USAID y fake news
Por ANULFO MATEO PEREZ
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La intervención de la USAID, ordenada por el presidente Donald Trump y puesta bajo las órdenes del secretario de Estado, Marco Rubio, es el reflejo de las contradicciones en la cima del imperio. Pero, además, de la lucha por el poder permanente entre sectores republicanos y demócratas.
Esas diferencias de poco rango, pero significativas, se han irradiado a nivel global, visiblemente expresadas en el cambio de política hacia Rusia, China y menos notorias en América Latina, particularmente en el Caribe.
De modo que, el “alboroto” armado, respecto a las acusaciones contra conocidos periodistas del país, tiene su origen en ciertas diferencias respecto a las políticas desarrolladas por la USAID a nivel global.
Se podría afirmar que, en Participación Ciudadana no están todos los que son, ni son todos los que están al corriente de esos planes globales, puestos en marcha por la USAID contra países dependientes y “adversarios”.
“El alboroto” inicial se ha convertido en una lucha entre los sectores más conservadores de la sociedad y el pueblo empoderado en la Marcha Verde (llamada por sus detractores como “Mancha Verde”).
Esas acusaciones formuladas por pseudoperiodistas y bots en las redes sociales tienen el propósito de hacer creer que la Marcha Verde estaba bajo absoluto control de los periodistas que se sienten difamados.
La alharaca montada, podría ser una distracción para los dominicanos que expresaron su justificada inquietud por el interés de EE.UU. en las tierras raras de Pedernales y que podrían convocar al pueblo a marchar.
El afán de los conservadores es desacreditar a todos los que llamaron a marchar y marcharon, y el método de lucha popular, para sugerir de forma subliminal que ese tipo de protesta es ilegítimo e inútil.