Que sigan en la cárcel quienes desfalcaron a Senasa
Yudelis Méndez
La pus que va saliendo del robo escandaloso en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) está poniendo en claro que una parte importante del dinero estafado al Estado se habría utilizado para costear la campaña reeleccionista del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Son los mismos personajes señalados por el ministerio público como estafadores quienes han declarado en los interrogatorios que si bien un porcentaje de los sobornos que cobraban los funcionarios públicos era para uso personal, durante el año 2024 pausaron el uso personal del dinero para usarlo íntegramente en la campaña para la reelección del presidente Luis Abinader.
Así está expuesto en los interrogatorios a que fueron sometidos los participantes en ese entramado criminal y que sirvió de base para que un juez dictara prisión preventiva para la mayoría de los imputados como medida de coerción mientras se instrumenta la acusación penal.
No hay dudas de que cuando se ventile el juicio de fondo de los acusados, los jueces tendrán que establecer en que se convirtió el dinero estafado y quiénes los tienen.
Algunos dirigentes del PRM se han apresurado a decir que no es cierto que dinero robado en Senasa fuera a costear la campaña reeleccionista, lo que significa que quienes cogieron esos recursos, les dieron uso personal.
Los presos acusados del robo en Senasa, encabezados por Santiago Hazim, están intentando conseguir que en la revisión obligatoria de las medidas de coerción, se les varíe la prisión preventiva por otras que contempla el ordenamiento procesal.
¡No señor! Ningún juez que se respete puede poner en libertad a un grupo que los fiscales señalan como responsable de robarse la atención médica de millones de dominicanos, algunos de ellos que habrían muerto por carecer de recursos para comprar medicamentos o realizarse pruebas.
Los jefes políticos del PRM que fueron nombrados en Senasa montaron muy cuidadosamente su tinglado criminal para estafar a los afiliados, sin tomar en cuenta el sufrimiento personal y familiar de los afectados.
Habrá justicia y los culpables quedarán marcados para siempre como lo que son: ladrones.

