Trump propone un “Consejo de Paz” global y exige mil millones de dólares a los países que quieran integrarlo
Washington, 19 de enero .— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsa la creación de un nuevo organismo internacional denominado “Consejo de Paz”, al que solo podrán acceder los países dispuestos a pagar al menos 1.000 millones de dólares por un puesto, según establecen los estatutos fundacionales obtenidos este lunes por la Agencia Francesa de Prensa (AFP).
De acuerdo con el documento, la Casa Blanca ya ha cursado invitaciones a varios líderes mundiales para formar parte de esta instancia, que estaría presidida por el propio Trump. Entre los mandatarios mencionados figuran el presidente ruso, Vladimir Putin; el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Los estatutos indican que los Estados miembros, representados por su jefe de Estado o de gobierno, podrán integrar el Consejo de Paz por un período inicial de tres años. Sin embargo, aquellos países que aporten más de 1.000 millones de dólares en efectivo durante el primer año quedarían exentos de ese límite temporal y podrían extender su membresía por más tiempo.
“El Consejo de Paz es una organización internacional que busca promover la estabilidad, restablecer una gobernanza fiable y legítima, y garantizar una paz duradera en las regiones afectadas o amenazadas por conflictos”, señala el preámbulo del texto, remitido a los países invitados.
En ese mismo apartado, el documento critica duramente “los numerosos enfoques de paz” existentes, acusándolos de “institucionalizar las crisis en lugar de permitir que las sociedades avancen”, en una referencia implícita a organismos multilaterales como las Naciones Unidas.
El texto, de ocho páginas, subraya la necesidad de una estructura internacional “más ágil y eficaz”, capaz de apartarse de modelos tradicionales que, según la visión del nuevo organismo, han fracasado en su misión de garantizar la paz.
Trump será designado como “presidente inaugural del Consejo de Paz” y concentrará amplios poderes. Tendrá la facultad exclusiva de invitar, de manera discrecional, a los países participantes y contará con la última palabra en las decisiones sometidas a votación. Además, podrá revocar la membresía de cualquier Estado, salvo que dos tercios de los miembros del Consejo se opongan a esa decisión.
El presidente estadounidense también ostentará “autoridad exclusiva” para crear, modificar o disolver órganos subsidiarios del Consejo de Paz y será la instancia final para interpretar y aplicar los estatutos fundacionales.
“Cada Estado miembro ejercerá un mandato de no más de tres años a partir de la entrada en vigor de esta Carta, renovable por el presidente. Esta limitación no se aplicará a los Estados que aporten más de 1.000 millones de dólares en efectivo durante el primer año”, precisa el documento.
Los estatutos contemplan igualmente la posibilidad de que el Consejo autorice la apertura de cuentas bancarias para financiar sus operaciones, aunque no especifican en qué país o jurisdicción estarían ubicadas.
Según fuentes citadas por AFP, la iniciativa fue concebida inicialmente para supervisar la reconstrucción de Gaza, devastada tras dos años de guerra. No obstante, el texto no limita formalmente el alcance del Consejo a ese territorio, lo que sugiere una ambición global del organismo.
La Casa Blanca ha señalado que la estructura incluiría un directorio principal, un comité palestino compuesto por tecnócratas para administrar Gaza y un segundo “consejo ejecutivo”, concebido como un órgano de carácter consultivo.
La propuesta se enmarca en una postura abiertamente crítica de Trump hacia las instituciones multilaterales existentes. El documento sostiene que el nuevo Consejo debe tener “el valor de apartarse de enfoques e instituciones que con demasiada frecuencia han fracasado”, en clara alusión a Naciones Unidas.
Trump ha reiterado en múltiples ocasiones sus cuestionamientos a la ONU y, este mismo mes, anunció la retirada de Estados Unidos de 66 organizaciones y tratados internacionales, cerca de la mitad de ellos vinculados al sistema de Naciones Unidas.
El “Consejo de Paz” comenzó a tomar forma pública el pasado sábado, cuando se enviaron invitaciones a los líderes de países como Egipto, Turquía, Argentina, Canadá y Brasil para sumarse a la iniciativa.
Además, Trump designó como miembros a figuras cercanas a su entorno, entre ellas el secretario de Estado Marco Rubio, el ex primer ministro británico Tony Blair, su principal negociador en conflictos internacionales Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner.
No obstante, la propuesta ya ha generado objeciones. Israel expresó su desacuerdo con la conformación de un “consejo ejecutivo para Gaza” dentro del organismo, el cual incluiría al ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, y al diplomático catarí Ali Al-Thawadi.
La iniciativa, aún en fase preliminar, promete abrir un intenso debate internacional sobre el papel de Estados Unidos, el financiamiento de la paz global y el futuro de las instituciones multilaterales tradicionales.

