Elecciones municipales en Francia: Los socialistas mantienen París y Marsella y cosechan pocos frutos de pactos con ‘insumisos’

París 23 marzo.- París y Marsella, las dos ciudades más importantes de Francia, siguen en manos de socialistas que se negaron a aliarse con candidatos de La Francia Insumisa (LFI) y se erigieron como dique de las derechas, mientras que otros compañeros de filas cosecharon en las municipales de este domingo escasos frutos de sus pactos con el partido radical de izquierdas.

«París será el corazón de la resistencia contra la extrema derecha», dijo el nuevo regidor de la capital, Emmanuel Grégoire, que durante años fue número dos de la alcaldesa Anne Hidalgo y que prolongará el control de la ciudad por su partido que se inició hace 25 años, tras batir a la exministra conservadora Rachida Dati, quien contaba con el apoyo explicito de la extrema derecha.

Grégoire, que será investido el próximo fin de semana, hizo una lectura nacional de su victoria, de cara a las presidenciales del año próximo que auguró «violentas y cruciales» y en las que fustigó la alianza de la derecha tradicional con la ultraderecha que, a su juicio, «se perfila».

«Han caído las máscaras y hay que denunciar esas alianzas para ganar unos puntos», dijo Grégoire, quien, tras su discurso, salió a recorrer la ciudad en bicicleta, un paseo retrasmitido en directo por televisión, a una de las cuales dio su primera entrevista de la noche mientras pedaleaba hasta el Ayuntamiento para fundirse en un abrazo con Hidalgo, quien le dio la llave de la ciudad, ante una multitud.

Mala cosecha de pactos con ‘melenchonistas’

El primero en hacer un diagnóstico sombrío fue el secretario general del Partido Socialista (PS), Pierre Jouvet, que acusó al partido de Jean-Luc Mélenchon de «hacer perder a la izquierda», en bastiones socialistas -como Clermont-Ferrand o Limoges- o verdes -como Poitiers y Besançon-, cuyos alcaldes salientes habían fusionado sus listas con LFI.

«Estos resultados son un fracaso del enfoque de la dirección del Partido Socialista», declaró el expresidente François Hollande.

El líder del partido, Olivier Faure, apeló a la reflexión y criticó a la izquierda radial por su discurso de ruptura, al tiempo que señaló que el PS «es el principal de la izquierda francesa», con la vista puesta en las presidenciales.

Francia socialistas
El candidato a la alcaldía por el Partido Socialista (PS) y la coalición de izquierda, Emmanuel Grégoire (i), celebra junto a la alcaldesa saliente de París, Anne Hidalgo (d). EFE/EPA/Yoan Valat

«El Partido Socialista nos arrastró con él», se quejó Mélenchon, al asegurar que LFI ha «salvado a muchas listas de la vieja izquierda tradicional»: «Somos una fuerza útil donde otros son simplemente oportunistas sin rumbo», declaró.

LFI, que se presentaba por primera vez a las municipales, se adjudicó su principal victoria el pasado domingo en la primera vuelta, al hacerse con la segunda ciudad más importante de la región parisiense, Saint-Denis, con 150.000 habitantes, muchos de ellos salidos de la migración, como el flamante alcalde Bally Bagayoko, francés de origen maliense que asumió este sábado el cargo con un baile, ya viral.

Hoy sumó Roubaix, otra de más de 100.000 habitantes y otras muchas ciudades de los cinturones urbanos de París y Lyon, que acogen mucha población inmigrante.

Los verdes solo mantienen Lyon, Grénoble y Tours

Sí que fueron determinantes los pactos con el partido de Jean-Luc Mélenchon para los socialistas en Nantes y para los ecologistas en Lyon -donde ganaron con solo 3.000 votos de diferencia, según datos ya oficiales-, pero la ola ecologista de 2020 se desinfla y pierde Burdeos, Estrasburgo, Poitiers y Annecy.

El movimiento verde apenas conserva Lyon, Grénoble y Tours.

Lyon, la tercera ciudad de Francia, sigue siendo la gran vitrina de los Ecologistas, salvo sorpresas. Grégory Doucet, de 52 años, logró romper por poco los pronósticos que le daban derrotado ante Jean-Michel Aulas (77 años), conocido en Francia por haber sido presidente del club de fútbol Olímpico Lionés (OL) durante 36 años, según las estimaciones.

Los verdes solo mantienen Lyon, Grénoble y Tours
Fotografía de archivo del candidato de izquierda, Grégory Doucet, ganador de las municipales este domingo en Lyon (Francia). EFE/ Pol Lloberas Cardona

En Grenoble, con 160.000 habitantes, Laurence Ruffin, quien reemplazaba al alcalde saliente, Éric Piolle, venció a la candidatura de derechas de Alain Carignon. Ruffin lideró una lista en la que no hubo pacto con la LFI.

Tours, con cerca de 140.000 habitantes, contó con su alcalde saliente, Emmanuel Denis, reelegido ante el candidato de derechas Christophe Bouchet.

Avanza la extrema derecha, pero menos de lo esperado

Aunque la extrema derecha logró conquistar Niza con la victoria de Éric Ciotti, aliado de Marine Le Pen, en la quinta mayor ciudad de Francia, no pudo hacerse con el trofeo de Marsella.

De esa manera, Niza, la villa mediterránea, con 360.000 habitantes, pasará a convertirse en el mayor bastión de la extrema derecha gala, que también sumó ciudades como Carcasona, Orange, Castres o Carpentras a sus ya feudos como Perpiñán.

No logró, sin embargo, imponerse en otros municipios del área mediterránea como Toulon o Nîmes.

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El candidato a la alcaldía por el Partido Socialista (PS) y la coalición de izquierda, Emmanuel Grégoire (2-i), celebra junto a la alcaldesa saliente de París, Anne Hidalgo (d). EFE/EPA/Yoan Valat

«Esta es una gran victoria y una confirmación de la estrategia de implantación local de la Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés)», dijo Marine Le Pen, en su cuenta de X tras conocerse las primeras estimaciones.

También su mano derecha y presidente del partido, Jordan Bardella, celebró las victorias, con unos 1.300 alcaldes elegidos en todo el país bajo sus siglas en esta segunda vuelta, lo que representa «el comienzo de una alternancia que deberá, mañana, encarnarse a escala nacional», dijo con la mirada puesta en las presidenciales de 2027.

Abstención récord

La participación, según los sondeos, se situó en el 57 % del censo, lo que supondría una abstención récord si se excluyen las elecciones de 2020, celebradas en plena pandemia, cuando fue del 41,86 %. En 2014 votó el 62,13 % de los inscritos en la segunda vuelta de las municipales y en 2008, el 65,24 %. EFE

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