Juan Luis Guerra conquista Santiago con un recorrido inolvidable por sus grandes éxitos
Santiago, 21 Feb. – A ritmo de “Rosalía”, Juan Luis Guerra encendió la noche santiaguera cuando el reloj marcaba poco más de las 9:30 p.m., desatando la euforia de miles de fanáticos que abarrotaron el Estadio Cibao en un concierto que se convirtió en una celebración de su legado musical.
La presentación, caracterizada por una asistencia masiva, fue un recorrido por los principales éxitos del maestro, incluyendo temas emblemáticos como “Bachata Rosa”, “Visa para un sueño”, “El Niagara en bicicleta” y “Burbujas de amor”, que hicieron cantar a una sola voz a un público entregado de principio a fin.
El espectáculo inició puntualmente a las 8:30 de la noche con la participación del grupo santiaguero Martox, que abrió el escenario con la canción “Mi atención”. Juan Miguel Martínez, vocalista de la agrupación, expresó el orgullo de la banda por formar parte de la velada. “Santiago, para nosotros es un honor estar aquí abriendo este súper concierto del maestro Juan Luis Guerra. Es un sueño compartir escenario con Juan Luis Guerra, un artista que nos representa a todos los dominicanos”, afirmó.
Posteriormente, el cantante dominicano Frank Ceara hizo su aparición interpretando “Así bonito”, tema grabado el pasado año y presentado por primera vez en vivo en Santiago, provocando una cálida reacción del público.
La noche también contó con la participación del grupo venezolano Rawayana, que sorprendió a los asistentes al interpretar junto a Juan Luis Guerra el clásico “El Niagara en bicicleta”, para luego presentar “Feriado”, una composición de su autoría.
Otros invitados especiales acompañaron al maestro en el escenario. El Prodigio interpretó “El Farolito” y “Ven”, tema de su repertorio; El Blachy se sumó con “Buscando visa para un sueño”; mientras que el saxofonista puertoplateño Sandy Gabriel aportó su talento en varias interpretaciones, entre ellas “La Noviecita” y “El costo de la vida”.
Uno de los momentos más emotivos del concierto se produjo cuando Juan Luis Guerra recordó los inicios de su agrupación 4.40 en 1984, evocando la formación original del proyecto musical. “Ya han pasado 42 años, me gustaría recrear ese momento aquí con ustedes”, expresó el artista ante la ovación del público.
En ese espacio especial, al ritmo de “Tú”, subieron al escenario Maridalia Hernández, Mariela Mercado, Roger Zayas y el propio Juan Luis Guerra, recreando la esencia de 4.40. Yanina Rosado, directora de la orquesta, junto a Quico Rizek, también participaron en la interpretación de “Como abeja al panal”.
El espectáculo se enriqueció con un impresionante show de drones que iluminó el cielo santiaguero con imágenes evocativas relacionadas con las canciones interpretadas, generando momentos de asombro y emoción entre los asistentes.
“Bachata en Fukuoka”, “Hormiguita” y “Estrellitas y duendes” formaron parte de un mix de ocho temas que coronó uno de los segmentos más vibrantes de la noche.
En total, Juan Luis Guerra interpretó más de 35 canciones, realizando tres cambios de vestuario durante la velada. El cierre oficial llegó con “Las Avispas”, pero ante el clamor del público que coreaba “¡otra, otra, otra!”, el artista regresó al escenario para regalar tres canciones adicionales: “A pedir mi mano”, “Bachata Rosa” y “La Bilirrubina”, poniendo el broche de oro a una noche inolvidable.
El concierto en Santiago reafirmó la vigencia y el poder de convocatoria de Juan Luis Guerra, consolidando una vez más su posición como uno de los artistas más influyentes y queridos de la música dominicana y latinoamericana.

