Monjes budistas llegan a Washington tras más de cien días caminando por la paz
Washington, 10 Feb.- Un grupo de monjes budistas llegó este martes a la ciudad de Washington después de una caminata de más de 100 días en la que recorrieron 3.700 kilómetros desde Texas con el objetivo de promover la paz en Estados Unidos.
Los religiosos llegaron a la capital estadounidense, su última parada, acompañados por un perro de rescate, ataviados con túnicas color azafrán, y caminando en fila como parte de la última etapa de una peregrinación de más de 108 días que han llamado ‘Marcha por la Paz’.
La ruta comenzó el 26 de octubre de 2025 en el centro budista Huong Dao Vipassana Bhavana, en Fort Worth (Texas), con la participación de 19 monjes procedentes de monasterios budistas de distintos países.
Su agenda en la capital, donde permanecerán por dos días, incluye actos al aire libre en la Catedral Nacional y un encuentro en el Monumento a Abraham Lincoln.
Muchos caminantes completaron largas jornadas descalzos o en calcetines, usando botas solo cuando el frío y la nieve hacían el trayecto especialmente duro.
Un fenómeno social
En cada parada los monjes organizaron breves sesiones para enseñar técnicas básicas de respiración y concentración, con la idea de que los participantes mantengan esas prácticas una vez concluida la caminata.

Sin embargo, la ruta no ha estado exenta de adversidades: en un accidente registrado en Texas en noviembre, dos miembros resultaron heridos cuando un vehículo impactó el coche de escolta detrás de los caminantes, y uno de los monjes tuvo que someterse a una amputación de pierna.
Aun así, los organizadores decidieron mantener el plan original, con apoyo de cuerpos policiales locales que facilitaron su paso por carreteras transitadas.
La llegada de los religiosos este martes coincide con el día número 108 de la marcha, cifra cargada de significado en la tradición budista y asociada a la plenitud espiritual y al orden del universo.
Según informan medios estadounidenses, los monjes planean regresar en autobús a Texas y completar a pie los últimos kilómetros hasta el templo donde comenzó la peregrinación.
Su marcha se ha convertido en un fenómeno social en varias ciudades del camino, donde escuelas, grupos de voluntarios y autoridades locales se han sumado a las actividades de los monjes, y también en un evento que ha generado gran expectación en redes sociales. EFE

