China accede a incrementar compras de bienes agrícolas de EEUU tras reunión Trump-Xi
WASHINGTON, 18 mayo. — China ha aceptado incrementar la adquisición de productos agrícolas de Estados Unidos como la carne de res y las aves de corral, con compras a un ritmo anualizado de 17.000 millones de dólares al año para 2026 y a ese nivel para 2027 y 2028, anunció la Casa Blanca el domingo, dos días después de que el presidente Donald Trump regresara de una cumbre en Beijing en la que procuró aliviar el impacto sobre los agricultores estadounidenses de la guerra comercial que él inició el año pasado.
Beijing restablecería el acceso al mercado para la carne de res de Estados Unidos, y reanudaría las importaciones de aves de corral procedentes de estados estadounidenses que el Departamento de Agricultura del país norteamericano (USDA, por sus siglas en inglés) determine que están libres de gripe aviar, agregó la Casa Blanca. Los acuerdos son adicionales a los compromisos de compra de soya que el gobierno chino adquirió el año pasado.
Los acuerdos ofrecen cierta esperanza a los agricultores estadounidenses perjudicados por la guerra comercial, ya que vieron cómo se les agotaba un importante mercado de exportación para la soya y otros productos. Los agricultores también sienten nueva presión por otras políticas del gobierno de Trump: la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán ha reducido el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, un corredor comercial vital que ha restringido el suministro mundial de fertilizantes y ha disparado esos precios.
El Ministerio de Comercio de China señaló el sábado que ambas partes “resolverán o lograrán avances sustanciales hacia la resolución de ciertas barreras no arancelarias y cuestiones de acceso al mercado” relacionadas con bienes agrícolas.
Estados Unidos “trabajará activamente” para atender las preocupaciones de China sobre la retención de sus productos lácteos y mariscos, la exportación de bonsáis en maceta, y el reconocimiento de la provincia de Shandong como una zona libre de gripe aviar, mientras que la parte china “del mismo modo trabajará activamente” para atender las preocupaciones de Washington sobre el registro de instalaciones de procesamiento de carne de res, y la exportación de carne de ave desde ciertos estados hacia China, afirmó un portavoz del ministerio.
Ambas partes también acordaron ampliar el comercio, incluido el de productos agrícolas, a través de medidas como reducciones arancelarias recíprocas sobre “una gama específica de productos”, aunque el portavoz no precisó cuáles.
Al reconocer el vínculo entre la seguridad alimentaria y la seguridad nacional, China ha diversificado sus fuentes de importación de soya, carne de res y otros productos agrícolas, recurriendo cada vez más a Brasil, Argentina y otros países en lugar de Estados Unidos.
China redujo drásticamente las importaciones de Estados Unidos durante la guerra comercial
Datos del USDA muestran que las importaciones chinas de bienes agrícolas estadounidenses alcanzaron su punto máximo en 2022 con 38.000 millones de dólares, pero cayeron a 8.000 millones en 2025. Estas cifras incluyen casi 18.000 millones de dólares en compras de soya en 2022, y 3.000 millones en 2025.
De momento no está claro cuánto más compraría China a los productores estadounidenses de soya, a los que la guerra comercial afectó con especial dureza. China, tradicionalmente el mayor comprador extranjero de soya estadounidense, dejó de adquirirla por completo el año pasado después de que Trump aumentara los aranceles a los productos chinos.
El acuerdo más reciente se basa en una tregua comercial que Trump alcanzó en octubre con el presidente chino Xi Jinping, en la que Beijing aceptó reanudar las compras de soya de Estados Unidos. La Casa Blanca indicó entonces que China se comprometió a comprar 12 millones de toneladas métricas en el actual año de comercialización y 25 millones de toneladas métricas en cada uno de los tres años siguientes.
Según la Casa Blanca, cientos de plantas estadounidenses de carne de res, incluidas las operadas por Tyson y Cargill, también podrán volver a exportar a China, aunque no está claro de momento cuánta carne de res venderán las empresas estadounidenses al país asiático.
China dejó vencer el año pasado las licencias de cientos de plantas estadounidenses de carne de res, y el valor de las importaciones en 2025 cayó a menos de 500 millones de dólares, de acuerdo con cifras del USDA. Las compras chinas de carne de res estadounidense habían alcanzado un máximo de 2.140 millones de dólares en 2022, según muestran los datos gubernamentales.
La exportación de carnes y productos avícolas de Estados Unidos a China fue de 286 millones de dólares en 2025, un descenso con respecto a más de 1.000 millones en 2022.
Trump y Xi usaron la reunión para encontrar áreas de cooperación económica
Durante su reunión de la semana pasada, Trump y Xi conversaron sobre maneras de reforzar la cooperación económica, incluida la ampliación del acceso al mercado para las empresas estadounidenses en China y el aumento de la inversión china en industrias de Estados Unidos, había informado la Casa Blanca. Ambos gobernantes acordaron crear juntas separadas de comercio e inversión, aunque ofrecieron pocos detalles sobre las propuestas o sobre cómo se diferenciarían de los diálogos comerciales existentes.
La Junta de Comercio permitirá que ambos gobiernos gestionen el comercio de “bienes no sensibles”, y la Junta de Inversiones ofrecería un espacio para que las dos partes aborden asuntos relacionados con la inversión, según la Casa Blanca.
El Ministerio de Comercio de China indicó que ambos organismos atenderán las preocupaciones respectivas sobre comercio e inversión. La Junta de Comercio, explicó el portavoz del ministerio, permitirá que ambas partes discutan cuestiones como reducciones arancelarias sobre productos específicos. “En principio, ambas partes acordaron reducir los aranceles sobre productos de preocupación respectiva a una escala equivalente”, afirmó el portavoz.
Al reunirse la semana pasada con líderes empresariales de Estados Unidos que acompañaron a Trump en el viaje, Xi manifestó que la puerta de oportunidades de China se abrirá más. Entre quienes viajaron a Beijing estaba Brian Sikes, director general del gigante agrícola Cargill.
La soya, que se utiliza en China para alimento del ganado y biocombustibles, figura entre las principales exportaciones agrícolas de Estados Unidos. En el pasado, las exportaciones de soya a territorio chino habían representado aproximadamente la mitad de las exportaciones estadounidenses de bienes agrícolas a la nación asiática.
Datos del USDA muestran que Estados Unidos exportó 10,9 millones de toneladas métricas de soya a China hasta el 7 de mayo, lo que pone al gobierno chino en camino de cumplir su compromiso previo para finales del año de comercialización, el 31 de agosto. Esto está muy por debajo de los 25 a 30 millones de toneladas métricas que China compró en años anteriores.
Antes del viaje de Trump a Beijing, que inicialmente iba a ser a finales de marzo y fue pospuesto por la guerra contra Irán, la Asociación Estadounidense de la Soya lo instó a darle prioridad a este producto en las conversaciones comerciales con Xi.
Scott Metzger, presidente de la asociación, declaró el jueves que al grupo le gustaría ver “compras adicionales de soya en este año de comercialización, así como avances continuos hacia el cumplimiento de los futuros compromisos de compra”.
“Una mayor certidumbre y constancia en el mercado ayudan a darles a los agricultores la confianza que necesitan mientras toman decisiones para el año que viene”, añadió Metzger. (AP)
