¿Podremos los humanos “matar a la muerte”?
Por Juan Llado
Los humanos confrontamos amenazas que, de materializar su impacto, podrían decretar la desaparición de la especie. Después de todo, a través del tiempo no fueron solo los dinosaurios que desaparecieron de la faz de la tierra. Las amenazas incluyen el cambio climático, una guerra nuclear, pandemias, asteroides y hasta la inteligencia artificial. Sin embargo, el crecimiento de la población mundial, actualmente estimada por la ONU en 8,000+ millones, sugiere que la humanidad no desaparecerá fácilmente. En concreto, las nuevas tecnologías y algunos milagrosos medicamentos y tratamientos presagian fantásticos avances en la longevidad. Repasarlos (con ayuda de la IA) lleva a preguntarnos si lograremos la inmortalidad.
Para los diagnósticos médicos los chinos acaban de introducir tecnología de última generación con los Quioscos de Salud asistidos por la IA. Son una estación médica de autoservicio que combina interfaces táctiles, biosensores (para signos vitales como presión arterial, temperatura, frecuencia cardíaca, IMC, etc.) y software de inteligencia artificial/telemedicina para proporcionar evaluaciones básicas de salud, análisis de síntomas y orientación sanitaria sin necesidad de un profesional en el lugar. Pueden diagnosticarte literalmente en solo 4 minutos. “Simplemente entras en un quisco, describes tus síntomas y la IA escanea tus signos vitales. Luego analiza tus síntomas en una base de datos de más de 300 millones de consultas médicas que cubren casi 2.000 enfermedades. Un médico con licencia real revisa todo a distancia antes de que se apruebe cualquier receta. Y si el problema es grave, el paciente es derivado a un hospital con todos sus datos médicos. Esto resulta en una precisión diagnóstica del 95%, una reducción del 70% en los tiempos de espera y una reducción del 30% en los costes sanitarios”.
Ni hablar de lo que estos aparatos pueden significar para mejorar la eficiencia de nuestros centros de atención primaria, de los cuales tenemos 1,430 y muchos de ellos están ubicados en áreas rurales. Aquí el 911 podría actuar como el centro de telemedicina. Plataformas como Made-in-China.com listan decenas de proveedores de quioscos de salud con rangos de precios que van de ~US$2,000 a $11,000+ por unidad, dependiendo de las características y el volumen.
En cuanto a los hospitales, los chinos también se han ido adelante con la introducción de robots médicos para atender pacientes que requieren una docena de especialidades. La iniciativa representa un avance significativo en la tecnología médica y tiene como objetivo mejorar la accesibilidad y la eficiencia en la atención sanitaria. En un piloto desarrollado por la Universidad de Tsinghua en Pekín, esta revolucionaria instalación cuenta con 14 médicos de IA y cuatro enfermeras virtuales, y está diseñado para ofrecer soluciones sanitarias avanzadas. Los médicos de IA son capaces de diagnosticar y tratar a miles de pacientes en una fracción del tiempo que necesitarían los médicos humanos. De hecho, pueden tratar hasta 3.000 pacientes al día. Y no es atrevido pensar que, en cualquier otro lugar del planeta, los servicios de enfermería podrían ser asistidos por robots humanoides. El espécimen Optimus de Elon Musk ya se perfila como un efectivo colaborador de la enfermería.
En materia de medicamentos milagrosos una señal es lo que pasara con la diabetes y la hipertensión, dos enfermedades muy comunes. En el mundo hay cientos de millones de afectados y se reporta que ambas dolencias siguen creciendo, especialmente en países de ingresos bajos. Ambas enfermedades son crónicas, relacionadas con estilos de vida como la dieta poco saludable, el sedentarismo y el sobrepeso/obesidad. Desembocan con frecuencia en enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y daño renal. En nuestro país la diabetes afecta entre un 12 y un 17% de la población, mientras se estima que la hipertensión alcanza el 32%. Pero las inyecciones de Ozempic comenzaron a rebajar de peso a mucha gente y la reducción de peso combate estas enfermedades. La mejor noticia es que un medicamento similar, Wegovy, se ofrece ahora en forma de pastilla y que en el pais tendrá una introducción comercial dentro de poco. Todo indica que las bariátricas y la manga gástrica están en vías de caducar como tratamiento contra la obesidad.
De similar siniestra catadura figura el cáncer. A nivel mundial se estima en 9.7 millones las muertes causadas en el 2924 por el cáncer, con más de 600,000 anualmente en los EEUU. Las medidas preventivas y los tratamientos más avanzados están prometiendo redención: 1) vacunas personalizadas contra el cáncer (ARNm y vacunas contra neoantígenos), 2) inmunoterapia de nueva generación (más allá de los inhibidores de puntos de control), 3) terapia genómica de precisión dirigida. 4) detección y prevención precoz mediante biopsias líquidas (pruebas MCED), y 5) prevención impulsada por IA y optimización del tratamiento. También los nanorobots están prometiendo una efectiva redención. “Aunque ningún enfoque único cura todos los cánceres, la combinación de detección temprana, terapias basadas en el sistema inmunitario y medicina de precisión está transformando el cáncer de una enfermedad mortal a una condición manejable o prevenible para muchos pacientes”.
Por su lado, la medicina regenerativa es el campo que busca reparar, reemplazar o regenerar tejidos y órganos dañados, atacando la causa del deterioro más que solo los síntomas. Su alcance va desde acelerar la cicatrización hasta restaurar funciones perdidas por envejecimiento, trauma o enfermedad crónica. Los tratamientos más avanzados incluyen: 1) Terapias con células madre (especialmente mesenquimales): regeneración de cartílago, hueso, músculo y tejidos cardíacos; uso clínico creciente en ortopedia y cardiología, 2) Ingeniería de tejidos y bioimpresión 3D: creación de piel, cartílago, vasos sanguíneos y prototipos de órganos funcionales, 3) Terapias génicas y edición genética (CRISPR): corrección de defectos genéticos y activación de mecanismos regenerativos, 4) Exosomas y factores de crecimiento: reparación celular sin implantar células completas, con alta precisión terapéutica, 5) Plasma rico en plaquetas (PRP) avanzado: regeneración de tendones, ligamentos y piel, y 6) medicina regenerativa cardíaca y neurológica: avances experimentales para infarto, insuficiencia cardíaca y lesiones de médula espinal. “Algunos tratamientos ya están en uso clínico regulado, mientras otros siguen en fase experimental avanzada. El potencial a mediano plazo es prolongar la vida saludable, reducir cirugías mayores y transformar el manejo de enfermedades degenerativas”.
La cirugía robótica, por su lado, también deslumbra por sus muchas aplicaciones. Se usa principalmente para “realizar procedimientos quirúrgicos complejos con máxima precisión, mínima invasión y mejor recuperación del paciente, aplicándose principalmente en urología, ginecología, cirugía general, torácica, cardiovascular y oncológica”. En nuestro país, el Centro de Cirugía Robótica del HOMS de Santiago ofrece los usos más avanzados. Las aplicaciones más comunes de cirugía robótica incluyen: oncología (cáncer de próstata, gástrico, colón, pulmón, 2) urología y ginecología mínimamente invasivas, 3) cirugía torácica y bariátrica, y 4) cirugía de columna vertebral asistida por robótica (hito reciente en CUUMN de Santiago).
Un reel de Instagram reporta otros adelantos que vale la pena consignar: 1) impresión en 4D de órganos que cambian su forma en respuesta a cambios en el cuerpo, 2) dispositivos con luz infrarroja para analizar la sangre sin agujas, 3) terapias de luz para eliminar infecciones internas, 4) dermatoscopios de bolsillo con IA para diagnosticar lesiones cutáneas, 5) pastillas inteligentes con sensores para monitorear la salud enviando datos a un dispositivo externo, 6) técnicas de regeneración de medula espinal para pacientes parapléjicos, 7) órganos biohíbridos que combinan tejidos biológicos con dispositivos electrónicos, 8) esqueletos transparentes en ratos para estudios médicos que observan enfermedades, 9) parches electrónicos para medir la hidratación, y 10) laboratorios móviles en drones para lugares remotos.
Finalmente, la IA reporta buenas noticias en cuanto a la posible extensión de la vida de los seres humanos. “En lugar de soñar con la inmortalidad, el objetivo a largo plazo es la extensión de la esperanza de salud: vivir vidas más largas y saludables. Con los avances en epigenética, fármacos, genética y descubrimientos asistidos por IA, los científicos están más cerca que nunca de tratar el envejecimiento como una condición médica, no como un destino inevitable. En otras palabras: probablemente estamos a décadas –no siglos– de un rejuvenecimiento definitivo en los humanos, pero una extensión significativa de la esperanza de vida saludable parece cada vez más alcanzable”. Hay ya científicos que predicen nuestra inmortalidad. ¿Podremos los humanos matar a la muerte? Tal vez la IA sepa…
Acento

