Hallazgo de osamenta en Sosúa confirma muerte de joven desaparecida y desata clamor de justicia en Baní
Pizarrete, Baní, 23 de abril.– El hallazgo de restos humanos en una villa del municipio de Sosúa, provincia Puerto Plata, puso fin a casi cinco años de angustia para la familia de Carli Franchesca Guzmán Roche, la joven que había sido reportada como desaparecida en septiembre de 2021.
La confirmación, realizada mediante pruebas de ADN por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), desató una profunda escena de dolor en su comunidad natal.
“¡Ay, mi hija, que no la voy a ver más!”, repetía entre sollozos Paula Guzmán, madre de la víctima, al recibir la noticia que durante años temió. Con la voz entrecortada, relató que nunca perdió la esperanza de volver a ver a su hija con vida, pese al tiempo transcurrido desde la última comunicación, cuando la joven tenía 22 años.
La devastadora confirmación llegó a través de una llamada de la Procuraduría General de la República. “Yo me quise volver loca… eso me agarró de sorpresa”, expresó Guzmán, al recordar el momento en que supo que la prueba genética había resultado positiva.
Carli Franchesca fue descrita por sus familiares como una joven llena de sueños, cuya vida quedó truncada dejando en la orfandad a un hijo. Su muerte ha generado indignación no solo en su familia, sino en toda la comunidad de Pizarrete, en la provincia Peravia.
“Justicia, no importa quién sea, sea americano o dominicano, queremos justicia”, exigió su madre. En el mismo tenor se pronunció su prima, Julissa Rosario: “Aquí todo el mundo la quería, ella no se merecía una muerte así”.

El impacto del caso también ha sido sentido a nivel comunitario. Gregorio Martínez, allegado a la familia, destacó que la incertidumbre vivida durante estos años ha dejado una huella profunda. “Han sido años de sufrimiento y dolor; esto genera una situación muy difícil para todos”, afirmó.
Según los registros oficiales, la desaparición fue reportada ante la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) el 13 de septiembre de 2021. De acuerdo con el Ministerio Público, la joven había salido de su residencia el 2 de septiembre de ese año, manteniendo contacto telefónico con sus familiares hasta el día 5. A partir de ese momento, se perdió todo rastro.
Las autoridades desplegaron operativos de búsqueda e investigación en distintos puntos, incluyendo entrevistas a varias personas, entre ellas ciudadanos extranjeros. Sin embargo, no fue hasta enero de este año cuando una persona que realizaba excavaciones en el patio de una villa —que posteriormente cambió de propietario— encontró los restos óseos.
Tras la identificación, el caso ha sido reclasificado como homicidio. El Ministerio Público informó que un equipo de fiscales continúa realizando diligencias para esclarecer las circunstancias del crimen y someter a la justicia a los responsables.

