Inflación de enero 2026 se ubicó en 0.40 % y se mantiene dentro del rango meta, informa el Banco Central
Santo Domingo, 13 Feb. – El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0.40 % en enero de 2026, resultado que refleja, en gran medida, los efectos rezagados de las condiciones climáticas adversas que impactaron la producción agropecuaria a finales de 2025, incluyendo los daños asociados a la tormenta Melissa.
Con este comportamiento, la inflación interanual —medida desde enero de 2025 hasta enero de 2026— se situó en 4.98 %, permaneciendo dentro del rango meta establecido en el programa monetario, fijado en 4.0 % ± 1.0 %. Este desempeño confirma que, a pesar de presiones puntuales en algunos grupos de bienes y servicios, la dinámica de precios continúa alineada con los objetivos de estabilidad definidos por la autoridad monetaria.
Incidencia de los grupos de mayor peso en el IPC
El BCRD explicó que la variación mensual del IPC en enero estuvo impulsada principalmente por el grupo Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, que aportó el 45.68 % de la inflación registrada en el mes. Este grupo presentó una variación de 0.68 %, destacándose el incremento en el precio del pollo fresco, uno de los productos de mayor ponderación en la canasta familiar dominicana.
Según el informe, la demanda de este producto superó temporalmente la producción disponible en el período analizado, situación que presionó al alza los precios. No obstante, se prevé que la oferta se normalice en el corto plazo, lo que contribuiría a moderar su incidencia en el comportamiento inflacionario de los próximos meses.
Además del pollo fresco, se registraron aumentos en los precios del café, el caldo de pollo, los refrescos, la yuca, las naranjas, los limones agrios y los plátanos en sus diferentes variedades. Estos incrementos estuvieron vinculados, en parte, a las afectaciones en la producción agrícola ocasionadas por las intensas lluvias ocurridas a finales del año pasado.
En contraposición, algunos productos agrícolas mostraron reducciones de precios, lo que contribuyó a evitar una variación más elevada en el grupo de alimentos. Entre estos se encuentran los ajíes, tomates, berenjenas, lechugas, otras verduras, cebollas y guandules verdes, cuyos descensos compensaron parcialmente las alzas observadas en otros rubros.
Restaurantes, hoteles y educación también presionan el índice
El grupo Restaurantes y Hoteles registró una variación mensual de 1.13 %, impulsada por el aumento en los precios de comidas preparadas fuera del hogar. Entre los servicios que más incidieron se encuentran el denominado “plato del día”, el servicio de pollo y las ofertas de víveres con acompañamiento.
De acuerdo con el Banco Central, estos incrementos responden al alza en los costos de los insumos básicos utilizados en la elaboración de alimentos, lo que impacta directamente en el precio final al consumidor. En un contexto donde los productos agropecuarios experimentan variaciones, los establecimientos de comida trasladan parte de esos costos a sus tarifas, incidiendo en el índice general.
Por su parte, el grupo Educación mostró una de las variaciones más elevadas del mes, con un 1.79 %. Este comportamiento estuvo asociado a factores estacionales vinculados al inicio del primer período académico del año en la educación universitaria. Se observaron incrementos en las tarifas de matrícula, inscripción y mensualidades, así como en los servicios de enseñanza de idiomas.
El grupo Bienes y Servicios Diversos experimentó una inflación de 0.34 %, explicada principalmente por el aumento en artículos y servicios de cuidado personal. En tanto, el renglón Vivienda registró una variación de 0.26 %, producto de alzas en el alquiler de viviendas y en los precios de pinturas, materiales frecuentemente utilizados en mantenimiento y mejoras del hogar.
Transporte modera el crecimiento del índice
En contraste con los grupos que impulsaron la inflación, el sector Transporte presentó una variación negativa de -0.28 %, contribuyendo a atenuar el crecimiento del índice general. Esta disminución se debió, en gran medida, a reducciones en las tarifas del pasaje aéreo.
Sin embargo, este descenso fue parcialmente compensado por aumentos en los servicios de reparación de vehículos y en el transporte de pasajeros por carretera. La combinación de estos movimientos explica el resultado final del grupo, que ayudó a moderar la variación global del IPC en enero.
Inflación subyacente: señales para la política monetaria
El informe también destacó que la inflación subyacente interanual se ubicó en 4.89 %, manteniéndose igualmente dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %. Este indicador excluye bienes y servicios con alta volatilidad en sus precios o que no responden directamente a las condiciones monetarias, como los alimentos frescos, combustibles, tarifas reguladas (electricidad y transporte), bebidas alcohólicas y tabaco.
La inflación subyacente es considerada una herramienta clave para la conducción de la política monetaria, ya que permite identificar con mayor claridad las tendencias estructurales del comportamiento de los precios, aislando factores transitorios o estacionales.
Bienes transables y no transables
En cuanto a la clasificación por tipo de bienes, el IPC de los bienes transables —aquellos susceptibles de comercialización internacional— registró una variación negativa de -0.23 % en enero de 2026. Este comportamiento estuvo influenciado por la reducción en las tarifas de pasaje aéreo y por descensos en algunos productos alimenticios.
Por otro lado, los bienes y servicios no transables —que se consumen principalmente en el mercado interno y no compiten directamente con el comercio exterior— mostraron una inflación de 1.02 %, reflejando presiones en sectores como restaurantes, educación y servicios personales.
Comportamiento por regiones geográficas
El análisis regional evidencia diferencias en la intensidad del aumento de precios. En la región Ozama —que abarca el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo— la inflación fue de 0.25 %. En la región Norte o Cibao se situó en 0.42 %, mientras que en la región Este alcanzó 0.75 % y en la región Sur 0.52 %.
La región Este presentó la variación más pronunciada, debido a una mayor incidencia del grupo Transporte, especialmente por incrementos en los servicios de transporte de pasajeros por carretera. En contraste, la región Ozama mostró la menor tasa, resultado de un menor aporte del grupo Alimentos y Bebidas No Alcohólicas y de un mayor impacto de las reducciones en las tarifas aéreas.
Impacto por quintiles de ingresos
El informe del Banco Central también desglosa el comportamiento de la inflación por estratos socioeconómicos. Los quintiles 1, 2 y 3 —correspondientes a los segmentos de menores ingresos— registraron tasas de 0.58 %, 0.59 % y 0.53 %, respectivamente. En cambio, los quintiles 4 y 5 presentaron variaciones más moderadas de 0.47 % y 0.09 %.
La mayor incidencia en los quintiles de menores ingresos responde al peso significativo que tiene el grupo Alimentos y Bebidas No Alcohólicas en su estructura de gasto. En los hogares de ingresos más altos, el impacto de este grupo fue relativamente menor.
Particularmente en el quintil 5, la baja inflación observada se explica en gran medida por la caída en las tarifas de pasajes aéreos, rubro con mayor participación dentro del patrón de consumo de este segmento poblacional.

