Robin Bernstein retoma agenda empresarial y respalda políticas de seguridad de Donald Trump
SANTO DOMINGO, 4 Feb. — La exembajadora de Estados Unidos en la República Dominicana entre 2018 y 2021, Robin Stein Bernstein, ha retomado su actividad profesional en el ámbito empresarial, alejándose de la diplomacia activa, pero manteniendo un vínculo directo con el país a través de la promoción de la inversión extranjera.
Durante una entrevista concedida al programa A Diario, que se transmite por la emisora Sentido 89.3 FM, Bernstein explicó que actualmente está enfocada en atraer capital extranjero hacia la República Dominicana, labor que definió como su principal ocupación en esta etapa.
En dos ocasiones reiteró que su trabajo consiste en “atraer inversionistas a República Dominicana”, aunque no detalló los sectores específicos ni el origen de esos capitales.
Bernstein preside la empresa Richard S. Bernstein and Associates, una firma de servicios financieros especializada en asesorar a personas y familias en el uso de seguros de vida y otros instrumentos para la protección patrimonial y la planificación financiera.
Desde esa plataforma, la exdiplomática indicó que continúa vinculada al mundo de los negocios, ahora con una mirada puesta en el país donde ejerció funciones diplomáticas.
El interés empresarial de exembajadores estadounidenses en la República Dominicana no es un fenómeno nuevo. Antes que Bernstein, el también exembajador James Wally Brewster, quien ocupó el cargo entre 2013 y 2017, anunció en 2020 la apertura de una oficina de negocios en el país y ha mantenido visitas frecuentes.
Brewster ofrece servicios de consultoría privada a través de la firma Patino, Brewster & Partners, la cual, según su información institucional, promueve iniciativas de crecimiento sostenible y desarrollo inclusivo.
Además de su rol empresarial, Robin Stein Bernstein es miembro del Club Mar-a-Lago, un exclusivo club privado y residencial vinculado al expresidente estadounidense Donald Trump.
En el plano personal, la exembajadora señaló que dedica tiempo a su familia y al disfrute del nacimiento de un nuevo nieto. Asimismo, expresó que una de las cosas que más extraña de su etapa como embajadora es el contacto con los dominicanos, por quienes dijo sentir un afecto especial. “Amo la cultura, el arte, la gente y el béisbol”, afirmó, resaltando también su aprecio por la bachata y las expresiones culturales del país.
Al referirse a la actual embajadora de Estados Unidos en la República Dominicana, Leah Campos, Bernstein manifestó que ha escuchado comentarios muy positivos sobre su gestión y expresó su entusiasmo por conocerla personalmente.
Visión favorable sobre Trump y sus políticas de seguridad
En otro momento de la entrevista, la exembajadora valoró de manera positiva las políticas migratorias y de seguridad impulsadas por el expresidente Donald Trump, a quien dijo conocer desde hace más de tres décadas. Según Bernstein, Trump ha mantenido una línea de comportamiento coherente a lo largo del tiempo.
Lo describió como “una persona fuerte, enfocada, que sabe lo que quiere hacer”, aunque reconoció que en ocasiones modifica la forma de ejecutar sus decisiones sin alterar el objetivo central. A su juicio, Trump actúa con una lógica empresarial, tomando decisiones en función de metas claras y resultados concretos. “Es un hombre de negocios, un hombre que sabe lo que quiere y que trabaja para lograrlo”, expresó.
Bernstein indicó que una de las prioridades del expresidente ha sido la seguridad nacional bajo el principio de “Estados Unidos primero”, destacando su postura frente a la inmigración ilegal, especialmente en los casos relacionados con personas con antecedentes criminales.
Afirmó que Trump ha sostenido una política firme en materia migratoria y de orden interno, y lo calificó como “un presidente fuerte” que, según su percepción, no favorece los conflictos armados y ha procurado evitar guerras.
Finalmente, la exdiplomática señaló que el enfoque del exmandatario apunta a garantizar un entorno seguro, donde las personas puedan desplazarse libremente y acudir a sus espacios religiosos con tranquilidad. Desde su perspectiva, el respeto a las normas migratorias constituye un elemento esencial para la estabilidad y la seguridad de cualquier país.

