Takaichi se reúne con Trump tras criticar a Japón por eludir llamado a proteger el estrecho de Ormuz (Video)
WASHINGTON, 19 marzo. — La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, buscó reafirmar su alianza con el presidente Donald Trump el jueves después de que el mandatario estadounidense pareció quejarse esta semana de que Japón estaba entre las naciones que no se sumaron a su llamado para ayudar a proteger el estrecho de Ormuz.
Takaichi, quien se reunió con Trump en la Casa Blanca, le dijo al presidente republicano que Japón se opone al desarrollo del programa nuclear de Irán y apeló al deseo de Trump de ser visto como un pacificador, pese a haber iniciado una guerra por decisión propia con Irán, al decirle por medio de un intérprete: “Incluso en ese contexto, creo firmemente que solo usted, Donald, puede lograr la paz en todo el mundo”.
Ambos líderes se dedicaron palabras cálidas, incluso Trump le dijo a la primera ministra que era una “mujer poderosa y popular”, pero pareció haber cierta tensión mientras enfrentaban preguntas repetidas de los reporteros sobre el apoyo de Japón a la guerra con Irán.
Mientras Trump respondía preguntas de los reporteros durante la comparecencia pública de unos 30 minutos con la primera ministra antes de su reunión a puerta cerrada, se pudo ver a Takaichi mirando su reloj. Luego, Trump hizo un comentario particularmente incómodo al mencionar el bombardeo japonés a Pearl Harbor en 1941 cuando le preguntaron por qué Estados Unidos no notificó a aliados como Japón antes de los ataques en Irán.
Takaichi es reelegida primera ministra de Japón con el objetivo de girar a la derecha
“No se lo dijimos a nadie porque queríamos sorpresa. ¿Quién sabe más de sorpresas que Japón? ¿Por qué no me avisaron sobre Pearl Harbor, OK?”, bromeó Trump.
Mientras Trump decía eso, la leve sonrisa de Takaichi pareció desvanecerse y ella levantó las cejas.
Trump dijo a los reporteros que él y Takaichi hablarían en su reunión sobre el nivel de apoyo de Japón a Estados Unidos en la guerra con Irán, y afirmó: “De verdad están dando un paso al frente”. No ofreció detalles.
Más tarde dijo que gran parte del petróleo del que depende Japón pasa por el estrecho de Ormuz y señaló: “Así que esa es una gran razón para dar un paso al frente”. También mencionó el gasto de Estados Unidos en Japón y la cantidad de tropas estacionadas allí.
“Espero que Japón dé un paso al frente, ya saben, porque tenemos ese tipo de relación”, manifestó Trump.
Se espera un anuncio sobre un acuerdo de reactores nucleares
La reunión de Takaichi en la Casa Blanca, seguida de una cena la noche del jueves, se suponía que le daría a la nueva primera ministra una oportunidad inmejorable de captar la atención de Trump antes del viaje del mandatario a China.
Pero ahora, la guerra en Irán y el llamado fallido de Trump para que Japón y otras naciones ayuden a proteger el vital estrecho de Ormuz han hecho que el viaje a China se retrase. Trump se había quejado repetidamente ante las cámaras y en internet de que aliados de Estados Unidos, incluido Japón, rechazaron su solicitud de ayudar a resguardar la vía marítima crucial para el transporte de petróleo y gas.
La primera ministra reconoció antes de salir de Japón que esperaba que su reunión con Trump fuera “muy difícil”.
Además de enfrentar preguntas sobre Irán, se espera que Takaichi y Trump anuncien el jueves un acuerdo de 40.000 millones de dólares sobre reactores nucleares, según un funcionario de la Casa Blanca que no estaba autorizado a comentar públicamente y habló bajo condición de anonimato para compartir detalles antes del anuncio.
Según el acuerdo, la estadounidense GE Vernova Inc. y la japonesa Hitachi Ltd. construirán reactores modulares pequeños avanzados en Tennessee y Alabama, dijo el funcionario. El acuerdo busca ayudar a estabilizar los precios de la electricidad y ampliar la generación de energía en Estados Unidos.
Takaichi y sus ministros niegan que Washington solicitara oficialmente buques de guerra japoneses para la operación de Estados Unidos e Israel.
Japón, un aliado clave de Estados Unidos en Asia, es uno de los países que Trump mencionó el martes cuando arremetió contra la falta de ayuda con el estrecho de Ormuz antes de declarar que esa ayuda no era necesaria.
La reunión tiene mucho en juego
Se espera que Trump ejerza una “presión enorme” sobre Takaichi, dijo Kurt Campbell, subsecretario de Estado en el gobierno de Joe Biden y ahora presidente de The Asia Group.
Campbell dijo que nunca ha visto una reunión entre líderes de Washington y Tokio con tanto en juego. Para impulsar los intereses de Japón, explicó, Takaichi querrá encontrar una manera de sugerir que Japón forma parte del plan de Estados Unidos en Oriente Medio.
“Ella va a querer salir de eso como una socia en este caso y darse cuenta de que, si puede hacerlo, potencialmente puede traducir eso en que el presidente escuche más las preocupaciones japonesas sobre Taiwán u otros temas”, expresó Campbell.
Las limitaciones a la participación de Japón en Irán incluyen una disposición de su Constitución posterior a la Segunda Guerra Mundial que prohíbe el uso de la fuerza salvo para defender su territorio. El ejército del país se llama Fuerza de Autodefensa.
Christopher Johnstone, socio y presidente del área de defensa y seguridad nacional en The Asia Group, dijo que Japón podría ayudar con el desminado y ha tenido “una pequeña presencia naval” en la región como parte de una misión antipiratería durante al menos una década. Pero sumarse a la misión de Estados Unidos requeriría que Takaichi superara “un umbral político excepcionalmente alto para invocar la autodefensa colectiva”, algo que nunca se ha hecho antes.
Takaichi quería centrarse en el comercio y la seguridad en la región del Indopacífico
Takaichi, quien tuvo su primera reunión con Trump en octubre en Tokio, es la primera mujer primera ministra de Japón y una protegida del exlíder Shinzo Abe, quien desarrolló una relación estrecha con Trump.
También es una conservadora de línea dura y defensora de Taiwán desde hace mucho tiempo, cuyos comentarios sobre la disposición de Japón a brindar apoyo militar a la isla han incrementado las tensiones con China.
Antes de su reunión con Trump, Takaichi había intentado centrarse en el comercio, el fortalecimiento de la relación entre ambas naciones y las preocupaciones de seguridad. Funcionarios japoneses dijeron que ambas partes trabajarían para profundizar la cooperación en seguridad regional, minerales críticos, energía y el manejo de China.
China considera a Taiwán, que se autogobierna y del que Estados Unidos depende para su producción de chips de computadora, como su territorio y ha dicho que lo tomaría por la fuerza si fuera necesario.
Pero, más allá de las preguntas sobre ayudar con el estrecho de Ormuz, las implicaciones globales de la guerra con Irán también han colocado a la líder japonesa en una posición más difícil con Trump mientras busca garantizar el compromiso de Estados Unidos con la región del Indopacífico.
Japón considera a China una amenaza de seguridad creciente y ha impulsado un fortalecimiento militar en islas del suroeste cerca del mar de China Oriental. Pero Estados Unidos ha trasladado algunas tropas estacionadas en Japón a Oriente Medio, eliminando un contrapeso frente al poder de China.
Se espera que Takaichi plantee a Trump preocupaciones sobre esos traslados de tropas porque ocurren al mismo tiempo que China está realizando un gran número de ejercicios alrededor de Taiwán.
“Esto plantea la posibilidad de que —una vez más— Estados Unidos se distraiga y se empantane en Oriente Medio en un momento en que el problema de la disuasión en Asia Oriental nunca ha sido mayor”, afirmó Johnstone. (AP)

