En la 3ra parada de su gira por África, el papa brinda mensaje de aliento al pueblo angoleño

LUANDA, Angola, 19 abril.  — El papa León XIV instó el sábado a los líderes de Angola a romper la “cadena de intereses” que han saqueado y explotado a África durante siglos al llegar al país del sur de África con un mensaje de aliento para su sufrido pueblo.

La llegada de León a Angola, la antigua colonia portuguesa, rica en petróleo y minerales, marcó el tercer tramo de su viaje por cuatro países africanos. Durante el trayecto desde Camerún, habló de nuevo del continuo tira y afloja con el presidente estadounidense Donald Trump sobre la guerra con Irán.

León XIV, el primer papa en la historia nacido en Estados Unidos, dijo que “no me interesa en absoluto” debatir con Trump, pero que seguirá predicando el mensaje evangélico de paz, justicia y fraternidad en África.

Más tarde, el vicepresidente estadounidense JD Vance escribió en redes sociales que “estoy agradecido al papa León por decir esto”. Vance, un converso al catolicismo, sugirió a principios de semana a León que “tenga cuidado” al hablar de teología.

En Angola, el pontífice se reunió con el presidente João Lourenço y pronunció su primer discurso ante las autoridades gubernamentales angoleñas, en el que se refirió repetidamente a la atormentada historia de saqueo colonial y guerra civil de Angola.

“Deseo encontrarme con ustedes en la gratuidad de la paz y reconocer que su pueblo posee tesoros que no pueden venderse ni robarse”, dijo. “En particular, poseen una alegría que ni siquiera las circunstancias más adversas han podido extinguir”.

Un pueblo sufriente

Angola, un país del sur de África de alrededor de 38 millones de habitantes, se independizó de Portugal en 1975. Pero aún arrastra las cicatrices de una devastadora guerra civil que comenzó justo después de la independencia y se prolongó, con altibajos, durante 27 años antes de terminar definitivamente en 2002. Se cree que más de medio millón de personas murieron.

La guerra civil fue, durante años, un conflicto indirecto de la Guerra Fría, donde Estados Unidos y la Sudáfrica del apartheid respaldaron a un bando y la Unión Soviética y Cuba al otro.

Hoy en día, el país es el cuarto mayor productor de petróleo de África y está entre los 20 principales productores del mundo, según la Agencia Internacional de la Energía. Además, es el tercer mayor productor de diamantes del mundo y cuenta con importantes yacimientos de oro y minerales críticos muy demandados.

Pero a pesar de sus variados recursos naturales, el Banco Mundial estimó en 2023 que más del 30% de la población vivía con menos de 2,15 dólares al día.

“Ustedes saben muy bien que, en numerosas ocasiones, sus regiones se han percibido, y aún se sigue haciendo, como un lugar en donde dar o, más a menudo, de donde tomar algo”, dijo León a las autoridades angoleñas.

“Debemos romper esta cadena de intereses que reduce la realidad y la vida misma a una mercancía”, afirmó.

En Camerún, el papa arremetió contra las “cadenas de la corrupción” que obstaculizan el desarrollo, así como contra “los déspotas y tiranos” que devastan la Tierra con la guerra y la explotación. Planteó cuestiones similares en Angola.

“¡Cuánto sufrimiento, cuántas muertes, cuántas catástrofes sociales y ambientales trae consigo esta lógica extractiva! Ya vemos en todas las latitudes cómo ella alimenta un modelo de desarrollo que discrimina y excluye, pero que aun así pretende imponerse como el único posible”.

El difunto expresidente José Eduardo dos Santos, que gobernó el país durante 38 años —de 1979 a 2017—, fue acusado de desviar miles de millones de dólares de dinero público a su familia, en su mayoría procedentes de los ingresos petroleros del país, cuando millones de ciudadanos lidiaban con la pobreza.

Tras la llegada de Lourenço al poder, su gobierno estimó que su predecesor había robado o malversado al menos 24.000 millones de dólares. El ejecutivo de Lourenço se comprometió a endurecer la lucha contra la corrupción y ha trabajado para recuperar fondos presuntamente sustraídos durante la era de dos Santos.

Pero los críticos señalan que Angola aún tiene graves problemas de corrupción y han cuestionado si las acciones de Lourenço iban dirigidas más contra sus rivales políticos para consolidar su poder.

En su discurso del sábado, Lourenço dijo que el gobierno angoleño estaba comprometido a mejorar la vida de su pueblo, pero que era un “desafío complejo y difícil”. También pidió el fin de la guerra con Irán y solicitó al papa que siguiera utilizando su “autoridad moral” para impulsar la paz y el entendimiento entre las personas.

Un legado de esclavitud

Angola, en la costa suroeste de África, fue considerado el epicentro del comercio transatlántico de esclavos cuando era colonia portuguesa. Más de cinco millones de los aproximadamente 12,5 millones de africanos esclavizados fueron enviados al otro lado del océano en barcos que partían de Angola, más que desde cualquier otro país, aunque no todos eran angoleños.

Se espera que el punto culminante de la visita de León a Angola sea su visita el domingo a Muxima, al sur de Luanda. Es un popular santuario católico en un país donde alrededor del 58% de la población profesa esa religión.

La iglesia de Nuestra Señora de Muxima fue construida por colonizadores portugueses a finales del siglo XVI como parte de un complejo fortificado y se convirtió en un centro del comercio de esclavos. Sigue siendo un recordatorio del vínculo inextricable que existía hace cientos de años entre el catolicismo romano y la explotación del continente africano.

León XIV, el primer papa en la historia nacido en Estados Unidos, tiene antepasados negros y blancos entre los que hay tanto personas esclavizadas como esclavistas, según investigaciones genealógicas. Va a Muxima a rezar el rosario, en reconocimiento a que el lugar se convirtió en un popular destino de peregrinación después de que creyentes reportaran una aparición de la Virgen María alrededor de 1833. (AP)

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