“Venezuela libera a destacados líderes políticos y extranjeros en un gesto de aparente transición”
Caracas, 9 enero. – En un giro político sin precedentes, el gobierno venezolano inició la liberación de “un número importante” de detenidos por razones políticas, incluidos dirigentes opositores de alto perfil y ciudadanos extranjeros, informó este jueves la cúpula del Parlamento en Caracas.
La decisión ocurre en medio de la tormenta política que provocó la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por fuerzas militares de Estados Unidos el pasado 3 de enero, hechos que precipitaron una inédita reconfiguración del poder en Venezuela.
Liberaciones de figuras políticas y extranjeros
El jefe de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, declaró desde el Palacio Legislativo que las excarcelaciones se estaban desarrollando “desde este mismo momento”, sin ofrecer cifras exactas de cuántas personas serían beneficiadas ni una lista oficial completa.
Rodríguez calificó la medida como un gesto para “la convivencia pacífica” y agradeció el apoyo internacional de figuras como el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y representantes de Catar.
Entre los nombres confirmados por fuentes periodísticas internacionales y organizaciones de derechos humanos figuran:
- Rocío San Miguel, activista y abogada de derechos humanos de doble nacionalidad venezolana–española, detenida en febrero de 2024 bajo cargos controvertidos de conspiración. Su liberación fue verificada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España.
Enrique Márquez, ingeniero y ex candidato presidencial que también se desempeñó como vice‑presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) y crítico abierto del régimen.
Biagio Pilieri, dirigente político y colaborador de la oposición venezolana, cuyos seguidores celebraron su excarcelación.
Miguel Moreno Dapena, Andrés Martínez Adasme, José María Basoa y Ernesto Gorbe Cardona, entre los cinco ciudadanos españoles liberados y preparados para regresar a Europa con asistencia diplomática. Organizaciones como Foro Penal estiman que Venezuela tenía hasta finales de diciembre cerca de 863 presos por razones políticas, incluyendo opositores, activistas y manifestantes, así como al menos 86 extranjeros o personas con doble ciudadanía.
Contexto político: entre la presión internacional y un nuevo liderazgo
La ola de excarcelaciones se produce días después de que una operación militar estadounidense capturó a Nicolás Maduro y a Cilia Flores, quienes ahora enfrentan cargos de narcoterrorismo y conspiración en una corte federal de Nueva York, donde han sido acusados de encabezar redes de tráfico de drogas y vínculos con grupos criminales transnacionales.
Tras estos acontecimientos, Delcy Rodríguez asumió temporalmente la presidencia de Venezuela como mandataria interina, perfilando sus primeros gestos de gobierno en un marco de “diálogo nacional y pacificación”.
La liberación de presos políticos ha sido presentada por funcionarios oficiales como un acto unilateral que busca consolidar la estabilidad interna y mejorar las relaciones diplomáticas, especialmente con Estados Unidos y países europeos.
No obstante, grupos de derechos humanos han expresado escepticismo, señalando que —aunque la excarcelación de figuras emblemáticas representa un paso positivo— cientos de detenidos todavía permanecen tras las rejas, y muchos de ellos sin que se hayan presentado cargos claros o se les haya garantizado un debido proceso.
Reacciones internas y expectativas
La noticia de las liberaciones desencadenó emotivos reencuentros entre excarcelados y sus familias en Caracas, según reportes de corresponsales internacionales, mientras sectores de la oposición, incluyendo la lideresa María Corina Machado, celebraron el acto como un avance hacia una apertura política más amplia. Machado, mencionada por autoridades extranjeras como próxima visitante a Washington, ha sido una figura clave en las demandas de liberación y transición democrática en Venezuela.
A la vez, analistas locales advierten que la liberación parcial de presos políticos podría formar parte de un plan mayor de reconciliación nacional, pero insisten en que la transición solo será creíble si se asegura el respeto pleno de los derechos humanos, la liberación total de los detenidos y reformas estructurales al sistema judicial y penal venezolano.
Mientras tanto, el futuro político de Venezuela sigue siendo incierto. La liberación de destacados opositores y extranjeros marca un hito, pero la magnitud de cambios aún está por verse a medida que las tensiones diplomáticas, institucionales y sociales continúan evolucionando bajo el interinato de Delcy Rodríguez.

