Conflicto entre Israel y Cisjordania: casi 200 muertos en un violento 2022

Jerusalén, 31 ene (EFE).- Israel y Cisjordania ocupada cierran su año más letal desde 2006 con 199 muertos: según el recuento de las partes,170 palestinos y 29 del lado israelí perdieron la vida ese territorio, donde los enfrentamientos han sido particularmente mortiferos a lo largo del año.

Entre los fallecidos, hubo al menos 45 niños palestinos y uno israelí, según cifras de la ONU. Del lado israelí, fallecieron 21 civiles; de acuerdo con observadores, el conflcito podía además recrudecerse en 2023 con la llegada del Gobierno israelí más derechista de la historia, con colonos extremistas y antiárabes liderando ministerios clave.

En contraste, la situación en la Franja de Gaza estuvo relativamente tranquila durante 2022, con una sola escalada bélica importante entre Israel y la Yihad Islámica en agosto, que dejó una cincuentena de muertos -todos gazatíes- tras un intercambio de cientos de cohetes que duró tres días.

La espiral de violencia en Cisjordaniase inició a finales de marzo cuando Israel decidió lanzar su operación militar «Romper la ola», en respuesta a una serie de ataques mortales por parte de palestinos y árabes israelíes.

La operación consiste en cotidianas redadas militares, casi siempre nocturnas y en los bastiones de las milicias palestinas de Nablus y Yenín, que suelen provocar enfrentamientos armados y que se saldan con muertes -incluidos de civiles- y con detenciones de «sospechosos de terrorismo».

Solo este año, 2.672 palestinos fueron detenidos, según el Ejército israelí.

Entre las muertes que ocurrieron durante esas incursiones militares destaca la de la periodista palestina-estadounidense Shireen Abu Akleh, reportera veterana de Al Yazira, quien en mayo recibió un disparo en la cabeza mientras cubría los enfrentamientos, a pesar de estar claramente identificada como prensa.

Israel admitió que sus fuerzas pudieron haber disparado «por error» a la periodista, pero se niega a abrir una investigación criminal.

Otro pico del conflicto ocurrió el mes pasado, con un doble ataque con explosivos en paradas de autobuses a las afueras de Jerusalén, que dejó dos muertos y una decena de heridos.

Un palestino simpatizante del Estado Islámico fue detenido y acusado de perpetrar estos ataques con explosivos, que no se veían en Jerusalén desde 2016 y que fueron celebrados por el movimiento islamista Hamás y la Yihad Islámica.

Durante este año, el Ejército israelí asegura haber frustrado más de 500 ataques, y registró 1.268 ataques con cócteles molotov y 18 con armas blancas.

Además, solados o civiles israelíes recibieron fuego palestino en Cisjordania ocupada al menos 285 veces durante 2022, en comparación con 61 el año anterior, según el Ejército, que confiscó 493 armas de fuego en Cisjordania (en comparación con 397 el año pasado) y cerró 14 centros de fabricación de armas.

Así, la región cierra un violento año con 199 muertos, de los cuales al menos 45 fueron niños palestinos y uno israelí, según cifras de la ONU. La inmensa mayoría de las víctimas del lado israelí, eran civiles.

GOBIERNO EXTREMISTA

Y el panorama podría empeorar en 2023.

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) advirtió esta semana de una «escalada peligrosa» ante las directrices políticas del nuevo Gobierno israelí, que buscan expandir las ya de por sí numerosas colonias en Cisjordania ocupada.

Los asentamientos en Cisjordania -ilegales a la luz del derecho internacional- son cada vez más numerosos, albergando actualmente unos 700.000 colonos judíos, que con frecuencia destruyen las propiedades de los palestinos, queman sus campos de olivos e incluso agreden a sus familias con armas de fuego, muchas de las veces con la connivencia de las fuerzas israelíes.

Este año, hasta el 21 de diciembre, la agencia de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) registró 13 palestinos muertos por ataques de colonos en Cisjordania ocupada. Además, 817 estructuras de palestinos fueron demolidas, resultando en 928 personas desplazadas, según la misma fuente.

Benjamín Netanyahu juró el jueves por sexta vez como primer ministro de Israel, asociándose con formaciones de la extrema derecha supremacista judía y conformando el gobierno más derechista desde 1948, cuando se fundó el país.

Entre sus principales aliados se encuentran el extremista Bezalel Smotrich, que lidera el partido Sionismo Religioso, y el antiárabe Itamar Ben Gvir, líder del partido Poder Judío y quien en el pasado fue condenado por incitación al racismo y apoyo a un grupo terrorista judío.

Ambos habitan asentamientos en Cisjordania ocupada y su base política está formada mayoritariamente por colonos.

En su acuerdo de coalición con Sionismo Religioso, Netanyahu se compromete en principio a anexionar Cisjordania al afirmar que la «soberanía israelí se extenderá a Judea y Samaria» (como se refieren a Cisjordania), aunque estará sujeto a la «ponderación de los intereses nacionales e internacionales de Israel», a criterio del primer ministro.

En lo pactado con Poder Judío -partido en cuyos mítines se grita «muerte al árabe»-, figura la prohibición de la bandera palestina en instituciones educativas y locales; así como el establecimiento de la pena de muerte para los condenados por terrorismo, cargos que suelen pesar sobre palestinos que cometen ataques contra objetivos israelíes.

Ben Gvir, que busca aumentar la inmunidad jurídica de las fuerzas israelíes, dirige ahora el Ministerio de Seguridad Nacional, con poderes reforzados sobre la policía tanto en Israel como en los territorios ocupados.

Podrá presentar cargos y dictar la política general del cuerpo, por encima del comisario general, y se espera que en un mes, el Ejército le transfiera el control de la seguridad de los asentamientos que rodean Jerusalén.

Por su parte, Smotrich ostenta -entre otros puestos- un cargo con rango de ministro dentro del Ministerio de Defensa, donde controlará la división que se ocupa de dictar la política civil y la construcción y expansión de asentamientos en Cisjordania ocupada, descabezando uno de los ministerios más importantes para Israel.

Israel se hizo con el control de Cisjordania en la Guerra de los Seis Días de 1967, y desde entonces, mantiene una ocupación militar sobre este territorio.

Comentarios
Difundelo
Permitir Notificaciones OK No gracias