Omar Fernández llama a la unidad opositora y minimiza diferencias entre FP y PLD
Santo Domingo, 28 agosto. – El senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, restó importancia este jueves a las recientes fricciones entre dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la Fuerza del Pueblo (FP), asegurando que dichas diferencias no constituyen un obstáculo para una eventual alianza opositora con miras a las elecciones generales de 2028.
Las declaraciones del legislador se producen en un contexto marcado por acusaciones desde el PLD hacia la FP, señalando a esta última de supuestamente intentar atraer a miembros peledeístas mediante tácticas de persuasión personal.
Fernández, sin embargo, fue enfático en destacar que ambas organizaciones comparten un mismo adversario político: el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM).
“Eso no es posible porque compartimos un mismo contrincante, que es el oficialismo. Todos los opositores estamos trabajando en la misma dirección: en presentar una alternativa a lo que tenemos hoy, que sea mucho mejor para la República Dominicana”, declaró Fernández tras participar en una sesión extraordinaria en el Senado.
El senador reconoció la existencia de tensiones dentro del espectro opositor, pero recalcó que no deben eclipsar el objetivo común de desplazar al PRM del poder. En ese sentido, afirmó que su relación con el PLD sigue siendo de total gratitud, recordando que su victoria en las elecciones senatoriales del 2024 fue posible gracias al respaldo de una coalición política encabezada por partidos de oposición, entre ellos el propio PLD.
“Solo en la casilla del PLD obtuve 80,371 votos. Por eso, por el PLD lo único que siento es agradecimiento. Soy su senador y también del PRD. Mi gratitud es para todos los partidos que me apoyaron”, expresó el joven congresista, destacando el rol fundamental de la alianza opositora en su triunfo electoral.
Las declaraciones de Fernández surgen como respuesta indirecta a las denuncias realizadas por Gustavo Sánchez, vocero del PLD en la Cámara de Diputados, quien acusó a la “guardia pretoriana de Leonel Fernández”, encabezada por Radhamés Jiménez, de buscar captar dirigentes peledeístas mediante invitaciones personales, supuestamente “para tomar café”, con la intención de sumarlos a las filas de la Fuerza del Pueblo.
Sánchez sugirió que estas maniobras han coincidido con el creciente rumor de que el exministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, anunciará próximamente su precandidatura presidencial.
De hecho, el diputado confirmó al Listín Diario que aceptó ser el director operativo de campaña de Castillo, asegurando que el anuncio oficial se hará en los próximos días.
Ante esta situación, Omar Fernández reiteró que la Fuerza del Pueblo aún no ha definido su candidatura presidencial para el ciclo electoral del 2028, acogiéndose a lo establecido por las leyes electorales dominicanas.
Según explicó, el proceso de selección de candidatos se rige por los plazos y procedimientos estipulados en la Ley 20-23 del Régimen Electoral y la Ley 33-18 sobre Partidos Políticos.
En medio de este panorama, el senador Antonio Marte, presidente del Partido Primero la Gente (PPG), aliado actual del PRM, expresó públicamente su respaldo a Fernández, sugiriendo que el pueblo dominicano lo respalda ampliamente.
En su opinión, si el senador de la FP fuese escogido como candidato presidencial, el oficialismo tendría una ardua batalla para conservar el poder.
“La Fuerza del Pueblo va para el poder en 2028, eso es lo que importa. Muchas gracias”, fue la breve pero contundente respuesta de Omar Fernández al ser consultado por periodistas sobre las declaraciones de Marte, reafirmando su confianza en la proyección política de su organización.
Pese a los recientes roces políticos, Fernández insiste en que el espíritu de cooperación entre las fuerzas opositoras debe prevalecer sobre las disputas internas. A su juicio, el país necesita una opción sólida que represente una alternativa real y viable frente a la actual administración del PRM, y ese objetivo solo podrá alcanzarse mediante la unidad estratégica de todos los sectores opositores.