Trump endurece advertencias a Irán mientras Teherán desmiente avances anunciados por Washington
Washington/Teherán, 24 junio. – Las tensiones entre Estados Unidos e Irán continúan marcando las negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní, en medio de nuevas advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, y de reiterados desmentidos por parte de Teherán sobre varios de los anuncios realizados por la Casa Blanca.
Trump advirtió este miércoles que las conversaciones entre ambos países podrían romperse de forma inmediata si Irán impone peajes, seguros especiales u otros cargos a las embarcaciones que transitan por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo y mercancías.
En una publicación difundida a través de su red social Truth Social, el mandatario afirmó que las autoridades iraníes habían comunicado a Washington que no se están aplicando tarifas ni gravámenes a los barcos que utilizan ese corredor marítimo, contradiciendo versiones que circulaban en algunos medios de comunicación.
“Si esa información resulta falsa, las negociaciones terminarían de inmediato”, advirtió Trump, elevando nuevamente el tono de sus declaraciones en un momento en que ambas partes intentan avanzar hacia un acuerdo que permita reducir las tensiones regionales y reactivar los mecanismos de supervisión nuclear.
El presidente estadounidense también negó que su administración haya entregado fondos a la República Islámica o liberado activos iraníes congelados. Según explicó, los recursos bajo control estadounidense serían utilizados para financiar compras de productos agrícolas destinados a Irán.
“Irán necesita alimentos urgentemente, y los compraremos exclusivamente en Estados Unidos”, sostuvo el mandatario, quien ha mantenido una postura de presión constante durante las conversaciones.
Persisten las diferencias sobre las inspecciones nucleares

Uno de los principales puntos de desacuerdo sigue siendo el acceso de inspectores internacionales a las instalaciones nucleares iraníes.
Trump aseguró el martes que Teherán había aceptado el regreso de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y afirmó estar “100 % seguro” de que esas verificaciones se llevarán a cabo. Además, insistió en que cualquier negativa iraní provocaría la ruptura inmediata de las negociaciones.
Sin embargo, las autoridades iraníes rechazaron públicamente esa versión. El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Garibabadi, aseguró que no existe ningún acuerdo para permitir inspecciones en las instalaciones nucleares que fueron atacadas durante el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.
A través de la red social X, el funcionario afirmó que tampoco se produjo una reunión con el director general del OIEA, Rafael Grossi, pese a las solicitudes realizadas por el organismo internacional.
“No existe ningún plan para permitir el acceso a las instalaciones que fueron objeto de ataques ni al material nuclear”, sostuvo Garibabadi, quien participó en las negociaciones de alto nivel celebradas recientemente en Suiza.
Teherán exige el levantamiento de sanciones

Las autoridades iraníes reiteraron que cualquier discusión relacionada con inspecciones nucleares solo podrá abordarse dentro de un acuerdo integral y definitivo, condicionado al levantamiento de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y sus aliados.
Garibabadi acusó a Washington de intentar crear una percepción pública de avances inexistentes mediante declaraciones mediáticas y sostuvo que los temas sensibles del programa nuclear deben resolverse exclusivamente en la mesa de negociación.
En la misma línea, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Ismail Bagaei, aseguró que no existen planes para que el OIEA inspeccione las instalaciones nucleares de Fordó, Isfahán y Natanz, tres de los complejos más importantes del programa atómico iraní y que fueron blanco de ataques durante la guerra de junio de 2025.
Incertidumbre sobre el programa nuclear
Las discrepancias se producen mientras persisten interrogantes sobre el estado actual del programa nuclear iraní. Tras los ataques del año pasado, Teherán restringió significativamente el acceso de los inspectores internacionales a varias instalaciones afectadas, argumentando que no existe un protocolo específico para inspeccionar infraestructuras nucleares dañadas por acciones militares.
A ello se suma la incertidumbre sobre el paradero de aproximadamente 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, un nivel técnicamente cercano al requerido para la fabricación de armas nucleares, según expertos internacionales.
No obstante, Irán ha permitido el acceso de inspectores a otras instalaciones, como la planta nuclear de Bushehr, operada bajo supervisión rusa, y al Reactor de Investigación de Teherán.
Negociaciones abiertas pese a las amenazas
Las nuevas declaraciones de Trump y la respuesta iraní evidencian que, pese al memorando de entendimiento firmado recientemente para garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz y avanzar hacia una solución diplomática, las diferencias entre ambas partes continúan siendo profundas.
Mientras Washington insiste en la necesidad de verificaciones internacionales inmediatas y mantiene la amenaza de romper las conversaciones, Teherán sostiene que no aceptará nuevas inspecciones ni compromisos adicionales hasta que se materialice un levantamiento efectivo de las sanciones económicas.
El intercambio de declaraciones confirma que el proceso de negociación sigue siendo frágil y que, a pesar de los contactos diplomáticos en curso, Estados Unidos e Irán mantienen posiciones enfrentadas sobre los principales aspectos del futuro acuerdo nuclear, según reportes de la agencia EFE.
