Aumento tasa política insuficiente para frenar inflación

Ramón Núñez Ramírez

A raíz del cierre por la pandemia las autoridades del Banco Central hicieron lo que aconsejaba el momento y era una política monetaria expansiva inyectando $215 mil millones a los bancos, mediante diferentes instrumentos, para canalizarlos a los sectores productivos y fue conveniente flexibilizar el Reglamento de Evaluación de Activos para evitar el deterioro de la cartera de los intermediarios financieros.

Esa política monetaria expansiva cumplió con su papel de estimular la economía en 2020 y parte de 2021, sin embargo retroalimentó el alza de los precios, cuando comenzaron las presiones inflacionarias originadas en el exterior. A mayo de 2021 la inflación anualizada alcanzó 10.48%, dos veces el rango superior de la meta de inflación que era 4.0±1.0%. Parece las autoridades monetarias confiaron la inflación exógena era transitoria y el cambio de postura se produjo a partir de finales de noviembre de 2021.

Algunos economistas sostienen que la inflación tiene un componente monetario muy bajo y es innecesario el aumento de la tasa de política (de 3.0% antes de finalizar noviembre de 2021 a 7.25% al 30 de junio 2022). Discrepo de esa posición y la respuesta está en la inflación subyacente (que elimina de la canasta los componentes de precios volátiles) que a mayo de 2022 fue de 7.29% con una inflación de 9.49%, también es necesario aumentar las tasas de interés en vista de que la Reserva Federal está haciendo lo mismo y se podría correr el riesgo de fuga de capitales.

Otros economistas sostienen que el alza de la tasa de política ha sido ineficiente en frenar la inflación. Veamos los números; resulta que la tasa activa ponderada de la banca múltiple en moneda nacional de noviembre de 2021 a junio de 2022 ha aumentado 128 puntos básicos, mientras la tasa pasiva de los certificados y depósitos a largo plazo han crecido en 529 puntos básicos.

Ahora bien, el crédito no ha disminuido, por consiguiente no hay una reducción del componente monetario de la inflación ni de la demanda agregada, que es el objetivo del aumento de la tasa de política monetaria. Por ejemplo la cartera vigente de la banca múltiple entre diciembre de 2021 y mayo de 2022 aumentó en 4.75%, mientras para el mismo periodo diciembre 2020-mayo 2021 el crecimiento fue negativo en -2.58%, y los préstamos al sector privado (En RD$ Y US$) aumentaron 7.54% entre diciembre de 2021 y el 29 de junio de 2022, frente a un crecimiento de 3.35% en dic 2020-junio 2021.

Parece contradictorio que frente a un aumento de las tasas de interés la cartera y los préstamos estén creciendo más que el año anterior y la respuesta es que la liquidez no se ha reducido. La Base Monetaria Restringida al 29 de junio de este año es mayor en 7.32% a la de noviembre de 2021 y los Billetes Emitidos en 4.52%, mientras la oferta monetaria (M1) es 7.98% mayor.

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