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Abinader llama a la unidad del PRM y advierte que las diferencias internas deben resolverse puertas adentro

Santo Domingo, 21 junio. – El presidente de la República, Luis Abinader, aprovechó la reunión del Comité Nacional del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para enviar un firme mensaje de unidad a la dirigencia oficialista, en momentos en que comienzan a manifestarse las primeras señales de competencia interna de cara a la escogencia de la candidatura presidencial para las elecciones de 2028.

Ante más de un millar de dirigentes reunidos en el principal organismo de dirección de la organización política, el mandatario exhortó a los miembros del partido a mantener la cohesión interna, concentrarse en las responsabilidades de gobierno y evitar que las diferencias propias de una organización democrática se conviertan en factores de división.

“Los problemas nuestros los discutimos internamente”, expresó Abinader durante su intervención, al tiempo que recordó que la ciudadanía eligió al PRM para gobernar y responder a las necesidades del país, no para presenciar disputas entre sus dirigentes.

“Los dominicanos nos eligieron para resolver los problemas del país y no para oír hablar de los nuestros”, enfatizó el jefe de Estado, en un discurso centrado en la importancia de preservar la unidad partidaria y fortalecer el compromiso con la gestión pública.

El gobernante sostuvo que el verdadero adversario político del PRM no se encuentra dentro de la propia organización y defendió el carácter plural de la entidad oficialista, a la que definió como un partido de multiliderazgo.

“Nuestro adversario político no está dentro del PRM”, afirmó, al insistir en que ninguna figura individual debe colocarse por encima de la institución partidaria.

“Ningún dirigente es más grande que el PRM”, agregó.

Durante su discurso, Abinader recordó los orígenes de la organización política y aseguró que su creación respondió a la necesidad de impulsar transformaciones profundas en la sociedad dominicana.

“Nosotros no nacimos para administrar una estructura, no nacimos para repartir posiciones, no nacimos para defender privilegios; nacimos para empezar los grandes cambios de la República Dominicana”, manifestó.

El mandatario señaló que la principal misión del partido debe continuar siendo el servicio a la democracia, la apertura de nuevas oportunidades para la población y la consolidación de las transformaciones impulsadas desde el Gobierno.

En ese contexto, recomendó a la dirigencia no conformarse con los logros alcanzados hasta el momento y mantener una relación permanente con la ciudadanía, escuchando de manera directa las inquietudes y necesidades de la población.

A juicio del presidente, la esencia de la actividad política radica en la capacidad de escuchar con humildad y actuar en función de las demandas de la gente.

Abinader reconoció que en una organización amplia y democrática es natural la existencia de distintos liderazgos, corrientes de pensamiento y aspiraciones políticas, especialmente cuando comienzan a acercarse procesos electorales futuros.

Sin embargo, insistió en que esas diferencias deben convertirse en una fortaleza y no en un elemento de confrontación.

“En un partido grande, democrático y vivo es normal que existan liderazgos y distintas sensibilidades”, indicó.

Añadió que la fortaleza de una organización política no se sustenta en el protagonismo individual de sus dirigentes, sino en la capacidad de trabajar de manera colectiva por objetivos comunes.

“Porque la verdadera fuerza de una organización no está en el brillo de una figura individual. Está en la suma de miles de voluntades que avanzan en una misma dirección. Está en la capacidad de convertir esfuerzos dispersos en una causa común. Está en entender que nadie construye una nación solo”, expresó.

Asimismo, reconoció que dentro del partido existen dirigentes con legítimas aspiraciones políticas para el futuro.

“Muchos tienen aspiraciones y eso es legítimo”, afirmó.

No obstante, pidió a la militancia concentrarse en las tareas de gobierno y en el fortalecimiento institucional de la organización, dejando claro que la prioridad inmediata debe seguir siendo la gestión pública.

Las declaraciones del mandatario se produjeron en una jornada que marcó el inicio formal del proceso de renovación de las autoridades partidarias, en un escenario donde ya comienzan a perfilarse figuras interesadas en obtener la candidatura presidencial oficialista para los comicios de 2028.

Abinader, quien no podrá optar nuevamente por la Presidencia de la República debido a la reforma constitucional que impulsó y que blinda los límites a la reelección presidencial, ha insistido en diversas ocasiones en la necesidad de preservar la institucionalidad y respetar las reglas democráticas.

El mensaje del presidente fue respaldado por la secretaria general del PRM y alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, considerada una de las principales figuras con proyección presidencial dentro del oficialismo.

Durante su intervención, Mejía llamó a preservar la cohesión interna y destacó que la unidad partidaria no implica uniformidad absoluta de criterios.

“Lo que nos une es mucho más grande que cualquier diferencia”, expresó.

La dirigente sostuvo que en una organización democrática es natural la existencia de distintas posiciones, pero subrayó la importancia de mantener el respeto y la cooperación entre todos los sectores del partido.

“La unidad no significa pensar igual en todo”, afirmó.

Asimismo, envió un mensaje dirigido a las bases de la organización al señalar que ningún militante debe sentirse excluido del gobierno que contribuyó a construir.

“Ningún perremeísta se sienta extraño en este gobierno que ayudó a construir”, manifestó.

Por su parte, el presidente del PRM, José Ignacio Paliza, exhortó a los dirigentes a colocar los intereses colectivos por encima de los proyectos individuales y sostuvo que el proceso de reorganización interna no debe interpretarse como una iniciativa orientada a favorecer o perjudicar a ninguna figura política en particular.

“No se trata de mí o de Carolina, es de algo más importante”, expresó.

Durante la reunión, el Comité Nacional aprobó las normas y el calendario que regirán el proceso de renovación de las autoridades partidarias.

Entre las decisiones adoptadas figura la escogencia de las nuevas autoridades mediante la modalidad de Convención de Delegados.

Además, se fijó para el próximo 5 de julio la celebración de la XXIII Convención Nacional Extraordinaria, escenario en el que será conocida una propuesta de reforma a los estatutos de la organización.

El organismo también aprobó la apertura formal del proceso convencional para el 7 de julio y estableció el 2 de agosto como la fecha para la realización de la XXIV Convención Nacional Ordinaria.

En esa jornada serán elegidos el presidente del partido, los vicepresidentes, el secretario general y los subsecretarios generales.

La proclamación oficial de las autoridades electas quedó programada para el 5 de septiembre, durante una Asamblea Nacional Ordinaria de Delegados.

La actividad también dejó al descubierto algunas de las corrientes internas que comienzan a organizarse dentro del oficialismo de cara al proceso sucesorio de 2028.

Uno de los momentos más comentados de la jornada se produjo con la llegada del ministro de Turismo, David Collado, considerado junto a Carolina Mejía entre las principales figuras con posibilidades de competir por la candidatura presidencial del PRM.

Al ingresar al recinto, una parte significativa de los asistentes se puso de pie y comenzó a corear “Llegó David”, en una demostración pública de respaldo al funcionario.

Pocos minutos después, un grupo más reducido respondió con la consigna “¡Ella, eh!”, en aparente alusión a Carolina Mejía.

Los cánticos se produjeron en presencia de ambos dirigentes y también del expresidente Hipólito Mejía, uno de los principales referentes históricos del partido.

Aunque las manifestaciones se desarrollaron sin incidentes, reflejaron las primeras expresiones visibles de apoyo a posibles aspirantes presidenciales dentro del oficialismo.

La reunión concluyó con reiterados llamados a la unidad, al fortalecimiento institucional y a la disciplina partidaria, en una etapa que marca el inicio del proceso de renovación de la dirección del PRM y que, al mismo tiempo, constituye la antesala de la futura competencia interna por la candidatura presidencial para las elecciones de 2028.

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