Beret llega a República Dominicana con una década de conexión emocional construida desde las redes y la música confesional
Santo Domingo, 7 mayo. – Mucho antes de anunciar oficialmente su primer concierto en República Dominicana, el cantante y compositor español Beret ya mantenía una relación cercana con el público dominicano.
No se trataba de visitas promocionales, campañas mediáticas ni presencia constante en radio o televisión, sino de una conexión silenciosa nacida en internet, alimentada por letras íntimas, mensajes directos en redes sociales y canciones convertidas en refugio emocional para miles de jóvenes latinoamericanos.
Ahora, después de más de diez años recibiendo mensajes de seguidores dominicanos que le pedían presentarse en el país, el artista sevillano finalmente debutará este martes 5 de mayo en el escenario del Hard Rock Cafe Santo Domingo Blue Mall, como parte de su gira internacional Lo bello y lo roto Tour 2026, una serie de conciertos que recorrerá varias ciudades de América Latina y Estados Unidos bajo la producción local de Big Star.
Lejos de asumir el concierto como una simple parada dentro de una gira internacional, Beret reconoce que la presentación tiene para él un significado emocional especial debido a la fidelidad que el público dominicano ha mostrado hacia su música desde los inicios de su carrera.
“Hace como diez años que la gente de República Dominicana me está pidiendo un concierto y va a ser un placer abrazarlos y que la gente pueda pasar un día increíble”, expresó el cantautor durante una conversación con Diario Libre.
El artista, cuyo nombre real es Francisco Javier Álvarez Beret, se ha consolidado como una de las voces más influyentes del pop urbano y la música emocional en español gracias a un estilo que mezcla elementos del rap, reggae, pop y balada introspectiva. Sin embargo, asegura que esa evolución musical nunca respondió a una estrategia comercial, sino a una necesidad personal de encontrar nuevas maneras de expresar lo que sentía.
“Creo que es mi forma natural. Cuando yo empecé a hacer música, empecé con el reggae, empecé con el rap y después me di cuenta que a la hora de expresarme necesitaba otro tipo de forma, como puede ser el pop”, comentó.

Según explicó, el tránsito entre géneros ocurrió de manera espontánea y estuvo marcado por las influencias musicales que escuchó desde niño.
Para Beret, la autenticidad ha sido el principal motor de una carrera que comenzó subiendo canciones a YouTube y que hoy lo lleva a presentarse en escenarios internacionales ante miles de seguidores.
Pese al crecimiento de su popularidad, el artista sostiene que la esencia de su música continúa siendo la misma: hablar desde la vulnerabilidad y convertir las emociones personales en experiencias compartidas con el público.
Precisamente, esa dualidad emocional es la que da nombre a su actual gira Lo bello y lo roto, un concepto que resume gran parte de la narrativa presente en sus composiciones.
“Creo que la parte de mí más bella es esa parte en la que demuestro esa vulnerabilidad, donde puedo mostrarme tal y como soy”, afirmó.
Añadió que las experiencias difíciles también han sido fundamentales en su crecimiento personal y artístico.
“La parte más rota ha sido esas partes negativas que han pasado en mi vida y que gracias a la resiliencia he podido evolucionar”, señaló.
Durante la entrevista, Beret también habló sobre su proceso creativo, dejando claro que no sigue fórmulas rígidas al momento de componer.
“Yo siempre digo que empiezo por la letra, pero, en realidad, ni empiezo por una ni empiezo por otra. Es algo que me nace y depende mucho del presente en que esté creando la canción”, explicó.
En ocasiones, la melodía aparece primero; en otras, las palabras llegan antes que la música. Para él, cada canción responde al momento emocional que atraviesa mientras crea.
Ese carácter emocional también define sus presentaciones en vivo. Beret asegura que nunca interpreta una canción exactamente igual porque cada concierto depende de la energía del público y de su propio estado emocional.

“Mi forma de interpretar varía mucho acorde a lo que sienta en el presente; me baso mucho en la mirada con el público, en lo que siento y sobre todo en lo que pasa en mi cabeza”, comentó.
El cantante considera que la intensidad emocional del público latinoamericano ha sido determinante en su carrera internacional.
Asegura que en los conciertos realizados en la región encuentra una conexión distinta, marcada por la sensibilidad y la capacidad de las personas para apropiarse emocionalmente de sus canciones.
“Creo que el público latinoamericano es un público muy intenso, un público que es capaz de agarrar esa sensibilidad y hacerla suya”, expresó.
Esa cercanía explica las altas expectativas que mantiene sobre su debut en Santo Domingo, donde espera encontrarse cara a cara con seguidores que durante años lo acompañaron a través de plataformas digitales.
En cuanto al repertorio del concierto, Beret adelantó que buscará equilibrar canciones clásicas y temas más recientes para conectar tanto con quienes lo siguen desde hace años como con nuevos oyentes.
“Intento cantar canciones un poco más antiguas y otras más nuevas para que la gente se pueda ir con una dinámica bastante bonita”, indicó.
Durante la presentación, el público dominicano podrá escuchar algunos de sus mayores éxitos, entre ellos “Lo siento”, “Si por mí fuera” y “Porfa no te vayas”, canciones que acumulan cientos de millones de reproducciones en plataformas digitales y que han convertido a Beret en una de las figuras más escuchadas del pop español contemporáneo.
Más allá de los números y la popularidad internacional, el artista asegura que mantiene intacta la necesidad de expresarse con honestidad, sin filtros ni personajes construidos para la industria.
“La verdad es que siempre me he atrevido a expresarme completamente y todavía no hay nada que me haga callarme”, concluyó.
Con su llegada a República Dominicana, Beret no solo salda una deuda pendiente con un público que llevaba años esperándolo, sino que confirma cómo una carrera nacida desde la intimidad digital puede transformarse en un fenómeno musical capaz de cruzar fronteras y construir vínculos emocionales duraderos entre artista y audiencia.
