Trump llega a Suiza, donde su interés por Groenlandia podría eclipsar sus otros objetivos

ZÚRICH, Suiza, 21 enero — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó en Suiza con horas de retraso debido a un problema eléctrico menor a bordo del Air Force One que lo obligó a regresar a Washington para cambiar de avión.

Trump intervendrá el miércoles en el Foro Económico Mundial, en los Alpes suizos, donde sus ambiciones de arrebatar el control de Groenlandia a Dinamarca, aliado de la OTAN, podrían deteriorar las relaciones con los socios europeos y eclipsar su plan original de aprovechar su aparición en la reunión de las élites mundiales para abordar los problemas de asequibilidad en su país.

Trump llega a Davos tras amenazar con aranceles a Dinamarca y a otros siete aliados a menos que negocien la transferencia del territorio semiautónomo, una concesión que los líderes europeos han indicado que no están dispuestos a hacer. El mandatario estadounidense apuntó que los gravámenes comenzarían en un 10% el próximo mes y subirían al 25% en junio, unas tasas lo suficientemente altas como para aumentar los costos y frenar el crecimiento, lo que podría perjudicar sus esfuerzos para reducir el alto costo de vida.

En un mensaje de texto que circuló entre funcionarios europeos esta semana, Trump vinculó también su agresiva postura hacia Groenlandia con la decisión del año pasado de no otorgarle el Premio Nobel de la Paz. En el mensaje, le dijo al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, que ya no sentía “una obligación de pensar solamente en la paz”.

En un momento de inusuales desafíos a las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados de larga data, parece incierto lo que pueda suceder durante los dos días de Trump en Suiza.

El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, dijo el martes a un panel en Davos que él y Trump, ambos republicanos, planeaban transmitir un mensaje contundente: “La globalización ha fallado a Occidente y a Estados Unidos. Es una política fallida”, afirmó.

“Este será un viaje interesante”, dijo Trump a reporteros a su salida de la Casa Blanca el martes por la noche para tomar su vuelo a Davos. “No tengo idea de lo que va a pasar, pero están bien representados”.

De hecho, el viaje a Davos comenzó con dificultades. Un problema eléctrico menor en el Air Force One obligó a la tripulación a dar la vuelta unos 30 minutos después del despegue por precaución, lo que retrasó unas horas la llegada del mandatario a Suiza.

Wall Street se tambaleó el martes mientras los inversionistas sopesaban las nuevas amenazas arancelarias de Trump y las crecientes tensiones con los aliados europeos. El S&P 500 cayó un 2,1%, su peor dato desde octubre. El Promedio Industrial Dow Jones bajó un 1,8% y el compuesto Nasdaq se dejó un 2,4%.

“Está claro que estamos llegando a un momento de inestabilidad, de desequilibrios, tanto desde el punto de vista de la seguridad y defensa, como desde el punto de vista económico”, señaló el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en su discurso en Davos. Macron no mencionó de forma directa a Trump, pero instó a los demás líderes a rechazar “la ley del más fuerte”.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que la respuesta del bloque si Trump avanza con los aranceles “será inflexible, unida y proporcional”. Además, sugirió de forma tajante que la nueva amenaza del líder estadounidense podría socavar el marco comercial entre Washington y Bruselas alcanzado el pasado verano y que la Casa Blanca se esforzó por cerrar.

“La Unión Europea y Estados Unidos llegaron a un acuerdo comercial en julio”, apuntó von der Leyen en Davos. “Y tanto en política como en los negocios, un acuerdo es un acuerdo. Y cuando los amigos se dan la mano, debe significar algo”.

Por qué Trump habla de vivienda en Davos

Antes de su discurso en Davos, Trump dijo que planeaba aprovechar su presencia en Davos para hablar sobre hacer la vivienda más accesible y otros problemas de asequibilidad que son prioritarias para los estadounidenses.

Pero la amenaza arancelaria de Trump sobre Groenlandia podría perturbar la economía nacional si destruye la tregua comercial alcanzada el año pasado, dijo Scott Lincicome, crítico con los aranceles y vicepresidente de asuntos económicos en el Instituto Cato, un grupo de expertos liberal.

“Socavar significativamente la confianza de los inversionistas en la economía de Estados Unidos a largo plazo probablemente aumentaría las tasas de interés y, por lo tanto, haría que las viviendas sean menos asequibles”, indicó Lincicome.

Trump también advirtió el martes a Europa contra las posibles represalias por los próximos aranceles.

“Cualquier cosa que hagan con nosotros, simplemente la enfrentaré”, afirmó el mandatario en el programa de televisión “Katie Pavlich Tonight”, de NewsNation. “Todo lo que tengo que hacer es responder, y eso va a tener un efecto rebote”.

Davos, un foro conocido por su atractivo para las élites globales, es un escenario extraño para un discurso sobre asequibilidad. Pero los funcionarios de la Casa Blanca lo han presentado como un momento para que Trump intente reavivar el apoyo populista en Estados Unidos, donde muchos votantes que lo respaldaron en 2024 ven la asequibilidad como un problema importante. Aproximadamente seis de cada 10 adultos en el país dicen ahora que el presidente ha perjudicado el costo de vida, según la última encuesta de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research.

La venta de viviendas en Estados Unidos está en su nivel más bajo en 30 años, con precios al alza y tasas hipotecarias elevadas que dejan a muchos posibles compradores fuera del mercado. Hasta ahora, Trump ha anunciado planes para adquirir 200.000 millones de dólares en valores hipotecarios para ayudar a reducir las tasas de interés en los préstamos para viviendas, y ha pedido que se prohíba la compra de viviendas a las grandes empresas financieras.

Promoverá su “Junta de la Paz”

La Casa Blanca indicó que, tras su discurso, el mandatario planea reunirse con líderes en un aparte del foro. Más de 60 otros jefes de Estado asisten al evento.

Trump tiene previsto celebrar el jueves un evento para hablar sobre la “Junta de la Paz”, un nuevo organismo destinado a supervisar el fin de la guerra entre Israel y Hamás en Gaza, y que posiblemente asuma un mandato más amplio, rivalizando potencialmente con Naciones Unidas.

Por el momento, menos de 10 líderes han aceptado la invitación para unirse al grupo, incluyendo un puñado considerados autoritarios antidemocráticos. Varios de los principales socios europeos de Estados Unidos han declinado la oferta o no se han comprometido, entre ellos Reino Unido, Francia y Alemania.

Trump dijo a reporteros el martes que su junta “podría” acabar dejando obsoleta a la ONU, pero insistió en que quiere ver que el organismo internacional siga existiendo.

“Creo que hay que dejar que la ONU continúe, porque su potencial es muy grande”, manifestó. AP

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