,933, lo que supone que el 93 % del diámetro solar quedó oculto por la Luna.
Científicos y divulgación
La curiosidad y ganas de presenciar un evento poco habitual, aunque no tan espectacular como un eclipse total, llevó a los ciudadanos, entre ellos muchos niños, a unirse a las actividades programadas y con los ojos puestos en el máximo del eclipse, que dependiendo del lugar, se produjo entre las entre las 11:30 y 11:50 en la Península.
Así, en Teruel, la plaza de San Juan se convirtió en un punto de encuentro astronómico, con telescopios del Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (CEFCA).

El Planetario de Madrid, donde el máximo se alcanzó a las 11:40 horas, ha acogido a muchos ciudadanos en el césped del parque Tierno Galvan, y ha dedicado una transmisión comentada por internet con imágenes tomadas por su propio telescopio a cuyos mandos estaba astrofotógrafo Antonio del Solar.
Pero no fue el único, pues la retransmisiones y otras actividades divulgativas también se celebraron en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), el Parque de la Concordia de Guadalajara o en el Parque Astronómico del Montsec, en Lleida.
Comienza una serie histórica
El eclipse de hoy se completará este año con otro total de Luna, que será visible en gran parte del mundo, el 7 de septiembre y otro parcial de Sol, el 21 de septiembre, que podrá seguirse en el Pacífico y la Antártida.
Todo ello será el aperitivo de lo que está por venir en los próximos años, cuando se producirá una serie histórica de eclipses que también se podrán ver desde España.
Desde España se verán dos eclipses solares totales, el 2 de agosto de 2026 (el primero visible en España desde 1905) y el 2 de agosto de 2027 (se verá como total en el extremo sur de Andalucía, en Ceuta y Melilla). A estos les seguirá uno anular el 26 de enero de 2028, una triada que hacía un siglo que no pasaba y no volverá a repetirse hasta 2101.
Los eclipses de Sol son especialmente interesantes para la ciencia, pues los investigadores pueden observar la corona solar, que es demasiado tenue para poder ser examinada, salvo cuando la luz brillante del Sol queda bloqueada por uno de estos eventos.EFE