Guerra en el Golfo presiona el petróleo y obliga al Gobierno dominicano a reforzar subsidios a combustibles
Por Manuel Jiménez
Santo Domingo, 16 marzo. — El aumento del precio internacional del petróleo provocado por la escalada del conflicto en el Golfo Pérsico y las tensiones en el estrecho de Ormuz representa uno de los principales riesgos para las finanzas públicas de la República Dominicana, advirtió el ministro de Hacienda, Magín Díaz, al explicar el impacto que tiene el encarecimiento del crudo en la política de subsidios a los combustibles.
Durante una entrevista en el programa radial “El Sol de la Mañana”, el funcionario señaló que el comportamiento del mercado petrolero internacional sigue siendo un factor determinante para las cuentas fiscales del país, debido al alto costo que implica para el Gobierno mantener subsidios que eviten aumentos mayores en los precios internos de los combustibles.
Díaz explicó que la actual tensión geopolítica en el Medio Oriente, especialmente por la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán y los riesgos sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, ha generado presiones adicionales en los mercados energéticos internacionales, lo que se traduce en incrementos en el precio del petróleo.
El ministro recordó que la economía dominicana ya enfrentó una situación similar durante la crisis energética mundial entre 2022 y 2023, cuando el Gobierno implementó un amplio esquema de subsidios para amortiguar el impacto de los altos precios del crudo en la economía local.
Según explicó, esas medidas permitieron mantener la estabilidad económica y evitar que la inflación se disparara a niveles cercanos al 15 %, a pesar de que los subsidios a los alimentos llegaron a superar el 10 %, como parte de las políticas públicas dirigidas a proteger el poder adquisitivo de los hogares.
Presión sobre el presupuesto nacional
El titular de Hacienda indicó que el Presupuesto General del Estado fue elaborado tomando como referencia un precio promedio del petróleo cercano a 65 dólares por barril, una estimación que hoy queda muy por debajo del nivel actual del mercado internacional.
En el contexto de la crisis energética generada por el conflicto en el Golfo, el precio del crudo ha llegado a situarse cerca de 30 dólares por encima de ese nivel proyectado, lo que obliga al Gobierno a realizar ajustes constantes en su política de subsidios.
Debido a esta diferencia entre el precio estimado y el real, el Gobierno ha tenido que realizar ajustes en los precios internos de los combustibles. Como resultado, esta semana se produjo un aumento de cinco pesos en varios de los principales combustibles comercializados en el país.
Díaz explicó que el Ministerio de Hacienda, junto al Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, evalúa semanalmente el comportamiento del petróleo en los mercados internacionales para determinar el nivel de subsidio que debe aplicarse y evitar alzas bruscas que afecten a los consumidores.
Estrategia del Gobierno para reducir el impacto
El funcionario señaló que la estrategia del Gobierno dominicano consiste en aplicar subsidios selectivos cuando el precio internacional del petróleo sube de manera abrupta, con el objetivo de evitar que el incremento se traslade completamente a los precios locales.
Esta política busca mantener la estabilidad económica, controlar la inflación y proteger la capacidad de compra de los ciudadanos, especialmente en un contexto internacional marcado por la incertidumbre energética.
Díaz indicó que el Ministerio de Hacienda mantiene un monitoreo permanente del mercado energético global para anticipar escenarios y adoptar medidas preventivas que reduzcan el impacto de los aumentos del petróleo en la economía dominicana.
El ministro recordó que la política de subsidios forma parte de una estrategia fiscal más amplia orientada a mantener el equilibrio entre el gasto público, la estabilidad macroeconómica y el financiamiento de programas sociales dirigidos a proteger a los sectores más vulnerables de la población.

