Fallece Héctor José Rizek Llabaly, referente histórico del cacao dominicano
Santo Domingo, 28 marzo.— El empresario agroindustrial Héctor José Rizek Llabaly, ampliamente reconocido como el “señor cacao” por su decisiva contribución al desarrollo del sector cacaotero en la República Dominicana, falleció este sábado a los 95 años, dejando un legado que marcó más de cinco décadas de impulso a la producción, exportación y sostenibilidad de este rubro.
Nacido el 3 de marzo de 1931 en San Francisco de Macorís, provincia Duarte, Rizek Llabaly fue hijo de los inmigrantes palestinos Nazario Rizek Rizek y Badia Llavabaly de Rizek, quienes se establecieron en el país en 1905. Desde su ciudad natal, construyó una trayectoria empresarial que lo posicionó como uno de los principales impulsores del cacao dominicano en los mercados internacionales.
Se graduó en 1956 como licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), ejerciendo en el ámbito civil y notarial hasta 1961. Ese mismo año, tras el inicio de la etapa democrática en el país, decidió incursionar en el mundo empresarial vinculado a la exportación de cacao, actividad que definiría su vida.
En la década de 1970 asumió formalmente el control de la empresa familiar Nazario Rizek, CxA, desde donde impulsó una estrategia de expansión basada en la adquisición de tierras para el cultivo del cacao y el fortalecimiento de la cadena productiva. Bajo su liderazgo, la compañía se consolidó y, para 1981, se posicionó como la principal exportadora de cacao del país.
Posteriormente, al frente de Rizek Cacao S.A.S., grupo que maneja un significativo porcentaje de la producción nacional, logró integrar a nuevas generaciones de su familia al negocio, fortaleciendo las relaciones comerciales internacionales y llevando el cacao dominicano a importantes mercados globales.
Rizek Llabaly es considerado uno de los pioneros en la producción y exportación de cacao fino y de aroma, contribuyendo a posicionar la República Dominicana como un referente en este segmento a nivel mundial.
Más allá de su impacto en el sector agroindustrial, su legado también se extendió al ámbito educativo y social. Fue uno de los fundadores de la Universidad Nordestana y presidió la fundación de la Universidad Católica Nordestana. Asimismo, creó la Fundación para el Desarrollo de la provincia Duarte y la Fundación para la Asistencia Social, Recuperación y Manejo Orgánico de Plantaciones Cacaoteras (Fuparoca).
A lo largo de su vida, impulsó múltiples iniciativas comunitarias, incluyendo la construcción de escuelas, proyectos de potabilización de agua, instalación de pozos tubulares, construcción de puentes, programas de reforestación y apoyo a la formación de agrónomos. También realizó aportes en la respuesta a la pandemia del Covid-19.
Su visión empresarial estuvo marcada por un enfoque innovador y de desarrollo sostenible, promoviendo la capacitación de los trabajadores del sector cacaotero y el fortalecimiento de prácticas responsables en la producción agrícola.
Por su trayectoria, recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el premio a Mejor Exportador Agrícola (1993), la distinción de Hijo Meritorio de San Francisco de Macorís (1995) y el galardón Hombre de Empresa (1996).
En 1999 fue condecorado con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella en el grado de Caballero, una de las más altas distinciones del Estado dominicano. Más adelante, fue reconocido como Agroempresario del Año por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y, en 2022, recibió el Galardón al Mérito Industrial otorgado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).
En el plano personal, estuvo casado con Ela Sarah Sued, con quien procreó cuatro hijos: Héctor José, Samir, Ela Sarah y Roxana.
Tras su fallecimiento, diversas personalidades del ámbito empresarial, político y social han expresado su pesar, resaltando su legado como uno de los grandes impulsores del desarrollo agrícola y económico del país.
En cuanto a las honras fúnebres, el equipo de béisbol Gigantes del Cibao informó que el velatorio se realizará este domingo a partir de las 9:00 de la mañana en la funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln, en Santo Domingo.
Sus restos serán sepultados el lunes a las 9:00 de la mañana en el cementerio Puerta del Cielo.
La partida de Héctor José Rizek Llabaly marca el cierre de una etapa en la historia del sector cacaotero dominicano, dejando una huella profunda en la producción agrícola, el empresariado y el desarrollo social del país.

