Estrecha brecha tasas de interés EE.UU. y RD enciende luz amarilla

Por Héctor Linares

Andy Dauhajre cree que el BCRD ha hecho por la recuperación más de lo que debía y que ahora le toca a la política fiscal jugar su papel expansivo

Santo Domingo, 19 sept – La estrecha brecha de apenas 2.2 puntos porcentuales entre las tasas de referencia o de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos y el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) podría estar enviando una señal de “stop” a la tendencia de flexibilización iniciada por las autoridades monetarias dominicanas.

Las direcciones de las políticas monetarias de los dos bancos centrales van en sentido inverso, y parece que continuarán así en lo que resta de año.

El pasado 26 de julio la Fed elevó la tasa de interés a corto plazo de 5.1 % a 5.3 %, mientras que el BCRD en su reunión de política monetaria del 31 de agosto decidió reducir 25 puntos básicos a su TPM, y llevarla a 7.50 % anual.

Con sus últimos movimientos de tasas, que llevó la de la Fed a 5.3 % anual y la del BCRD bajó a 7.50 %, la franja se colocó en 2.2 puntos porcentuales, un nivel muy estrecho en comparación con el diferencial promedio que ha existido de alrededor de 4.0 puntos, distancia que ha sido utilizada por las autoridades monetarias nacionales como un atractivo para atraer y conservar inversión externa especialmente de los llamados “capitales golondrina”, portafolios que mueven dinero para invertir en instrumentos de rápida conversión y que pueden mover o mantener según las condiciones del momento de los mercados financieros.

En el caso de la tasa de la Fed, el 5.3 % actual es el nivel más alto desde 2001, resultado de la 11ª vez en 17 meses que la Reserva Federal la elevó, como parte de una serie de alzas dispuestas con el objeto de frenar la inflación, pero que conllevan el riesgo de provocar una recesión.

Una tasa de referencia alta en Estados Unidos y baja en República Dominicana pudiera ser un foco de análisis comparativo entre inversionistas. La tasa de la Fed es usualmente asumida como costo para invertir en bonos del Tesoro de los EE.UU. que representan uno de los instrumentos de inversión preferidos mundialmente.

Un nuevo aumento en la tasa de la Fed, que pudiera producirse antes de finalizar el año, llevaría el nivel a cerca de 5.5 % anual, el cual de por sí solo ya pondría más atención sobre la posibilidad de invertir en bonos del Tesoro. Y si encima el BCRD reduce otros 25 puntos a su TPM en sus reuniones próximas, y llevara la tasa a 7.25 %, entonces habría doble motivo para mirar hacia el “norte”.

Como la lucha antiinflacionaria en Estados Unidos no ha sido tan exitosa como la esperaba la Fed, hay expectativas de posibles nuevas alzas.

En el escenario económico estadounidense se esperaba que con el ajuste de julio pasado, sumado a los anteriores, se podría provocar nuevos aumentos de los costos de hipotecas, préstamos para vehículos, tarjetas de crédito y créditos empresariales. Al momento de ese ajuste, la inflación había caído a su nivel más bajo en dos años, y el aumento de julio refleja la inquietud de la Fed de que la economía está creciendo con demasiada rapidez, situación que impediría reducir la inflación a la meta del 2 %.

Esos factores dejaron en el ambiente la expectativa de que la Reserva Federal de EE.UU. podría determinar una nueva alza en las tasas de interés. Esas expectativas aumentaron con el resultado inflacionario de agosto pasado.

Visión de Andy

Ayer, el reputado economista dominicano, Andrés Dauhajre hijo (Andy), presidente de la Fundación Economía y Desarrollo, advirtió que una posible nueva reducción de la tasa de referencia del Banco Central podría tener consecuencias negativas para el país y para la economía. “El Banco Central, desde mi punto de vista no va a poder seguir bajando significativamente la tasa de interés. Las perspectivas en Estados Unidos apuntan a que la Reserva Federal no va a producir bajas en la tasa de interés este año. Posiblemente puedan subir otros 25 puntos este año, en esta reunión o en la otra”, expuso para explicar que para lograr un crecimiento del 3 %, que él estima una proyección “muy optimista” no debe ampararse en la expansión del producto interno bruto (PIB) movida por el sector privado, sino que el sector público debe desempeñar un papel más dinámico vía el gasto público.

“Creo que aportar a que nuestra recuperación nos la dé el sector privado no es una buena apuesta”, dijo el economista en una entrevista al programa Hoy Mismo.

Expuso que si la Fed sube su tasa “eso achicaría la diferencia de la tasa de interés de nuestro banco central y la de la Fed quizás por debajo del dos por ciento. Una diferencia entre las dos tasas de interés, la de la Fed y la del Banco Central nuestro de menos del dos por ciento les estaría diciendo a los inversionistas que nuestro Banco Central piensa que la tasa de depreciación esperada del peso en los próximos doce meses es de menos del dos por ciento. Qué sucede, que la tradición en República Dominicana, la experiencia, la evidencia empírica, dice que no, que generalmente ha sido un cuatro (por ciento). Qué haría eso. Bueno que gente que tiene inversiones en pesos, de fuera del país, no nacionales, extranjeros que han invertido en pesos y que prevén que viene una devaluación decidan, bueno, viene una devaluación, yo voy a sacar mi dinero ahora, este es el momento de dejar la República Dominicana”.

Elevada diferencia de tasas ahuyenta capaital

“Entonces ahí viene una fuerte salida de capital, si eso tuviera lugar”, razonó Dauhajre quien dijo que al analizar las estadísticas de este año en lo que es “el flujo de inversión de cartera, que no son más que esos capitales golondrina que vienen al país, se invierten en el corto plazo buscando una tasa de rentabilidad elevada, especulativa, se ha caído a la mitad este año, pero por qué, porque la brecha entre las dos tasas, la de la Fed y la del Banco Central se ha cerrado mucho”.

“Entonces el Banco Central nuestro lo sabe, no quiere perder reservas, no quiere devaluación. En consecuencia, está en una situación ahora, hasta cierto punto, de brazos paralizados, observando a ver qué va a hacer la Fed”, precisó.

Considera el economista: “Ellos quisieran reactivar más la economía, pero corren el riesgo de que pueda venir una presión contra el tipo de cambio, contra las reservas, en un momento las reservas del Banco Central bajaron, el Banco Central hizo unas operaciones ahí y las reservas se recuperaron pero todavía están por debajo” en comparación con los niveles del año pasado.

El Caribe

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