Aviación dominicana enfrenta presión por alza del combustible y altos costos operativos
Santo Domingo, 5 mayo.– La aviación comercial en la República Dominicana atraviesa una coyuntura compleja marcada por el incremento sostenido en los precios del combustible de aviación (Avtur), una variable que está obligando a las aerolíneas a replantear estrategias, revisar sus estructuras operativas y adoptar medidas de eficiencia para mantenerse en funcionamiento.
Así lo advirtió Omar Chahin, presidente de la Asociación Dominicana de Líneas Aéreas (ADLA), quien describió el momento actual como una “tensión silenciosa” dentro del sector.
Se trata, explicó, de una situación que no siempre ocupa titulares, pero que impacta directamente cada operación aérea, desde la planificación hasta la ejecución de los vuelos.
En el centro de esta problemática se encuentra el alza constante del Avtur, un componente clave que puede determinar la rentabilidad —o pérdida— de una ruta.
“La presión se traslada a toda la cadena operativa, afectando desde la planificación de rutas hasta la frecuencia de los vuelos”, sostuvo el también propietario de la aerolínea Air Century.
Lejos de provocar una retirada masiva del mercado o recortes indiscriminados, Chahin indicó que el sector está respondiendo con un enfoque más técnico y estratégico.
Las aerolíneas, explicó, están evaluando con precisión la rentabilidad de cada trayecto, la eficiencia de sus flotas y los niveles de ocupación.
En ese proceso, algunas rutas podrían ser ajustadas o reducidas, pero estas decisiones obedecen a criterios estrictamente operativos.
No obstante, el desafío trasciende las decisiones internas de las compañías. El entorno operativo en la República Dominicana continúa siendo más costoso en comparación con otros destinos del Caribe y América Latina.
A los altos precios del combustible se suman tasas aeroportuarias y cargos adicionales que elevan significativamente los costos de operación.
Esta realidad limita la competitividad del país en un momento en que la conectividad aérea es un factor clave para el desarrollo económico y turístico.
La aspiración de posicionar a la República Dominicana como un hub regional enfrenta así un obstáculo estructural: no basta con infraestructura o ubicación geográfica estratégica, sino que se requieren condiciones que incentiven la operación, expansión y establecimiento de aerolíneas.
En este contexto, la articulación entre el sector público y el privado deja de ser opcional para convertirse en una necesidad urgente.
A este panorama se añade un elemento histórico que hoy cobra mayor relevancia: la ausencia de incentivos sostenidos para la aviación comercial nacional.
A diferencia de otros sectores vinculados al turismo, como el hotelero o el aeroportuario, la industria aérea no ha contado con un marco legal robusto que le permita enfrentar escenarios de crisis o volatilidad, lo que acentúa su vulnerabilidad ante factores externos como el precio del combustible.
