Lilian Bobea: Gobierno de Trump profundiza la polarización y debilita la institucionalidad estadounidense

Santo Domingo, 14 enro. –  La socióloga dominicana y catedrática de justicia criminal en la Universidad de Fitchburg, Massachusetts, Lilian Bobea, afirmó que el primer año del segundo mandato del presidente Donald Trump ha estado marcado por un estilo de gobierno personalista, polarizante y confrontacional, que ha provocado serias fracturas tanto en la política interna de Estados Unidos como en su rol en la escena internacional.

Durante su participación en el programa Propuesta de la Noche, producido por los periodistas Manuel Jiménez y Carlos Arturo Guisarre, transmitido por Teleimpacto canales 52 y 22, Bobea sostuvo que Trump ha cumplido, en buena parte, las promesas hechas a su base política MAGA (Make America Great Again), aunque con consecuencias institucionales y sociales que calificó de «graves y sin precedentes».

“El presidente Trump ha llevado al país en un derrotero en muchos casos sin precedentes en la historia política moderna de Estados Unidos”, sostuvo Bobea, al describir cómo su forma de gobernar ha tenido impactos estructurales visibles tanto a nivel doméstico como global.

La académica explicó que la administración Trump se ha caracterizado por un ejercicio del poder basado en la confrontación y el uso retributivo del aparato estatal.

 “Hace uso del poder para retribuir a sus aliados y para castigar a sus adversarios”, afirmó, citando como ejemplo los recortes drásticos en fondos federales dirigidos a estados gobernados por demócratas, en áreas sensibles como salud, educación, emergencias ambientales y programas sociales.

Esta gestión, agregó, ha acentuado la polarización ideológica, política y racial en la sociedad estadounidense, deteriorando los principios tradicionales del liberalismo democrático.

A su juicio, se ha consolidado una práctica sistemática de gobernar por exclusión, en la que sectores opositores son marginados del acceso equitativo a los recursos públicos.

Retroceso en política exterior y abandono humanitario

En el ámbito internacional, Bobea denunció el retiro abrupto de Estados Unidos de programas de ayuda humanitaria global, como parte de una política exterior centrada en el aislacionismo y el nacionalismo económico.

Según investigaciones citadas por la socióloga, los recortes a USAID podrían provocar la muerte de más de 14 millones de personas en países del Tercer Mundo, especialmente en África, en los próximos cuatro años, incluyendo 4.5 millones de niños menores de cinco años.

“La ayuda humanitaria de USAID, aunque muchos lo ignoran, también beneficiaba a sectores internos de Estados Unidos, como la agricultura”, explicó Bobea, indicando que muchos de los productos enviados eran elaborados por productores norteamericanos.

Además, advirtió sobre los efectos colaterales de este retiro, ya que dicha asistencia cumplía un papel geopolítico que contribuía a contener flujos migratorios y conflictos regionales.

Política migratoria de fuerza

Uno de los pilares más visibles de la administración Trump ha sido su política migratoria, la cual, según Bobea, se ha implementado “al pie de la letra y de forma muy drástica”, mediante el uso de la fuerza y sin contemplaciones humanitarias.

Este enfoque ha afectado a millones de inmigrantes con décadas de residencia, quienes han sido objeto de redadas, persecuciones y amenazas de deportación.

La socióloga también advirtió sobre la militarización de la seguridad interna, especialmente en estados demócratas, con el uso de unidades como ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), las cuales actúan con características de fuerzas paramilitares y escaso control legal.

“ICE se ha convertido en una fuerza paraestatal que responde directamente al Ejecutivo, sin contrapesos legales o judiciales efectivos”, advirtió, al referirse al reciente caso de Minneapolis, donde una persona murió durante una intervención de esa agencia.

Otro de los puntos de alerta señalados por Bobea fue la erosión de la institucionalidad democrática.

Indicó que la separación de poderes se ha visto comprometida, al tiempo que el Congreso ha reducido drásticamente su capacidad legislativa. “Fuera del Big Beautiful Bill, prácticamente no se ha aprobado ninguna ley importante durante este primer año”, señaló.

En el ámbito judicial, denunció que la administración Trump ha presionado a la Corte Suprema para que acepte casos por la vía de emergencia, sin el debido proceso de revisión y debate, lo cual ha generado críticas incluso desde sectores conservadores del propio tribunal.

Política exterior marcada por la amenaza

Finalmente, la socióloga analizó la nueva estrategia de seguridad nacional implementada bajo el lema America First, la cual redefine intereses económicos y sociales como asuntos de seguridad nacional, otorgando al presidente poderes extraordinarios para actuar sin la intervención del Congreso ni de organismos internacionales.

“Estados Unidos se ha declarado un estado bajo ataque en múltiples frentes —económico, social y migratorio— lo que justifica medidas unilaterales”, explicó Bobea.

Esta visión ha sido el marco para intervenciones como la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, y el posicionamiento de Estados Unidos como un actor defensivo en lugar de promotor de la paz global.

Bobea concluyó que este primer año del segundo mandato de Trump representa una transformación radical del papel del Estado norteamericano, en el cual se consolida un modelo de liderazgo autoritario, nacionalista y excluyente, con profundas implicaciones para el futuro de la democracia en ese país.

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