Absurdos y espectáculos ensombrecedores

Guillermo Caram

Observamos comportamientos absurdos presentados con espectacularidad en actuaciones nacionales que trasmiten desconcierto y frustraciones ciudadanas, haciendo sombría nuestra democracia. El más reciente: intenciones de prohibir exportaciones de huevos a Haití en perjuicio de nuestra economía e ignorando que el desabastecimiento haitiano detona protestas magnificadoras de violaciones fronterizas buscando alimentos.

Mantener este absurdo hubiera estimulado contrabando y aumentado presiones migratorias, que se pregonan combatir, como evidencian funcionarios que hacen de repatriaciones exprés todo un espectáculo.

Se practican carreteos para obligar vehículos a circular a velocidad más baja de la recomendable para economizar combustible, causando taponamientos, demoras, accidentes por desesperación. No obstante, se enorgullecen divulgándolos, exhibiendo vehículos provistos de luminosos ululares. Cacarean crecimiento PBI. Pero lo obstaculizan aumentando feriados, a solicitud de sectores privilegiados, disminuyendo otros renglones.

Se hacen bultos limpiando basura en playas que irresponsables ensuciaron, cuando debieron sancionarlos para desestimularlos a seguir ensuciándolas. Posan sembrando arbolitos sin preocuparse por conservar los ya crecidos. Se toman medidas drásticas o hacen operativos para cubrir negligencias previas, como restringir circulación de motoconchos por no registrarlos adecuadamente e imponerle prácticas conductuales.

Reiteran medidas incumplidas haciendo perder autoridad en autoridades: ¿Cuántas veces se han prohibido circular vehículos pesados por zonas urbanas?.

Otros absurdos desnudan autoridades: ¿Cómo pueden crecer cobros en electricidad habiendo aumentado pérdidas si no es por aumentos tarifarios que se “han dejado sin efecto” reiteradamente?.

¿Para qué han estado “concertando” en el CES, por meses, las más de 12 reformas anunciadas si al tomar decisiones son ignorados acuerdos entre los mismos que “concertaron”? Ej: reformas a “reformadas”, pero incumplidas, leyes electorales reformatorias.

Los espectáculos absurdos tocan opositores. Políticos que asumen el Bukelismo promueven prácticas sexuales por redes cuando el presidente salvadoreño suele exhibirse acompañado de su esposa.
Resulta absurdo gobernar a futuro forjando ilusiones mediante espectáculos, anuncios, inicio de proyectos; o publicitando servicios a prestar, no los que prestan.

Preservar y perfeccionar nuestra democracia, a lo que resulta imprescindible el éxito gubernamental, exige actitudes y procederes más atinados que los sombríos absurdos y espectáculos observados.

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