Contraperitaje del caso Jet Set contradice versión oficial sobre colapso que dejó 236 muertos
Santo Domingo, 26 mayo. – El contraperitaje ordenado por el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional sobre el desplome del techo de la discoteca Jet Set contradice de manera directa las conclusiones de la investigación oficial presentada por el Ministerio Público respecto a las causas de la tragedia ocurrida el 8 de abril de 2025, que dejó un saldo de 236 personas fallecidas y más de 180 heridas.
El nuevo informe pericial, depositado ante el juez Raymundo Mejía, concluye que el colapso de la estructura no fue provocado por una sobrecarga de equipos o instalaciones añadidas en el techo del establecimiento, como sostiene la tesis oficial, sino por un deterioro interno y progresivo de la estructura combinado con defectos ocultos presentes desde la construcción del edificio.
El documento técnico, fechado el 14 de mayo de 2026, fue elaborado por los ingenieros José Manuel Lockhart Romero y Gabriel Carrera, junto al doctor Alfonso Francisco Ibarreta y el especialista Michael Gerard Murphy.
La experticia fue solicitada por la defensa de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, imputados en el proceso judicial, representados por los abogados Miguel Valerio y Ramón Emilio Núñez.
La defensa había expresado desacuerdo con el informe presentado previamente por el Ministerio Público y solicitó la realización de un análisis independiente para revisar las causas reales del desplome ocurrido en el emblemático centro nocturno de la capital.
Durante la audiencia correspondiente al juicio preliminar, el juez Raymundo Mejía decidió reservarse el fallo y anunció que dará a conocer su decisión el próximo 15 de junio a las 9:00 de la mañana. En esa fecha se determinará si los hermanos Espaillat serán enviados a juicio de fondo por el caso.
La versión oficial del Ministerio Público
La investigación oficial elaborada por los peritos del Ministerio Público y de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) sostiene que el colapso ocurrió debido a un fallo por flexión en varias vigas del techo.
Según esa teoría, el edificio habría soportado durante años una carga excesiva provocada por la instalación progresiva de equipos, sistemas y estructuras adicionales colocadas sobre el techo de la discoteca.
Los peritos oficiales argumentaron que dichas modificaciones terminaron comprometiendo la capacidad de resistencia de las vigas principales hasta provocar el desplome.
Sin embargo, el contraperitaje presentado por la defensa rechaza categóricamente esa hipótesis y asegura que los estudios técnicos realizados demuestran que la carga existente al momento del siniestro no era suficiente para ocasionar un colapso total de la estructura, siempre que la edificación hubiese estado correctamente diseñada y construida.
La tragedia que conmocionó al país
El colapso ocurrió la madrugada del 8 de abril de 2025, exactamente a las 12:44 a.m., mientras se desarrollaba una presentación en vivo del merenguero Rubby Pérez en la discoteca Jet Set.
El desplome del techo de concreto provocó escenas de caos y desesperación entre los asistentes. Decenas de personas murieron de manera instantánea bajo los escombros, mientras cientos intentaban escapar en medio del pánico y la oscuridad.
La tragedia se convirtió en uno de los desastres estructurales más impactantes registrados en la República Dominicana en las últimas décadas.
Defectos ocultos y deterioro progresivo
De acuerdo con el nuevo informe técnico, la causa inmediata del colapso fue una combinación de defectos ocultos de construcción y un deterioro gradual en los alambres de los tendones de postensado de la estructura.
Los especialistas explicaron que los análisis realizados evidencian que en los tres años previos al desplome no se añadieron cargas significativas al techo de la discoteca.
Señalaron que la única intervención realizada en 2025 fue la colocación de una membrana bituminosa impermeable, cuya carga no representaba un riesgo estructural considerable.
Uno de los hallazgos más relevantes del contraperitaje fue obtenido mediante el uso de georradares de penetración terrestre (GPR).
A través de esta tecnología, los expertos determinaron que uno de los conductos de postensado de una de las vigas principales había sido colocado incorrectamente desde la construcción original del edificio.
Según el informe, este error hizo que la viga fuera mucho más débil de lo establecido en el diseño estructural, reduciendo significativamente su capacidad de resistencia con el paso del tiempo.
Fenómeno de fisuración en los alambres
Otro elemento central del informe fue el resultado de las pruebas metalográficas realizadas en laboratorio. Los expertos identificaron un fenómeno denominado “fisuración asistida por hidrógeno”, un mecanismo químico interno que debilitó progresivamente los alambres de acero utilizados en el sistema de postensado.
Los peritos explicaron que este fenómeno provoca pequeñas fracturas internas que avanzan lentamente con el tiempo hasta comprometer la integridad del acero estructural.
El informe sostiene que este deterioro gradual ocasionó que el techo comenzara a hundirse lentamente hacia el centro de la estructura durante años antes de la tragedia.
Según los investigadores, la evidencia histórica muestra que para corregir problemas de pendiente y evitar acumulaciones de agua de lluvia se fueron agregando capas de relleno de espesor variable en distintas etapas.
Para los expertos, esta práctica constituye una señal de que la estructura presentaba deformaciones importantes mucho antes del colapso definitivo ocurrido en abril de 2025.
Cuestionamientos al modelo utilizado por las autoridades
El contraperitaje también cuestiona de forma severa el modelo computacional utilizado por el Ministerio Público en su informe final emitido en septiembre de 2025.
Los ingenieros responsables del nuevo estudio afirman que las autoridades cometieron un error geométrico crítico al calcular las cargas estructurales.
De acuerdo con el documento, el espaciamiento entre las vigas del extremo sur, específicamente en los ejes H y J, fue calculado incorrectamente, generando una sobreestimación de la demanda estructural de hasta un 20 %.
Los especialistas sostienen que, corrigiendo ese error y aplicando criterios adecuados de ingeniería estructural, resulta físicamente imposible que la edificación hubiese soportado durante años una carga superior a su capacidad máxima sin haber colapsado mucho antes.
En ese sentido, los autores del informe consideran que la hipótesis oficial carece de consistencia técnica y no explica adecuadamente el comportamiento progresivo observado en la estructura antes del siniestro.
Investigación descarta explosión
El documento también aborda las versiones que circularon tras la tragedia sobre la posibilidad de una explosión dentro del establecimiento.
El doctor Alfonso Francisco Ibarreta, integrante de la firma internacional Exponent, encabezó una investigación específica para determinar si existían evidencias de un artefacto explosivo o algún evento externo que hubiera provocado el colapso.
Para ello, se recolectaron muestras tanto en la zona del desastre como en el centro de acopio de escombros ubicado en la Feria Ganadera.
Posteriormente, las evidencias fueron sometidas a análisis químicos avanzados en laboratorios de Estados Unidos mediante técnicas de cromatografía de gases y espectrometría de masas.
Los resultados obtenidos descartaron la presencia de compuestos orgánicos asociados a explosivos de uso común.
Aunque las pruebas detectaron trazas de nitratos y nitritos, los especialistas aclararon que dichos componentes aparecen de forma natural en materiales cementicios y en distintos tipos de suelo, por lo que concluyeron que no existe evidencia científica que respalde la teoría de una explosión relacionada con el colapso de la discoteca Jet Set.
