EE. UU. inicia proceso para revocar ciudadanía a más de 350 personas, según The New York Times
Washington, 24 abril.– El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha iniciado un proceso para revocar la ciudadanía a más de 350 personas en todo el país, de acuerdo con informaciones publicadas por The New York Times, que cita a funcionarios federales.
Según el reporte, la administración del expresidente Donald Trump se prepara para presentar demandas civiles con el objetivo de desnaturalizar a estos individuos, en lo que sería un esfuerzo por ampliar y acelerar este tipo de നടപടamientos a nivel nacional.
El proceso de revocación de ciudadanía —conocido como desnaturalización— solo puede aplicarse a ciudadanos naturalizados, es decir, personas que no nacieron en Estados Unidos, pero que adquirieron la ciudadanía tras emigrar al país.
Para que el Gobierno pueda proceder, debe demostrar ante un tribunal que la ciudadanía fue obtenida de manera fraudulenta o ilegal, como en casos de ocultamiento de antecedentes penales o matrimonios ficticios para obtener beneficios migratorios.
Un portavoz del Departamento de Justicia indicó al rotativo neoyorquino que el objetivo de la actual política es alcanzar “el volumen más alto” de revocaciones de ciudadanía en la historia del país.
El impulso a estas acciones se remonta a julio del año pasado, cuando el Departamento emitió un memorando instruyendo a su División de Asuntos Civiles a priorizar los casos de desnaturalización.
En ese documento se identifican categorías de individuos considerados de alta prioridad, incluyendo personas con vínculos con el terrorismo, el narcotráfico, el tráfico de personas o implicadas en fraude de ayudas públicas.
Entre los criterios que pueden incidir en la pérdida de la ciudadanía figura también el requisito de “buen carácter moral”, una condición que no está claramente definida en la legislación estadounidense y que, según advierten organizaciones defensoras de derechos civiles, podría dar lugar a interpretaciones amplias.
En ese contexto, el Brennan Center for Justice alertó en un informe que esta política podría extenderse a acciones protegidas por la Primera Enmienda. “La Administración Trump ha arrestado, detenido y deportado a manifestantes a favor de Palestina que asistieron a protestas donde se dañaron bienes y propiedades.
La desnaturalización podría convertirse en una extensión de esos intentos”, señala el documento.
Asimismo, organizaciones internacionales han expresado preocupación por otras medidas migratorias recientes, como la construcción de nuevos centros de detención —entre ellos instalaciones conocidas como “Alligator Alcatraz”— y la suspensión del Programa de Admisión de Refugiados de Estados Unidos, lo que, según críticos, refleja un endurecimiento de la política migratoria en el país.
El proceso, aún en desarrollo, podría sentar precedentes legales y abrir un debate sobre los límites de la desnaturalización en el sistema jurídico estadounidense.

