Madre clama por su hijo desaparecido en Moca y exige respuestas

Moca, 9 de febrero. – “Yo me estoy muriendo, necesito saber dónde está. Este es un infierno que no se lo deseo a nadie en el mundo”, expresó entre lágrimas Isidra Peralta, madre de Alfred Joel Fernández, un joven taxista de 33 años que lleva 17 días desaparecido tras salir a realizar un servicio de traslado al aeropuerto Cibao desde Moca, provincia Espaillat.

Según relata su madre, la última vez que tuvo contacto con él fue el 22 de enero, cuando Alfred recibió una llamada cerca de las 4:35 de la tarde desde el número de una clienta habitual que residía en Estados Unidos y a quien solía transportar.

Sin embargo, Isidra sospecha que su teléfono fue hackeado para obtener el contacto de la mujer y así engañarlo. “Él me dijo: ‘Mami, tengo que llevar una clienta mía al aeropuerto’. Yo le dije: ‘No, papi, no vayas porque a mí no me gusta que tú salgas de noche’. Y me respondió: ‘Esas son cosas de 15 minutos, yo vengo de una vez’”, recuerda con dolor.

Las autoridades han avanzado en la investigación y esta semana la Policía Nacional emitió órdenes de arresto contra tres personas vinculadas a la desaparición del joven taxista. Según confirmó el vocero de la institución, coronel Diego Pesqueira, los prófugos de la justicia son Juan Manuel Lantigua Veras, alias Salcochao; Julio José Vargas Díaz, alias Ñacoña o Bulin; y Clara Inés Sánchez.

Las órdenes de captura, a las que este medio tuvo acceso, advierten en letras grandes y resaltadas que los sospechosos son considerados “peligrosos” y están “fuertemente armados”. De acuerdo con el documento judicial, los tres individuos son perseguidos por los delitos de asociación de malhechores y robo en la vía pública con la participación de dos o más personas y el uso de armas visibles, en perjuicio de Alfred Joel.

A pesar de estos avances, Isidra Peralta siente que la búsqueda de su hijo no avanza con la rapidez que ella desearía. “Yo necesito saber, Dios mío. Yo le dije a los policías: ‘Vayan y metan presos a la familia, tienen que hacer presión para que ella se entregue. Más porque es una mujer embarazada. Yo quiero que la muchacha se entregue para que me diga dónde él está. Eso es lo que me interesa, saber dónde él está’”, declaró angustiada.

La incertidumbre y la desesperación la consumen, pues cada día que pasa sin noticias de su hijo se convierte en un calvario. “Pasan los días y los días, y yo no sé dónde está mi muchacho. Necesito que aparezca, ya va tanto tiempo”, clama con impotencia.

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