Haití haciendo metástasis en República Dominicana
Ramón Núñez Ramírez
Cuando las células de un cáncer primario se propagan a otras partes del cuerpo, se llama metástasis; forman nuevos tumores, agravando el estado del paciente. Haití es un cáncer maligno, Estado fallido, el más pobre del continente y con el ingreso masivo de haitianos a nuestro territorio se está produciendo una especie de metástasis de la pobreza, atraso, violencia y la idiosincrasia destructiva de esa etnia.
Es evidente que los ciudadanos de ese territorio, agravado por la violencia de las bandas, no tienen otra alternativa que huir, y, lógicamente, la vía más expedita es a la RD. Ahora bien, esa migración es una responsabilidad de los políticos y gobiernos que han esquivado el bulto, los empresarios contratantes de mano de obra ilegal y los militares corruptos y traficantes.
El problema es grave y estamos comenzando a presenciar los síntomas de algo que se volverá cotidiano, como la violencia desatada en Uvero Alto por trabajadores de la construcción haitianos, el asesinato frecuente de propietarios de fincas, las violaciones, destrucción del medioambiente y los asentamientos ilegales (hay más de 400) que amenazan convertir nuestro territorio en un gran gueto.
El Hoyo de Friusa es el más llamativo, por su densidad poblacional porque está ubicado en el principal polo turístico, temido por las autoridades y la mejor demostración fue el impedimento o el atropello contra los militantes y participantes en la marcha de la “Antigua Orden Dominicana”, bajo el alegato de ausencia de permiso para ingresar a territorio dominicano.
La respuesta del presidente Abinader cuando le trataron el tema el lunes 24 de marzo en “LA Semanal”, revela la permisividad con la inmigración ilegal, cuando el mandatario justifica la población en el Hoyo de Friusa por la “demanda de mano de obra con tantas construcciones”.
Las deportaciones son puro “bulto y allante” mediático, mientras se permite el ingreso masivo, gracias a los peajes cobrados por los militares de puesto en la frontera y en los puntos de chequeo y la laxitud con que son tratados los traficantes.
Esta semana el senador perremeista por Elías Piña denunció un asentamiento en la sierra de Neiba, depredando el área protegida y la respuesta de Medio Ambiente es que eso le corresponde a Migración, y estos, a su vez, que no pueden ingresar a un área protegida.
Mientras empresarios, militares y traficantes se están enriqueciendo, los dominicanos estamos cargando un pasivo social que estamos comenzando amortizar con las parturientas y los hijos de indocumentados en las escuelas.
Si los empresarios contratantes de mano de obra ilegal y los responsables del ingreso de estos continúan su antipatriótica labor y el gobierno sin tomar las medidas de emergencia que aconseja la situación, a la vuelta de una década estaremos en vías de perder el país.
En ese lapso la población haitiana será similar o mayor a la nuestra, los servicios de salud y educación colapsados, la criminalidad en aumento y se habrá lastrado las posibilidades de desarrollo de la RD. La mayor responsabilidad histórica caerá sobre los dos gobiernos del presidente Abinader.
Afortunadamente el surgimiento de movimientos como la “Antigua Orden Dominicana” pueden ser el el embrión de una cruzada nacional de protestas y movilizaciones, capaces de obligar al Gobierno y a los empresarios a algo muy simple: respetar y hacer respetar nuestras leyes.
Hoy