Castillo, una «perfecta desconocida» que va por la Vicepresidencia colombiana (Video)

Bogotá, 16 jun (EFE).- Hasta hace tres meses, Marelen Castillo sólo era conocida en el ámbito académico, en el que esta mujer de ascendencia afrocolombiana se ha movido profesionalmente durante treinta años. Hoy su rostro es conocido en toda Colombia, porque este domingo puede convertirse en la próxima vicepresidenta, como compañera de fórmula del candidato populista Rodolfo Hernández, quien le disputa la Presidencia al aspirante izquierdista, Gustavo Petro.

Nacida el 30 de agosto de 1968 en Cali, la principal ciudad del suroeste del país, esta afrocolombiana nunca ha ejercido un cargo público ni ha sido reconocida públicamente, pese a que su vida académica -especialmente en instituciones religiosas- es bastante destacada.

Licenciada en Biología y Química por la Universidad Santiago de Cali, Castillo es ingeniera industrial por la Universidad Autónoma de Occidente y tiene una maestría a distancia en Administración y Gestión de Empresas en el Instituto Tecnológico de Monterrey (México).

Como la propia Marelen destaca, ha dedicado más de tres décadas de su vida al sector educativo, donde arrancó dictando clases en un colegio de su natal Cali y de allí pasó en 2001 a ser decana en la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium, donde también fue vicerrectora académica entre 2005 y 2008.

Luego pasó a la Universidad Uniminuto, de la corporación eudista Minuto de Dios, donde entre 2008 y 2022 ocupó los cargos de vicerrectora general académica; rectora del área Virtual y Distancia de la Universidad, y directora de Iniciativas Estratégicas.

Hernández no piensa desaprovechar esa experiencia y considera que en caso de ganar la Presidencia, Castillo también se hará cargo del Ministerio de Educación.

«Soy una colombiana, del pueblo. Algunos dicen en algunos medios: ‘una perfecta desconocida’, pero los perfectos desconocidos somos más. Ésos somos los que estamos en Colombia y trabajamos en el día a día por ella», destacaba semanas atrás la candidata a vicepresidenta en una entrevista con Noticias Caracol.

VALORES CATÓLICOS

Mayor de cinco hermanas, Castillo creció en una familia de clase media, un hogar en el que sus padres le inculcaron los valores católicos que la llevaron, precisamente, a tener una vida académica en instituciones relacionadas con la Iglesia.

«Soy formada en una familia católica, mis padres llevan 55 años de casados. Yo tengo 28 años de casada, soy devota, mariana, creyente de la Virgen de Guadalupe, creo en la palabra de Dios», contaba a la revista Semana en marzo pasado.

Justamente esos valores han salido a relucir cuando se le pregunta sobre temas espinosos, como el aborto, la legalización de las drogas o la eutanasia.

Con tono pausado, Marelen Castillo responde que antes que nada, para ella está «el respeto a la vida», aunque entiende «a las mujeres que toman, por su contexto» la decisión de abortar, y por eso recalca que es necesario «acompañarlas en sus procesos de bienestar y salud».

Por ello asegura que respeta la institucionalidad y las decisiones ya tomadas, en este caso específico, la adoptada el pasado 21 de febrero por la Corte Constitucional de despenalizar el aborto hasta la 24ª semana de gestación.

ADAPTACIÓN AL «RODOLFISMO»

El candidato presidencial Rodolfo Hernández, un ingeniero de 77 años de verbo fácil que tiene como bandera de campaña la lucha contra la corrupción, buscó en un principio como compañera de fórmula a la periodista Paola Ochoa, controvertida por sus opiniones, quien inicialmente aceptó, pero después dio un paso atrás.

Fue entonces cuando apareció Castillo, la pareja perfecta para el candidato, porque su talante sereno y relajado compensa la explosividad del exalcalde de Bucaramanga. Incluso, la académica ha ido adoptando en las últimas semanas el estilo de campaña de su compañero de fórmula, de escasas apariciones en plazas públicas o debates.

Exenta de las excentricidades y declaraciones subidas de tono de Hernández, ha ejercido de contrapeso y ha sabido mantener el discurso de lucha contra la corrupción que reclama, a su vez, sacar del poder a la vieja casta política colombiana.

También ayuda a mitigar las críticas contra el candidato a la presidencia por sus consideraciones sobre el rol de las mujeres, cuando sale en su defensa asegurando que el ingeniero Hernández «no es machista».

«Estamos en una sociedad colombiana que es machista. Hablamos de un hombre que se ha criado en una cultura machista, pero (…) él siempre vio trabajar a su mamá; su esposa, Socorro, es la que lleva las finanzas de su empresa, quien la administra, y además es la gerente de la campaña», recordó en Noticias Caracol.

Castillo se unió al estilo «rodolfista» de hacer campaña en las regiones -que ha sido parte de su éxito- y que elude la participación en eventos multitudinarios. Con ello confía en aportar para el triunfo de Rodolfo Hernández y así convertirse en la primera «perfecta desconocida» que llega a la Vicepresidencia de Colombia.

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