Conocerán coerción contra siete acusados por muerte de chofer tras persecución en Santiago
Santiago, 22 abril. . – a Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santiago tiene previsto conocer este miércoles la solicitud de medida de coerción contra siete hombres acusados de provocar la muerte de Deivy Carlos Abreu Quezada, de 40 años, quien se desempeñaba como chofer de un camión recolector de basura.
Según el expediente, el hecho ocurrió luego de una persecución de más de tres kilómetros que se habría originado tras un incidente de tránsito, mientras la víctima realizaba labores de recogida de desechos sólidos. La persecución culminó en un área de estacionamiento del Palacio de Justicia de Santiago, donde Abreu Quezada intentó refugiarse.
El Ministerio Público ha solicitado prisión preventiva como medida de coerción contra los imputados, a quienes atribuye responsabilidad en el crimen ocurrido el pasado viernes 17 de abril. La institución ha calificado preliminarmente el caso como asesinato y asociación de malhechores.
La víctima falleció a causa de las heridas recibidas durante el ataque, dejando cinco hijos en la orfandad, tres de ellos menores de edad, lo que ha generado consternación en la sociedad santiaguera.
Los acusados son Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclú González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez, Juan Carlos Soto Ortiz y Kevin Francisco Metz Cruz. De acuerdo con las autoridades, el presunto autor material del apuñalamiento, identificado como Jhovanny de Jesús Metz Cruz, alias “Macho”, permanece prófugo y es considerado altamente peligroso.
En medio del proceso, la defensa de dos de los imputados presentó una versión distinta sobre el origen del hecho. El abogado Carlos Villanueva aseguró que no se trató de un conflicto vial, sino del cobro de una supuesta deuda.
Asimismo, sostuvo que sus representados, Kelvin Francisco Metz Cruz y Joanfry Joel Núñez, no son motoconchistas, sino cobradores vinculados a una empresa de préstamos informales. El jurista argumentó que la implicación de sus clientes se basa en testimonios de personas que afirman haberlos visto en las inmediaciones del lugar, pero insistió en que no existen pruebas concluyentes que los vinculen directamente con la agresión.
Las autoridades continúan profundizando las investigaciones mientras se espera la decisión del tribunal sobre las medidas de coerción solicitadas.

