Qué se sabe de las últimas horas tras la captura de Nicolás Maduro: bajas, sucesión en el poder y reacciones ante el anuncio de Trump de “gobernar” Venezuela

Washington, D.C. 4 enero (Agencias). — A 48 horas de la sorpresiva operación militar lanzada por Estados Unidos que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, el panorama en Caracas continúa siendo de alta incertidumbre, mientras Washington sostiene su decisión de “administrar temporalmente” Venezuela hasta lograr una transición política “segura y democrática”.

La declaración fue ofrecida este sábado por el presidente Donald Trump, quien además anunció que su gobierno tomará control operativo de la industria petrolera venezolana.

La operación, bautizada como “Absolute Resolve”, fue ejecutada por fuerzas especiales estadounidenses, incluyendo unidades Delta y agentes del FBI, y concluyó con la aprehensión de Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes fueron trasladados al portaviones USS Iwo Jima en aguas del Caribe y posteriormente enviados bajo custodia federal a Nueva York. Allí enfrentan cargos por narcotráfico, terrorismo y crímenes contra los derechos humanos.

Rumores de bajas y silencio oficial en Caracas

Pese al hermetismo oficial en Venezuela, versiones difundidas en redes sociales —no confirmadas por fuentes independientes— apuntan a la posible muerte del jefe de la escolta presidencial durante el enfrentamiento que precedió a la captura de Maduro.

No obstante, Estados Unidos ha asegurado que su operación fue precisa y no dejó víctimas colaterales ni entre sus filas ni entre civiles venezolanos. La administración Trump se ha negado a difundir imágenes del operativo, alegando motivos de seguridad nacional.

Sucesión institucional: Delcy Rodríguez asume funciones

Tras el arresto de Maduro, la Vicepresidenta Ejecutiva Delcy Rodríguez fue designada de forma automática por el Tribunal Supremo de Justicia como presidenta interina, en concordancia con el artículo 233 de la Constitución venezolana.

En un escueto mensaje difundido por cadena nacional, Rodríguez exigió al gobierno estadounidense “garantías sobre la integridad física” del mandatario capturado y denunció la acción como una “violación flagrante de la soberanía nacional”.

La estructura del gobierno chavista-madurista permanece activa, con sus principales órganos —Ejecutivo, Asamblea Nacional y Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)— operando bajo un esquema de emergencia.

Diosdado Cabello, uno de los dirigentes más influyentes del oficialismo, ha instado a la unidad interna, negando una ruptura del orden y advirtiendo que “Venezuela no será colonia de ninguna potencia extranjera”.

Anuncio de Trump: “Venezuela será gobernada hasta que esté lista”

Desde Mar-a-Lago, el presidente Trump aseguró que “Maduro ha caído y Venezuela necesita reconstrucción institucional y económica. Estados Unidos asumirá temporalmente la administración del país hasta que se restablezca el orden democrático y se puedan celebrar elecciones libres”.

En esa línea, adelantó que su gobierno trabajará con consorcios energéticos estadounidenses para reactivar la producción petrolera bajo supervisión internacional.

Aunque no explicó qué tipo de estructura se utilizará para ejercer ese control, voceros del Departamento de Estado indicaron que se establecerá un “Consejo de Reconstrucción Democrática”, con sede provisional en Bogotá, con apoyo técnico de la Organización de Estados Americanos (OEA) y sectores de la oposición venezolana.

Reacciones internacionales: condena, cautela y respaldo parcial

La comunidad internacional ha reaccionado de forma dividida. Países como México, Brasil, España, Francia y China han condenado la intervención estadounidense, alegando que vulnera los principios del derecho internacional y el principio de no intervención.

La Unión Africana y el Movimiento de Países No Alineados también expresaron preocupación por el precedente que representa la captura de un jefe de Estado en funciones sin mandato de organismos multilaterales.

Por otro lado, Colombia, Ecuador y Paraguay respaldaron el derrocamiento de Maduro como “necesario para restablecer el orden democrático”. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, elogió la “determinación” de Washington ante lo que calificó como “una dictadura criminal aliada del eje autoritario global”.

Estados Unidos: críticas al margen legal de la acción

Dentro del propio territorio estadounidense, las reacciones han sido intensas. Mientras sectores republicanos apoyan abiertamente la intervención —incluyendo los senadores Lindsey Graham y Tom Cotton—, un bloque significativo de congresistas demócratas y moderados conservadores ha cuestionado la legalidad de la medida.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, exigió una sesión especial del Congreso para discutir el alcance constitucional de la acción. “Esto no fue autorizado. El Congreso tiene la facultad exclusiva de declarar guerras”, afirmó.

Además, organizaciones como la American Civil Liberties Union (ACLU) y Human Rights Watch criticaron que la operación pudiera abrir la puerta a violaciones al debido proceso, especialmente en relación con las ejecuciones de presuntos narcotraficantes en altamar durante las semanas previas al arresto de Maduro.

Escenario incierto

Por ahora, la situación en Venezuela es de alta tensión, con cortes eléctricos parciales, presencia militar visible en las principales ciudades y un llamado oficial a “defender la soberanía nacional”. Sectores de la oposición celebran la salida de Maduro, pero alertan sobre el riesgo de que la intervención estadounidense profundice la polarización y dificulte una salida pacífica.

Se desconoce si la FANB aceptará, negociará o resistirá el esquema de “administración temporal” propuesto por Trump. Analistas coinciden en que la permanencia del chavismo como estructura política dependerá de su capacidad para reconfigurar su legitimidad sin Maduro y evitar fracturas internas.

Mientras tanto, Maduro permanece incomunicado en una prisión federal en Nueva York, a la espera de su primera audiencia judicial. Estados Unidos ha prometido un juicio “transparente y justo”, pero sigue sin aclarar si lo tratará como criminal de guerra, terrorista o narcotraficante.

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