Irán insiste en cerrar el estrecho de Ormuz mientras se acerca el final del plazo de tregua
EL CAIRO. 19 abril — Irán reiteró su promesa de restringir el paso de barcos por el estrecho de Ormuz mientras el bloqueo de Estados Unidos a los puertos iraníes siga vigente, al tiempo que los mediadores trataban de organizar nuevas conversaciones antes de que el alto el fuego expire esta semana.
Los bloqueos contrapuestos han complicado los intentos de mediación encabezados por Pakistán y han planteado dudas sobre si el alto el fuego de dos semanas puede extenderse más allá de su fecha límite del miércoles.
“Es imposible que otros pasen por el estrecho de Ormuz mientras nosotros no podamos”, declaró en una entrevista televisada a última hora del sábado el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Bagher Qalibaf.
Qalibaf, el principal negociador de Irán en las conversaciones con Estados Unidos, criticó el bloqueo estadounidense como una “decisión ingenua tomada por ignorancia”. Dijo que Irán aún buscaba la paz pese a una desconfianza profundamente arraigada hacia Estados Unidos.
“Las brechas siguen siendo amplias y algunas cuestiones fundamentales aún no están resueltas”, afirmó.
Irán anunció la reapertura del estrecho después de que entrara en vigor el viernes una tregua de 10 días entre Israel y el grupo político y militar Hezbollah, respaldado por Irán, en Líbano. Pero después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijera que el bloqueo de Estados Unidos a los puertos de Irán “se mantendrá plenamente vigente” hasta que Teherán alcance un acuerdo con Washington, Irán indicó que mantendría sus restricciones en el estrecho.
Tras un breve repunte de intentos de tránsito el sábado, los buques en el golfo Pérsico mantuvieron sus posiciones, recelosos después de que dos barcos con bandera de India fueran atacados a mitad del trayecto y obligados a regresar. Su retirada devolvió el estrecho —por el que normalmente pasa aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo— a su statu quo previo al alto el fuego, lo que amenaza con agravar la crisis energética mundial y empujar a las partes hacia un conflicto renovado mientras la guerra entraba en su octava semana.
A pocos días de que venza el frágil alto el fuego vigente entre Estados Unidos e Irán, Irán dijo el sábado que había recibido nuevas propuestas de Estados Unidos, y mediadores paquistaníes trabajaban para organizar otra ronda de negociaciones directas.
Para Irán, el cierre del estrecho —impuesto después de que Estados Unidos e Israel iniciaran la guerra el 28 de febrero durante conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán— es quizá su arma más poderosa, al amenazar la economía mundial e infligir un costo político a Trump. Para Estados Unidos, el bloqueo asfixia la economía iraní, ya debilitada, y presiona a su gobierno al negarle un flujo de efectivo a largo plazo.
Aunque el alto el fuego se ha mantenido, el enfrentamiento en el estrecho amenaza con sumir a la región de nuevo en una guerra que ha matado al menos a 3.000 personas en Irán, a más de 2.290 en Líbano, a 23 en Israel y a más de una docena en Estados árabes del Golfo. Quince soldados israelíes han muerto en Líbano y trece militares estadounidenses han fallecido en toda la región.
Los disparos a barcos hunden las esperanzas de reapertura
Lanchas cañoneras de la Guardia Revolucionaria abrieron fuego contra un petrolero y un proyectil impactó en un buque portacontenedores, dañando algunos contenedores, informó la agencia militar británica de Operaciones de Comercio Marítimo. El Ministerio indio de Exteriores dijo que había citado al embajador de Irán por el “grave incidente” de los disparos contra dos buques mercantes con bandera de India, especialmente después de que Irán permitiera anteriormente el paso de varios barcos con destino a India.
“Los estadounidenses están poniendo en riesgo a la comunidad internacional, poniendo en riesgo la economía mundial con estas, puedo decir, malas decisiones”, declaró a The Associated Press el viceministro iraní de Exteriores Saeed Khatibzadeh, y añadió que Estados Unidos está “poniendo en riesgo todo el paquete del alto el fuego”.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán emitió un comunicado en el que calificó el bloqueo como una violación del alto el fuego y afirmó que Irán impediría “cualquier reapertura condicional y limitada” del estrecho. El consejo ha actuado recientemente como el principal órgano de toma de decisiones de facto en Irán.
Dado que la mayoría de los suministros para las bases militares de Estados Unidos en la región del Golfo pasan por el estrecho, “Irán está decidido a mantener la supervisión y el control sobre el tráfico a través del estrecho hasta que la guerra termine por completo”, señaló el consejo. Eso implica rutas designadas por Irán, pago de tarifas y emisión de certificados de tránsito.
Pakistán impulsa avances hacia un nuevo acuerdo
El renovado enfrentamiento por el estrecho se produjo horas después de que el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, dijera que su país trabajaba para “tender puentes” entre Estados Unidos e Irán. Se espera que Pakistán acoja una segunda ronda de negociaciones a comienzos de la próxima semana.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán indicó que “nuevas propuestas” de Estados Unidos se habían presentado durante una visita a Irán del jefe del ejército de Pakistán y que estaban siendo revisadas.
Pero Khatibzadeh afirmó que los iraníes no estaban listos para una nueva ronda de conversaciones cara a cara porque los estadounidenses “no han abandonado su postura maximalista”.
También dijo que Irán no entregará a Estados Unidos su reserva de 970 libras (440 kilogramos) de uranio enriquecido, y calificó la idea como “inviable desde el inicio”. Khatibzadeh no abordó otras propuestas sobre el uranio enriquecido, y se limitó a decir que “estamos listos para atender cualquier preocupación”. Trump dijo el sábado que Irán “se pasó un poco de listo”, pero que se estaban produciendo conversaciones “muy buenas”, y que habría más información al final del día. “No pueden chantajearnos”, agregó. (AP)

