Contraperitaje del caso Jet Set no encuentra rastros de explosivos, pero no descarta participación de un artefacto en el colapso
Santo Domingo, 26 mayo. – El contraperitaje solicitado por la defensa de Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, concluyó que los análisis químicos realizados por especialistas internacionales no encontraron rastros directos de sustancias explosivas en las muestras recolectadas tras el colapso del establecimiento ocurrido en abril de 2025.
Sin embargo, el informe también establece que no es posible descartar completamente la participación de un artefacto explosivo en la tragedia que dejó 236 personas fallecidas y cientos de heridos.
El documento fue depositado ante el tribunal por los abogados Miguel Valerio y Ramón Emilio Núñez, representantes legales de los hermanos Espaillat, luego de manifestar desacuerdo con el peritaje presentado por el Ministerio Público y la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie).
La investigación independiente incluyó la participación de la empresa internacional Exponent, contratada específicamente para analizar posibles factores externos que pudieran haber provocado o contribuido al desplome del techo del centro nocturno Jet Set Club.
Según el informe, Exponent recibió la tarea de investigar la posible presencia de un artefacto explosivo y evaluar cualquier evidencia física o audiovisual que permitiera determinar si una explosión estuvo relacionada con el colapso de la estructura.
Investigación incluyó análisis de laboratorio
Como parte de las pesquisas, los especialistas tomaron 14 muestras de materiales y residuos asociados al desplome. Dichas muestras fueron sometidas a pruebas de laboratorio especializadas para identificar compuestos químicos vinculados a explosivos.
El resultado de los análisis fue negativo.
De acuerdo con el documento, ninguna de las muestras examinadas arrojó resultados positivos respecto a sustancias comúnmente relacionadas con explosivos comerciales o militares.
A pesar de ello, el informe señala que durante la investigación surgieron varios elementos que, según los especialistas, podrían sugerir la posible participación de un artefacto explosivo en el incidente.
Entre esos indicios se mencionan la falla repentina de la estructura, testimonios de personas presentes en el lugar y diversos videos captados durante los instantes previos y posteriores al colapso.
Testigos describieron “estruendos” y “olas expansivas”
La investigación encabezada por el doctor Alfonso Ibarreta, representante de Exponent, recoge múltiples declaraciones de testigos que afirmaron haber escuchado sonidos fuertes inmediatamente antes del desplome del techo.
El documento reseña que varias personas describieron haber sentido una especie de “ola expansiva” o presión repentina justo antes de que la estructura cediera.
“Hubo varias declaraciones de testigos que describen un ruido fuerte antes del colapso, lo que podría indicar que un artefacto explosivo se activó inmediatamente antes del incidente”, indica el informe pericial.
Asimismo, algunos asistentes manifestaron haber escuchado un “estruendo” o “estallido” segundos antes de que se produjera el derrumbe dentro del centro de entretenimiento.
No obstante, los investigadores aclararon que esos testimonios, aunque relevantes dentro del análisis forense, no constituyen por sí solos evidencia concluyente de una explosión.
Videos fueron analizados cuadro por cuadro
El contraperitaje también incluyó el estudio detallado de múltiples grabaciones de cámaras de seguridad y videos tomados por asistentes al evento.
Exponent explicó que realizó una comparación cuadro por cuadro de los materiales audiovisuales disponibles para identificar comportamientos anormales previos al desplome.
Según el informe, en varias grabaciones se observa a personas y puertas cercanas a las salidas siendo empujadas abruptamente en el momento del colapso.
Sin embargo, los expertos concluyeron que ese movimiento puede explicarse por el desplazamiento violento del aire causado por el derrumbe de la estructura.
“El análisis de video mostró que personas y puertas fueron empujadas por una ráfaga de aire tras el inicio del colapso”, establece el documento.
Los especialistas agregan que este fenómeno es consistente con el desplazamiento repentino del techo y la expulsión de grandes volúmenes de aire a través de las salidas disponibles del edificio.
Cámaras no registraron el momento exacto
Uno de los puntos más relevantes del informe es que gran parte del sistema de videovigilancia del establecimiento no registró completamente el momento del colapso.
Según Exponent, la mayoría de las cámaras de seguridad tenían aproximadamente dos minutos de grabación faltante alrededor del instante en que ocurrió el desplome.
El documento sostiene que esa ausencia de imágenes limita significativamente la posibilidad de reconstruir de manera definitiva los hechos ocurridos dentro de la discoteca.
Además, los expertos señalaron que los videos disponibles no muestran la totalidad del techo interior ni ofrecen visibilidad sobre lo ocurrido en la parte superior de la estructura durante el colapso.
Por esa razón, el contraperitaje sostiene que no puede excluirse completamente la posibilidad de que un artefacto explosivo hubiera estado ubicado en un área no visible para las cámaras o incluso sobre el techo del edificio.
“Por tanto, no se puede descartar la participación de un artefacto explosivo ubicado en una zona interna no visible en los videos durante el evento, o sobre el techo del edificio”, establece el informe.
Resultados químicos no detectaron residuos explosivos
Dentro de la investigación, Exponent incluyó una sección dedicada al análisis químico forense de los materiales recolectados.
El documento explica que este tipo de pruebas constituye un elemento fundamental en las investigaciones relacionadas con explosivos, debido a que las detonaciones suelen dejar residuos químicos identificables en superficies y materiales cercanos.
Los especialistas señalaron que durante una explosión pueden quedar rastros asociados tanto al explosivo utilizado como a componentes del dispositivo o a productos secundarios derivados de la reacción química.
Sin embargo, el informe concluye que ninguna de las muestras enviadas para análisis presentó compuestos orgánicos comúnmente asociados con residuos explosivos.
Las pruebas sí detectaron presencia de nitratos y nitritos en todas las muestras analizadas, incluyendo una muestra de referencia.
No obstante, los expertos aclararon que esas sustancias también pueden encontrarse naturalmente en materiales cementicios y en diversos elementos del entorno, por lo que su presencia no constituye evidencia de explosivos.
“Tanto el nitrato como el nitrito se detectaron en todas las muestras, incluida la muestra de referencia”, señala el documento.
El análisis concluyó que no existían indicios químicos suficientes para afirmar que ocurrió una detonación.
Evidencias no fueron preservadas adecuadamente
A pesar de los resultados negativos, Exponent indicó que no es posible descartar completamente el uso de explosivos debido a problemas relacionados con la preservación de la escena.
El informe critica que los escombros del techo, donde hipotéticamente podría haberse colocado un artefacto explosivo, no fueron debidamente documentados ni preservados por las autoridades.
Según los expertos, esta situación dificultó la identificación de zonas clave para realizar muestreos más precisos y redujo las posibilidades de detectar residuos potencialmente relevantes.
“No fue posible evaluar y determinar adecuadamente las áreas clave donde se debió realizar muestreo”, indica el documento.
Los especialistas también sostienen que las muestras disponibles fueron recolectadas con base en la información existente en ese momento, pero que podrían no incluir sectores importantes que habrían sido identificados si la escena hubiese sido preservada correctamente.
Otro elemento señalado por Exponent es que los escombros permanecieron expuestos durante aproximadamente doce meses a condiciones ambientales como lluvia, humedad y altas temperaturas antes de que los investigadores tuvieran acceso a ellos.
De acuerdo con el informe, esta exposición prolongada pudo provocar degradación química de posibles residuos explosivos y generar resultados falsos negativos en los análisis de laboratorio.
Críticas al peritaje de Onesvie
El contraperitaje también dedica parte de sus conclusiones a cuestionar el trabajo realizado por Onesvie y los peritos del Ministerio Público.
Según Exponent, la investigación oficial presentó “imprecisiones” metodológicas y no se apoyó en procedimientos estandarizados de investigación forense internacional.
Los especialistas consideran que la investigación no aplicó adecuadamente el método científico al momento de formular conclusiones sobre las causas del colapso.
Además, señalan que desde el inicio de las pesquisas las autoridades enfocaron la investigación en la hipótesis de sobrecarga estructural como causa principal del desastre.
“La investigación de Onesvie estuvo enfocada desde el principio en la sobrecarga como causa raíz del evento”, sostiene el informe.
Los expertos también criticaron que la escena no fuera asegurada correctamente tras el siniestro y que las evidencias físicas no fueran preservadas bajo protocolos estrictos de investigación forense.
La tragedia del Jet Set, ocurrida el 7 de abril de 2025, continúa siendo uno de los episodios más devastadores registrados en la historia reciente del país y mantiene abierto un intenso debate técnico y judicial sobre las verdaderas causas del colapso de la estructura.
