Asamblea anual de la ONU

Jeovanny Terrero

Tras un paréntesis de dos años debido a la pandemia del Covid-19, la comunidad diplomática de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), recibieron en el 750 de la Primera Avenida de Manhattan donde se encuentra el majestuoso edificio de las oficinas de la sede a los jefes de Estado y de gobierno de todo el mundo.

Después de cumbres virtuales los líderes mundiales se reúnen a la orilla del río en Nueva York, un ejercicio de multilateralismo nacido de la esperanza de una paz duradera que siguió a la Segunda Guerra Mundial.

Se considera la reunión diplomática más grande del mundo que se celebra anualmente donde la Organización de las Naciones Unidas convoca a los líderes mundiales para que pronuncien sus discursos para buscar soluciones a los mayores desafíos que enfrenta la humanidad, pues no hay mejor temperatura para medir la política internacional que al través de sus intervenciones.

El septuagésimo séptimo (77) período de sesiones de la Asamblea General se produce en el momento en que el planeta está acosado por crisis en casi todos los frentes muy especialmente la guerra de Rusia en Ucrania.

Ha sido una semana oportuna para que los países digan y capten la atención en una audiencia más amplia. Entre los temas claves debatidos están: La transformación de la educación, Objetivos de Desarrollo Sostenible, los Derechos de la Minorías, semana de los Objetivos Mundiales y un nuevo presidente proveniente de Hungría, Csaba Korosi, con 40 años de carrera diplomática.

El nuevo presidente de la Asamblea se ha comprometido a buscar las soluciones a través de la solidaridad, sostenibilidad y ciencia. Destacó los desafíos a los que se enfrentan los países, como la escasez de alimentos y energías, la deuda, emergencia climática, pérdida de biodiversidad, la guerra de Ucrania y otros han generado una tormenta perfecta y una inestabilidad sin precedentes para los años venideros.

Después de que nuestro presidente Luis Abinader cancelase su participación tras el paso del huracán Fiona, el canciller, Roberto Álvarez, pidió a la comunidad internacional ante el septuagésimo séptimo período de sesiones de la ONU, colaborar para poner fin a la violencia por bandas armadas en Haití.
Nuestro canciller Roberto Álvarez manifestó que es esencial reconocer que esta organización necesita reformas importantes, que la sacudan de la comodidad con la que viene operando.

Y añadió: Lo importante para nuestros países es consolidar un multilateralismo renovado y como parte de una reforma sustantiva, se debe otorgar mayor participación en la asamblea general, a fin de reducir los excesos en el uso del veto en el consejo de seguridad, especialmente cuando se trata de temas que involucran la violación a los derechos humanos y el apoyo a la asistencia humanitaria.

Para terminar, República Dominicana pidió a la ONU evitar una situación de completo caos en Haití. La única respuesta sostenible debe venir de los haitianos, pues Haití requiere un diálogo político, amplio, sostenible y de buena fe. Haití no puede esperar más.

Fuente El Caribe

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