Empresarios expresan oposición a la modalidad propuesta de reducción de horas laborales
Santo Domingo, 11 de febrero. La propuesta de reducir la jornada laboral en la República Dominicana ha abierto un amplio debate entre el sector público y el sector empresarial, en un contexto donde la modernización del trabajo y la mejora de la calidad de vida de los empleados se enfrentan al desafío de mantener la productividad y la sostenibilidad económica.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), César Dargam, consideró que aunque la reducción de la jornada puede resultar una propuesta popular y atractiva, el verdadero reto del país radica en aumentar la productividad.
Señaló que los países desarrollados que han implementado reducciones de horas laborales lo han hecho vinculando esta medida a indicadores claros de productividad. En ese sentido, afirmó que las reformas deben ser modernas y alineadas con las tendencias globales, pero adaptadas a la realidad económica nacional.
Dargam cuestionó si existen indicadores que permitan adoptar decisiones basadas en datos empíricos y no solo en planteamientos teóricos.
A su juicio, el debate no debe centrarse únicamente en la cantidad de horas trabajadas, sino en la forma en que se trabaja y en el nivel de productividad alcanzado, siempre procurando un equilibrio con el bienestar de los trabajadores. Advirtió que si no se producen mejoras en productividad, una reducción de horas podría traducirse en mayores costos y en una disminución del empleo.
En la misma línea, la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom) reconoció que la discusión responde a transformaciones reales en el mundo laboral y a la aspiración legítima de mejorar la calidad de vida de los trabajadores dominicanos. No obstante, enfatizó que se trata de un tema que debe abordarse con rigurosidad técnica, visión de país y pleno conocimiento de la realidad productiva nacional.
Copardom subrayó que la jornada laboral no es una variable aislada, sino que guarda relación directa con la productividad, los costos laborales, la formalidad del empleo y la sostenibilidad de las empresas, especialmente las micro, pequeñas y medianas.
En el contexto económico actual, la organización entiende que, aunque una jornada reducida podría ser viable en sectores específicos, su implementación generalizada resultaría compleja debido al impacto en los costos salariales y en la carga laboral, sin garantía de un aumento proporcional en la productividad.
La entidad recordó que la experiencia internacional demuestra que las reducciones de jornada generan resultados positivos solo cuando están acompañadas de mejoras sustanciales en productividad, reorganización eficiente del trabajo, capacitación del talento humano e incorporación de tecnología. De lo contrario, podrían provocar mayores costos operativos, afectar el empleo formal y aumentar los niveles de informalidad.
Asimismo, Copardom reiteró la importancia de avanzar hacia modelos laborales más modernos y equilibrados, pero insistió en que cualquier modificación debe aplicarse de forma gradual y flexible, sustentada en estudios de impacto sectoriales que permitan esquemas diferenciados según el tamaño de las empresas y la naturaleza de cada actividad económica.
La organización reafirmó su disposición a participar en un diálogo social responsable junto al Gobierno y las organizaciones sindicales para construir consensos que fortalezcan tanto el bienestar de los trabajadores como la competitividad del aparato productivo nacional. A su entender, el verdadero desafío no es trabajar menos horas, sino trabajar mejor y con mayor valor agregado.
Por su parte, el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, expresó en el programa “Entre Periodistas”, transmitido por Telesistema canal 11, que la intención es reducir al mínimo la jornada laboral de manera que tanto empleadores como trabajadores resulten beneficiados.
Explicó que la meta es que los trabajadores puedan realizar en cuatro o cinco horas lo que antes hacían en ocho, lo que les permitiría dedicar más tiempo a sus proyectos personales.
Olivares señaló que a nivel mundial existen cuatro prioridades que están transformando el ambiente laboral y que ya comienzan a incorporarse en el país. Estas incluyen la economía de plataforma, que simplifica el trabajo mediante el uso de tecnologías; el trabajo verde, que requiere formación en materia ambiental; el trabajo azul, relacionado con la explotación científica de los recursos marinos; la formalización del trabajo a distancia; y un cambio radical en la concepción tradicional del horario laboral.
El ministro recordó que la lucha por la reducción de la jornada laboral tiene antecedentes históricos, como el movimiento de finales del siglo XIX y principios del XX en Estados Unidos con los llamados Mártires de Chicago. Sostuvo que, en el contexto actual de modernización y avances tecnológicos, serán los propios empleadores quienes tenderán a reducir el tiempo de permanencia de los empleados en el área de trabajo como una vía para disminuir costos operativos y adaptarse a las nuevas dinámicas productivas.

