Residencias en República Dominicana: haitianos encabezan solicitudes legales en 2025, según datos oficiales de Migración

Por la Redacción

Santo Domingo, 11 de enero de 2026.. – Entre enero y noviembre de 2025, la Dirección General de Migración (DGM) emitió un total de 32,174 permisos de residencia a ciudadanos extranjeros de 125 nacionalidades, de acuerdo con estadísticas oficiales publicadas por la propia institución en su portal de datos abiertos.

Los registros confirman que los ciudadanos haitianos encabezaron la lista de beneficiarios, consolidándose como la nacionalidad con mayor número de residencias otorgadas durante ese período en la República Dominicana.

Las cifras reflejan un comportamiento distinto al observado en 2024, año marcado por picos estadísticos atípicos en la emisión de documentos migratorios. En contraste, el año 2025 mostró una gestión más estable y regular, con un promedio cercano a 2,900 residencias mensuales, concentradas mayoritariamente en la categoría de residencia temporal.

Del total de permisos otorgados, 25,701 correspondieron a residencias temporales, lo que equivale al 80 % del total. En tanto, las residencias permanentes alcanzaron 5,745 trámites, representando un 18 %, mientras que apenas 728 personas, es decir, un 2 %, lograron acceder a la residencia definitiva, el nivel más alto dentro del sistema migratorio dominicano.

A pesar del discurso oficial sobre el endurecimiento de los controles migratorios, los datos evidencian que la demanda de regularización por parte de ciudadanos haitianos se mantiene como la más alta. En 2025, la DGM otorgó 9,184 residencias a nacionales de Haití, cifra que representa el 28.5 % del total de permisos emitidos en el país durante ese período.

En segundo lugar se ubicó Venezuela, con 4,679 residencias. La migración venezolana, que experimentó un crecimiento significativo a partir de 2018 con la implementación del Plan de Normalización, se ha mantenido de forma constante entre las nacionalidades con mayor demanda de estatus migratorio regular en la República Dominicana.

A continuación figuran China, con 2,750 residencias; Colombia, con 1,948; Estados Unidos, con 1,913; Cuba, con 1,716; y España, con 1,571. Estas cifras confirman la diversidad del flujo migratorio hacia el país, que no se limita únicamente a la región del Caribe o América Latina.

El análisis histórico de los datos de la DGM entre 2018 y 2025 muestra que solo en 2018 se produjo una variación en el liderazgo de nacionalidades con más residencias otorgadas. Ese año, Venezuela ocupó el primer lugar con 2,348 permisos, seguida de China con 2,084, mientras que Haití registró entonces 1,825 residencias, quedando en tercer lugar.

Un aspecto llamativo de las estadísticas de 2025 es la amplitud del origen de los solicitantes. Personas procedentes de 125 nacionalidades distintas gestionaron residencias en el país, incluyendo algunas que, según la base de datos oficial, no se identifican estrictamente con un Estado-nación. En ciertos registros, la nacionalidad aparece como “Unión Europea” o “De las Naciones Unidas”.

Asimismo, figuran solicitantes provenientes de países geográficamente lejanos y poco frecuentes en el flujo migratorio dominicano, como Sierra Leona, Islas Salomón, Madagascar, Myanmar o Timor del Este, lo que evidencia el alcance global del interés por establecerse legalmente en la República Dominicana.

El proceso para obtener un estatus migratorio regular está regulado por la Ley General de Migración No. 285-04 y su Reglamento de Aplicación 631-11, que establecen los requisitos, categorías y plazos para la emisión de los distintos tipos de residencia.

En términos generales, el sistema contempla tres categorías principales: residencia temporal, residencia permanente y residencia definitiva. Cada una responde a criterios específicos y explica el comportamiento observado en las estadísticas oficiales.

La residencia temporal es el primer estatus que recibe la mayoría de los inmigrantes. Tiene una vigencia de un año, es renovable y constituye la categoría más numerosa. Incluye a trabajadores contratados, estudiantes, misioneros, técnicos especializados y personas que inician su proceso de integración en el país. Para acceder a ella, el extranjero debe haber ingresado previamente con una Visa de Residencia (RS) emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores en su país de origen.

Tras cinco años consecutivos como residente temporal —renovando el carné anualmente— el extranjero puede optar por la residencia permanente, un estatus que otorga mayor estabilidad jurídica. En este caso, el carné tiene una vigencia inicial de dos años y de cuatro años en las renovaciones posteriores.

Dentro de esta categoría también existen mecanismos acelerados, conocidos como “vías rápidas”, amparados en la Ley 171-07, dirigidos a inversionistas, pensionados o rentistas, siempre que demuestren ingresos externos suficientes para sostenerse en el país.

Finalmente, la residencia definitiva es el nivel más alto del sistema migratorio. Solo pueden solicitarla quienes hayan sido residentes permanentes durante diez años o más. Este documento reconoce un arraigo prolongado en la sociedad dominicana y, aunque no equivale a la nacionalidad, concede derechos de permanencia casi absolutos. Su carné tiene una vigencia de diez años, tras los cuales debe ser renovado.

En conjunto, las cifras de 2025 revelan una migración diversa y sostenida hacia la República Dominicana, con predominio de residencias temporales y una clara concentración en determinadas nacionalidades, encabezadas por Haití, en un contexto de regulación migratoria formal y estructurada.

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