La guerra se extiende por Oriente Próximo y supera los 600 muertos tras ofensiva de EE UU e Israel contra Irán (Video)

Tel Aviv, 3 de marzo (Agencias). — La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha desencadenado en menos de 72 horas una escalada regional de proporciones imprevisibles, con al menos 600 muertos confirmados y múltiples frentes abiertos que abarcan desde Teherán hasta el sur del Líbano, el Golfo Pérsico y el Mediterráneo oriental.

La cifra más reciente, proporcionada por la Media Luna Roja iraní, contabiliza 555 fallecidos en territorio iraní desde el inicio de los bombardeos el sábado, a los que se suman decenas de víctimas en Líbano y otros puntos de la región.

El conflicto, que comenzó con ataques aéreos israelíes contra instalaciones estratégicas iraníes y fue rápidamente respaldado por operaciones estadounidenses bajo el nombre de “Operación Furia Épica”, ha transformado la tensión latente en una guerra abierta con ramificaciones geopolíticas profundas.

Nuevos bombardeos y expansión del conflicto

En la madrugada del lunes, Israel lanzó una nueva oleada de ataques sobre Teherán y otras ciudades iraníes, mientras que simultáneamente bombardeó posiciones de Hezbolá en el sur del Líbano, en respuesta al lanzamiento de cohetes por parte de la milicia chií contra territorio israelí.

Solo en las últimas horas, al menos 20 personas murieron en la capital iraní y otras 35 en la provincia de Fars, en el sur del país, según datos preliminares de organizaciones humanitarias locales. En Líbano, los ataques israelíes han dejado al menos 31 muertos.

El Gobierno israelí afirmó que entre los fallecidos se encuentra Hussein Mekled, identificado como jefe de inteligencia de Hezbolá.

El primer ministro libanés, Nawaf Salam, anunció una prohibición total de la actividad militar de Hezbolá en territorio libanés, en un intento por contener la espiral de violencia que amenaza con arrastrar al país a un nuevo conflicto devastador.

Mientras tanto, Irán ha intensificado su respuesta lanzando ataques contra objetivos en Arabia Saudí, Qatar y Kuwait, ampliando el radio de confrontación a las monarquías del Golfo. También se reportaron ataques con drones contra la base militar británica de Akrotiri, en Chipre, territorio miembro de la Unión Europea.

La implicación británica y el ataque a Chipre

El ataque contra Akrotiri se produjo pocas horas después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, anunciara que autorizaba a Estados Unidos el uso de bases del Reino Unido para lanzar operaciones contra depósitos de misiles iraníes. La decisión británica consolidó la dimensión internacional del conflicto.

Fuentes militares confirmaron que drones iraníes fueron interceptados antes de causar daños significativos en la base chipriota. No obstante, el incidente subraya el riesgo de que la confrontación se extienda a territorio europeo.

Desde Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Larijaní, declaró que su país no negociará con Estados Unidos y que está preparado para una guerra prolongada. “A diferencia de EE UU, Irán se ha preparado para una guerra larga”, escribió en la red social X. “Defenderemos fieramente nuestra civilización de 6.000 años”.

El Pentágono anticipa una operación prolongada

En Washington, el jefe del Estado Mayor estadounidense, general Dan Caine, advirtió que la ofensiva necesitará tiempo para alcanzar sus objetivos estratégicos.

“Esta no es una operación que se completa en una sola noche”, afirmó en rueda de prensa desde el Pentágono. “Los objetivos militares que el Estado Mayor y el Comando Central hemos recibido requerirán tiempo para lograrse. En algunos casos será un trabajo difícil y complicado”.

El presidente Donald Trump ha señalado que la campaña podría extenderse “unas cuatro semanas”, mientras que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, subrayó que la duración final dependerá de decisiones presidenciales.

Según el Pentágono, la Operación Furia Épica ha lanzado “decenas de miles” de bombas en centenares de misiones que impactaron más de un millar de objetivos en Irán durante los primeros dos días de ataques.

Los primeros bombardeos se centraron en centros de mando y comunicaciones iraníes, con el objetivo de impedir una respuesta coordinada. “El impacto combinado de ataques rápidos, precisos y abrumadores ha establecido nuestra superioridad aérea”, declaró Caine.

“No es Irak”, afirma el secretario de Defensa

El secretario de Defensa estadounidense insistió en que el conflicto actual no debe compararse con la invasión de Irak en 2003.

“Esto no es una guerra de cambio de régimen, pero el régimen ha cambiado”, afirmó Hegseth. “No es Irak: no es una guerra interminable”.

No obstante, reconoció que habrá más bajas. Horas antes, el Comando Central confirmó la muerte de un cuarto soldado estadounidense a consecuencia de heridas sufridas por el impacto de un misil iraní.

La misión declarada por Washington es “destruir los misiles, destruir la Armada y garantizar que Irán no obtenga armas nucleares”.

Europa camina sobre una línea delicada

En Bruselas, los gobiernos europeos evitan una condena explícita a los ataques de EE UU e Israel, pese a reconocer que no se ajustan plenamente al Derecho internacional.

El ministro de Asuntos Exteriores belga, Maxime Prévot, apeló al “principio de realidad” para explicar la postura de su país.

“Debemos confrontar los principios con la realidad”, afirmó en entrevista con la cadena Rtbf, recordando que Irán no respeta los derechos y libertades de sus ciudadanos y que la vía diplomática ensayada durante años no produjo resultados.

Prévot admitió que la acción militar “no cumple con los estándares” del Derecho internacional, pero evitó condenarla explícitamente, argumentando que la vocación del Derecho internacional es proteger a los pueblos.

El canciller alemán, Friedrich Merz, adoptó un tono similar al señalar que comparte muchos objetivos del ataque y que las sanciones y condenas previas contra Irán fueron insuficientes.

En una declaración conjunta, los ministros de Exteriores de la Unión Europea llamaron a la “máxima moderación” y al respeto del Derecho internacional humanitario, pero sin señalar directamente a Washington o Tel Aviv.

Repercusiones políticas en España

En Madrid, el Partido Popular celebró la ofensiva y evitó cuestionar su legalidad internacional. La vicesecretaria Carmen Fúnez reiteró que su formación se sitúa “siempre con las democracias liberales” y defendió la postura occidental frente a un régimen que, según afirmó, ha reprimido violentamente a su oposición.

El impacto en el Golfo: tensión y vida cotidiana alterada

Más allá de los frentes militares, la guerra ha alterado profundamente la vida en varias ciudades del Golfo.

En Ras al Khaimah, en Emiratos Árabes Unidos, residentes de los condominios Royal Breeze, en Al Hamra Village, aseguraron haber presenciado la interceptación de un misil. Una columna de humo se elevaba desde la zona donde impactaron restos del proyectil neutralizado. No se reportaron heridos.

En Abu Dabi, la normalidad también se ha visto afectada. Las calles permanecen inusualmente despejadas, los niños no han acudido a la escuela y el tráfico es escaso en vías habitualmente congestionadas.

Yas Island, uno de los principales polos turísticos de la capital emiratí, mantiene cierta actividad, aunque con menor afluencia. Las autoridades han pedido a trabajadores del sector privado desempeñar sus funciones desde casa al menos hasta el martes, mientras colegios y universidades operan de forma remota.

El Gobierno emiratí insiste en que la situación está bajo control, pero la tensión es evidente.

Un conflicto con múltiples frentes

La guerra ya no es un enfrentamiento bilateral. En menos de tres días ha implicado a Israel, Estados Unidos, Irán, Líbano, Reino Unido y varios países del Golfo, con repercusiones en la Unión Europea.

Analistas advierten que el riesgo de una guerra regional total es real, especialmente si se intensifican los ataques contra infraestructuras energéticas o bases militares extranjeras.

Irán ha dejado claro que no inició el conflicto, pero está dispuesto a sostenerlo. “En los últimos 300 años, Irán no empezó esta guerra”, escribió Larijaní. “Pero defenderemos nuestra nación”.

Balance provisional y escenario incierto

Con 600 muertos confirmados y cientos de heridos, el conflicto ya se perfila como uno de los más graves en Oriente Próximo en la última década. La superioridad aérea proclamada por el Pentágono no ha impedido que Irán mantenga capacidad ofensiva mediante misiles y drones.

Las próximas horas serán decisivas. Si Hezbolá intensifica sus ataques o si las bases occidentales en la región vuelven a ser objetivo directo, el enfrentamiento podría escalar a una guerra regional abierta con consecuencias imprevisibles para la estabilidad global.

Desde Tel Aviv, donde las sirenas antiaéreas han sonado en varias ocasiones durante la jornada, la sensación predominante es de incertidumbre. El conflicto que comenzó como una operación militar limitada se ha convertido en una guerra de alcance regional cuyo desenlace permanece incierto.

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