Bélgica salva empate 1-1 con Egipto en el Mundial gracias a autogol provocado por Lukaku
SEATTLE, 15 junio. — La entrada de Romelu Lukaku como suplente en el segundo tiempo arrancó una ovación de un puñado de aficionados belgas, quienes se pusieron de pie.
Apenas hicieron falta 23 segundos para que el delantero, quien viene de una campaña plagada de lesiones y problemas en el Napoli, convirtiera esos vítores esperanzados en arrebatos de euforia.
La mera presencia de Lukaku derivó en el solitario gol de Bélgica segundos después de que ingresó, dándole el lunes a su equipo el empate 1-1 con Egipto en el Mundial.
“Es el hombre al que recurrimos”, dijo el capitán belga Youri Tielemans. “Necesita recuperar su forma física, lo cual es comprensible después de estar fuera durante la temporada. Pero nos ayuda de esta manera”.
A los 66 minutos, con Bélgica abajo por 1-0, Lukaku entró y corrió por el centro del campo, antes de estirarse para empujar hacia la red un centro desde la derecha. Pero fue el defensor egipcio Mohamed Hany quien hizo antes contacto con la pelota para marcar en su propia puerta.
Lukaku llevaba escasos 23 segundos en el campo.
El veterano de 33 años lidera a su nación en goles anotados. Se ausentó de los amistosos de Bélgica en Estados Unidos en la primavera para ponerse más en forma mientras continúa recuperándose de una lesión de isquiotibiales.
Esa dolencia no pareció molestarle más.
Bajo la mirada de 66.775 espectadores, los egipcios tomaron la delantera temprano en el partido del Grupo G. Emam Ashour marcó a los 19 minutos con su primer gol internacional.
Si no fuera por el impacto de Lukaku en el segundo tiempo, Bélgica fácilmente podría haberse metido en un buen lío en un grupo donde es amplia favorita para ganar. Flotó en el ambiente el fiasco de Qatar 2022, cuando los Diablos Rojos no avanzaron más allá de la fase de grupos.
A pesar de tener más posesión que Egipto, Bélgica evidenció dificultades para anotar durante toda la tarde.
El mediocampista Kevin De Bruyne estuvo más cerca por Bélgica, al empujar un disparo desviado a la izquierda en el séptimo minuto antes de estrellar otro en el poste izquierdo a los 53. Lukaku también pudo haber puesto a Bélgica al frente al final, pero su cabezazo se fue muy por encima del arco.
El entrenador de Bélgica, Rudi García, dijo que debido a que sólo el 20% de los disparos de su equipo fueron a puerta, anotar un gol fue un reflejo justo del desempeño. Aun así, García habría preferido un inicio más rápido.
“No estábamos realmente en ritmo”, dijo el francés García. “Técnicamente, dejamos mucho que desear”.
Egipto, mientras tanto, fue el conjunto más agresivo en los primeros 45 minutos. Ashour, un mediocampista que disputaba su trigésimo partido con su país, aprovechó una falla defensiva para darles a los Faraones apenas su segunda ventaja en un partido del Mundial.
Los egipcios, que disputan su cuarto Mundial, todavía nunca han ganado un partido en el torneo.
“El partido muestra que estuvimos más cerca de conseguir la victoria”, dijo el entrenador de Egipto Hossam Hassan.
Bélgica demostró que todavía depende bastante de pilares de la selección nacional como De Bruyne, Lukaku y el portero Thibault Courtois, cada uno de los cuales disputa su cuarto Mundial .
El extremo Jérémy Doku, de 24 años, mantuvo a su equipo competitivo en el primer tiempo , pero los Diablos Rojos tuvieron suerte de irse al descanso perdiendo solo por uno.
“Nuestro mayor desafío tuvo que ver con nosotros. Perdimos demasiados balones, no fuimos lo suficientemente rápidos en la transición, y cuando tuvimos el balón, no encontramos las soluciones”, dijo Tielemans. “Estuvimos demasiado estáticos, especialmente en el primer tiempo. En el segundo tiempo, creamos algunas ocasiones, con las que podríamos haber ganado el partido, pero ellos también tuvieron algunas”.
En opinión de García, Egipto y Bélgica son los dos mejores equipos del Grupo G, que también incluye a Nueva Zelanda e Irán.
Los All-Whites se medían más tarde con los persas en Los Ángeles.
“Tenemos que ganar contra Irán”, enfatizó García sobre el próximo partido de su equipo, pautado para el domingo. “No hay otra manera”. AP
